La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) ha señalado varias instituciones educativas que requieren nuevas inspecciones o medidas para mitigar su susceptibilidad a terremotos. Entre ellas, destacan dos casos considerados de máxima prioridad: una escuela en Jarabacoa, donde se aconseja la demolición y reconstrucción de un bloque, y otra en La Vega, que presenta sobreesfuerzos estructurales significativos.
La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) ha identificado múltiples planteles educativos que necesitan ser reevaluados o intervenidos para determinar y disminuir su riesgo ante movimientos telúricos. Dentro de este grupo, el organismo resalta dos situaciones que demandan atención preferente: un colegio en Jarabacoa, para el cual se sugiere derrumbar y edificar nuevamente uno de sus módulos, y otro en La Vega, donde un análisis estructural confirmó tensiones excesivas en pilares y muros.
Estas conclusiones provienen de documentos obtenidos por N Digital, que compilan las valoraciones efectuadas por Onesvie en centros educativos situados en distintas provincias y en áreas cercanas a fallas sísmicas. El reporte ejecutivo indica que, de un total de 60 centros registrados, 18 fueron sometidos a una Evaluación de Primer Nivel utilizando la metodología FEMA P-154, y 16 de ellos obtuvieron puntuaciones por debajo del valor de referencia, lo que implica la necesidad de una evaluación estructural pormenorizada.
Una escuela donde Onesvie recomienda demoler y reconstruir
Uno de los casos que amerita mayor diligencia es la Escuela José Antonio Guzmán Fabián, localizada en Jarabacoa, provincia La Vega. El plantel fue examinado en 2022 y figura en el registro de Onesvie como una de las construcciones que requieren una inspección detallada. Sin embargo, el informe ejecutivo va más allá y la clasifica entre los dos casos de prioridad máxima identificados entre los 60 centros. Onesvie apunta que la escuela exhibe un grado de deterioro y fragilidad tal que se aconseja la demolición y reconstrucción de uno de sus bloques, en lugar de optar por un fortalecimiento estructural. El centro educativo se encuentra en una zona vinculada a los sistemas de fallas San Juan-Restauración, Los Pozos-San Juan y Guazara, según el inventario de los establecimientos inspeccionados.
Federico García Godoy: sobreesfuerzos en columnas y muros
El segundo caso explícitamente señalado como prioritario es la Escuela Federico García Godoy, en La Vega. El registro la sitúa en el área de influencia de las fallas Hispaniola y Bonao. Este centro posee una característica distintiva respecto a los demás: fue objeto de un estudio estructural cuantitativo mediante modelización en ETABS. Conforme al informe ejecutivo, dicho análisis confirmó deficiencias por sobreesfuerzo en pilares y paredes de mampostería, y permitió establecer una propuesta técnica para reforzar la estructura con muros de hormigón armado.
María Auxiliadora de la Loma de Chivo: 12 patologías identificadas
A estos casos se añade la Escuela de Educación Básica María Auxiliadora de la Loma de Chivo, emplazada en la calle 21 de Enero, en el barrio 27 de Febrero, Distrito Nacional. El informe de Onesvie establece que la edificación, levantada en 1994, cuenta con tres niveles y una superficie de 1,226.64 metros cuadrados. Durante el horario escolar, acoge a alumnos y profesores en dos turnos. La evaluación visual, realizada el 10 de febrero de 2026, detectó 12 anomalías y problemas, incluyendo columnas cortas, filtraciones, inconvenientes en juntas de construcción, desprendimiento de revoque, asentamientos desiguales, una fisura en un muro perimetral y un pilar de amarre, además de irregularidades por esquina reentrante y torsión. El centro obtuvo una calificación de 0.3 en la metodología FEMA P-154. El mismo informe estipula que una puntuación inferior a 2 justifica una evaluación de segundo nivel, por lo que Onesvie concluyó que la escuela requiere una inspección pormenorizada. La sugerencia incluye llevar a cabo un estudio integral de la construcción y un análisis geotécnico del terreno de cimentación para determinar su capacidad de carga y verificar posibles asentamientos diferenciales. Dependiendo de esos resultados, Onesvie considera que podrían ser necesarios refuerzos estructurales, estabilización del suelo o técnicas de recalce.
Las otras escuelas que requieren evaluación detallada
El listado proporcionado por Onesvie al Ministerio de Educación comprende otros centros que fueron valorados y para los cuales se determinó la necesidad de una evaluación estructural exhaustiva. Entre ellos se encuentra la Escuela Club de Leones, en Barahona, inspeccionada en 2023, con 2 de 2 elementos registrados en la evaluación. También figuran Don Pepe Álvarez, en La Vega, evaluada en 2019, con 11 de 13 elementos; y El Carmen, también en La Vega, evaluada en 2020, con 7 de 8 elementos. En Barahona, además, aparece la Escuela El Tanque, examinada en 2023 y con evaluación detallada requerida en sus 2 de 2 elementos registrados. En Puerto Plata, el documento identifica a Isabel Meyreles, valorada en 2022, con 5 de 7 elementos; y Juana Caraballo, también evaluada ese año, con 4 de 4 elementos y recomendación de evaluación pormenorizada. En La Vega, asimismo, se mencionan Las Cabuyas, evaluada en 2021 con 5 de 5 elementos; Ramón del Orbe, evaluada en 2019 con 11 de 11; Rancho Viejo, evaluada en 2020 con 6 de 6; y Sabaneta, evaluada ese mismo año con 7 de 7. Todas ellas figuran con la exigencia de una evaluación estructural detallada. El listado también incluye a Leonor Feltz, en Barahona, evaluada en 2023 con 1 de 1 elemento; Rosa Smester, en Monte Cristi, evaluada en 2017 con 1 de 1; San Marco Abajo, en Puerto Plata, evaluada en 2022 con 7 de 7; Virgilio Peláez, en Barahona, evaluada en 2023 con 4 de 5; y María Concepción Gómez Matos, en Puerto Plata, evaluada en 2022 con 6 de 6. Todas aparecen con la sugerencia de una evaluación detallada.
No todas las escuelas evaluadas recibieron la misma recomendación
El documento también subraya que no todos los centros sometidos a evaluación quedaron en la misma condición. La Escuela San Juan Bosco, en Barahona, fue evaluada en 2023 y aparece como la única de los centros que recibieron una Evaluación de Primer Nivel que no necesita una inspección adicional, según el registro. El informe ejecutivo especifica que, de los 18 centros sometidos a Evaluación de Primer Nivel, 16 quedaron por debajo del umbral establecido y requieren una evaluación estructural detallada, mientras que San Juan Bosco no precisó una evaluación adicional. Los resultados forman parte de diagnósticos técnicos que identifican las condiciones observadas en las edificaciones y las recomendaciones para disminuir el riesgo. Onesvie aclara, además, que su función consiste en realizar las evaluaciones y emitir las sugerencias, pero no tiene la facultad de ejecutar, contratar, supervisar o dar seguimiento a las obras de reforzamiento estructural que se deriven de esos diagnósticos.