Robots Chinos Evolucionan de Exhibición a Funciones Prácticas Cotidianas

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La Conferencia Mundial de Robótica en Pekín muestra un cambio significativo: los robots humanoides ya no son solo una atracción visual, sino que ejecutan tareas diarias como clasificar, empacar y limpiar. Los fabricantes buscan integrarlos como fuerza laboral y productos de consumo. Este avance marca una nueva fase en la implementación de la robótica en la sociedad.

Los autómatas con forma humana captan la atención en la Conferencia Mundial de Robótica de Pekín, que abrió sus puertas este miércoles. En este evento, las máquinas ya no se limitan a posar para las cámaras: ahora clasifican paquetes, envuelven productos, pliegan prendas y recogen residuos, mientras sus creadores buscan transformarlos en empleados y bienes de consumo.

El espectáculo, sin embargo, sigue siendo un gran atractivo. Un pequeño robot ataviado con la camiseta de la selección argentina y el dorsal número 10 de Lionel Messi anotó un penal en la escuadra, generando aplausos de muchos asistentes. En otro sector del recinto, una multitud rodeaba el puesto de Unitree para filmar a varias máquinas que realizaban bailes con melodías tradicionales chinas y música de Michael Jackson. Al mismo tiempo, Unitree debutaba en la Bolsa de Shanghái con un incremento del 460%, después de conseguir el equivalente a 904 millones de dólares en la primera oferta de acciones de una compañía del sector en la China continental. El entusiasmo de los inversores contrastó con una advertencia de la propia empresa: la comercialización a gran escala de estos autómatas podría retrasarse debido a que sus manos aún no tienen la exactitud y resistencia necesarias.

Más allá de las demostraciones al público, entre los más de 3,000 artículos presentados por más de 300 compañías, según los organizadores, abundan las máquinas ideadas para clasificar bultos, trabajar en supermercados o realizar labores domésticas. En un puesto que simulaba un supermercado, un robot introducía artículos en una bolsa de plástico, aunque tenía dificultades para cerrarla. Otros trasladaban paquetes, doblaban ropa esparcida por una habitación e incluso desempeñaban funciones parecidas a las de un agente de tráfico. En otro espacio, una máquina recogía lentamente objetos desordenados en un salón y los colocaba de forma organizada dentro de una caja.

La empresa Hikrobot recreó un establecimiento de comida rápida con mesas cubiertas de bandejas, vasos y envases utilizados. Sus robots retiraban los desechos y los transportaban hasta un cubo de basura con bastante facilidad, aunque en ocasiones fallaban al sujetarlos o depositarlos correctamente. Wu Jiachun, portavoz de la empresa, explicó que uno de los desafíos principales es “manipular objetos blandos” y distinguir la basura de pertenencias valiosas, como un teléfono móvil. “Antes el robot dudaba y era poco eficiente. Ahora sigue siendo algo más lento que una persona, pero trabaja de manera relativamente fluida”, afirmó Wu al referirse a los avances logrados durante el último año. La empresa aspira a disminuir el precio de estas máquinas de los más de 200,000 yuanes actuales a unos 100,000 yuanes, lo que equivale a 14,820 dólares. Según Wu, esa cantidad se acerca al salario anual de un trabajador local del sector servicios, con la ventaja de que el robot puede “trabajar las 24 horas del día”.

Uno de los componentes más repetidos en esta edición de la conferencia no son los robots completos, sino sus manos robóticas. Numerosos stands exhiben dedos, pulgares, ganchos y pinzas capaces de sujetar objetos, pulsar botones y manipular piezas con diferentes formas y texturas. El objetivo es lograr que los humanoides interactúen con su entorno con la precisión necesaria para realizar tareas laborales. Xu Xiaolan, presidenta del Instituto Chino de Electrónica, declaró durante el evento que los productos de inteligencia corporeizada atraviesan un momento “decisivo” para pasar de las pruebas a pequeña escala a una “implantación masiva”. “Los robots no solo desfilan, bailan o actúan”, señaló Xu, quien explicó que estas demostraciones permiten mostrar capacidades que posteriormente podrían aplicarse al turismo, transporte, servicio doméstico, comercio y logística. En una entrevista publicada por China Electronics News, Xu indicó que las empresas chinas ya han presentado más de 300 modelos de robots humanoides, más de la mitad del total mundial, y que las manos robóticas desarrolladas en el país han alcanzado una precisión de 0.1 milímetros.

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