La actriz Any Ferreiras expresa su alegría por el reestreno de la icónica película dominicana "Andrea", un film de culto que, 21 años después de su lanzamiento, sigue cautivando al público. Ferreiras, quien encarnó al personaje principal con solo 14 años, reflexiona sobre el impacto duradero de la cinta en su vida y en el corazón de los dominicanos, marcando un hito en su trayectoria artística.
El cine dominicano cuenta con "Andrea" como una obra de culto, cuya resonancia ha logrado que, dos décadas después de su lanzamiento inicial, el público responda masivamente a su reaparición en salas. La producción, dirigida por Rogert Bencosme y estrenada en 2005, dejó una huella profunda en su actriz principal, Any Ferreiras, quien en aquel entonces tenía catorce años, una circunstancia que ella valora positivamente.
"Es un inmenso privilegio y aún me cuesta expresarlo con palabras. Saber que Andrea conmueve a tantas personas en República Dominicana, que forma parte de sus memorias y charlas familiares, representa para mí el mayor obsequio que la actuación pudo darme", comenta Ferreiras. Asimismo, afirma que la continua popularidad de la película hoy día la llena de gran emoción y gratitud. "Que una nueva generación descubra esta narrativa y que quienes ya la conocen la revivan, me confirma que el cine dominicano ocupa un lugar muy especial en el sentir de nuestra gente", considera la intérprete.
Hoy, con 35 años, la actriz que sigue moldeando su profesión en Los Ángeles, California, y también en rodajes en Santo Domingo, conversó con N Digital sobre cómo fue la vivencia de filmar una película de terror en el entonces emergente panorama cinematográfico local, siendo este su primer acercamiento a la actuación. Rememora que la filmación, llevada a cabo años antes de la promulgación de la Ley de Cine, se prolongó por casi medio año, entre limitaciones y considerables riesgos, dado que ella misma realizó sus escenas peligrosas, sin dobles, y que el rodaje tuvo lugar en entornos naturales, entre montañas y ríos, a menudo durante las horas de la madrugada.
"Las caretas y accesorios de la transformación eran sumamente incómodos, y había noches en las que iba directamente del plató al colegio. Pero lo más hermoso, y lo que más atesoro en el corazón, es que mis compañeros de filmación me cuidaban, me asistían con las tareas, me protegían", explica Ferreiras, añadiendo que el equipo se convirtió en una familia, lo que hizo que todo fuese mucho más llevadero y ameno. Actualmente, se está desarrollando una continuación de "Andrea", aunque aún no está autorizada a discutir este proyecto.
De esta manera, la actuación le llegó por casualidad con esta producción, considerada la primera película de terror dominicana, a pesar de que la acogida del público fue particular, al provocar risas en lugar de temor en la audiencia. Según recuerda Any Ferreiras, era una joven sin pánico escénico, que vio la oportunidad de protagonizar "Andrea" como una curiosidad, por lo que quiso explorar qué podría ocurrir. "Pero una vez que estuve en el set, experimenté algo que no anticipaba, y fue entonces cuando esa aventura se transformó en una verdadera pasión", valora la actriz.
Y a pesar de que su aspiración infantil no era el cine, su fervor la condujo a residir y continuar su preparación en Los Ángeles, lo que le ha permitido participar en producciones como "Rebel Moon", la saga de ciencia ficción dirigida por Zack Snyder. "Todavía evoco el primer día en uno de esos sets, la magnitud del sitio, la cantidad de personas, las luces, todo tan grandioso que por un instante me sentí insignificante. Pero esa misma vitalidad, en vez de atemorizarme, se convirtió en seguridad", asegura Ferreiras, y que ha sido muy gratificante compartir escenario con producciones de ese calibre, algo que la ha ayudado a expandirse y crecer como actriz. Actualmente tiene dos proyectos en fase de desarrollo que, espera, sean una grata sorpresa para el público, y muy pronto llegará a los cines su más reciente película, "El visitador", dirigida por Alejandro Andújar.