La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha anunciado que la economía de la República Dominicana experimentará un crecimiento del 4.0% en 2026, destacándose como una de las naciones líderes en la región. A pesar de esta cifra positiva, el organismo advierte que el ritmo general de expansión para Latinoamérica y el Caribe, proyectado en un 2.2%, es insuficiente para mejorar significativamente el ingreso per cápita y resolver las disparidades de desarrollo.
Latinoamérica y el Caribe verán un aumento del 2.2% en su Producto Interno Bruto para el año 2026, una ligera disminución de una décima respecto a las estimaciones previas. Esto marcará un lustro con una expansión promedio cercana al 2.3%, según confirmó la CEPAL este jueves. El organismo alertó que este ritmo es inadecuado para incrementar el ingreso por habitante y subsanar las disparidades de desarrollo en la región, cuyo avance será impulsado, entre otros, por la República Dominicana (4.0%).
“Los pronósticos indican que la región mantendrá los logros conseguidos en materia de estabilidad macroeconómica, si bien con un menor impulso económico”, señaló la entidad de las Naciones Unidas, con sede en Santiago. La cifra divulgada para 2026 es una décima inferior a la previsión inicial ofrecida en su informe del año precedente. No obstante, la tendencia sugiere una recuperación parcial en 2027, alcanzando un 2.5%, con variaciones notables entre los distintos países y subregiones, explicó la CEPAL en su ‘Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026’.
La organización considera que el panorama global se caracteriza por “un crecimiento más lento de la economía mundial, una gran inestabilidad geopolítica y financiera, y mayores presiones sobre los mercados internacionales de energía”. “América Latina y el Caribe completaría cinco años consecutivos con un aumento de alrededor del 2.3%, en promedio, una tasa que no basta para elevar de forma sostenida el ingreso por habitante, cerrar las brechas de desarrollo o ampliar significativamente los márgenes de política”, detalló la CEPAL.
El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, opinó que “para superar la dificultad de un bajo potencial de crecimiento, es fundamental elevar la inversión y la productividad, y al mismo tiempo, avanzar hacia una formalización productiva que fortalezca las capacidades de las personas y de las empresas, amplíe la protección social y genere más empleos formales de calidad”.
Venezuela y Nicaragua a la cabeza
El reporte indica que en Latinoamérica este año “existen naciones que conservarán un crecimiento relativamente activo y otras que seguirán enfrentando un desarrollo limitado”. Venezuela (6.5%), Nicaragua (4.5%), Panamá (4.4%), Paraguay (4.3%), Guatemala (4.0%) y República Dominicana (4.0%) liderarán el crecimiento económico en 2026, según las nuevas cifras de la CEPAL. En la mitad de la clasificación se encuentran El Salvador (3.9%), Costa Rica (3.7%), Honduras (3.5%), Argentina (3.3%), Perú (3.2%), Colombia (2.6%), Ecuador (2.4%) y Brasil (2.2%).
En la parte inferior, pero aún con indicadores favorables, están Chile (1.6%), Uruguay (1.5%), México (1.3%), las islas del Caribe (1.1%) y Bolivia (0.5%). Por otro lado, Cuba (-10.3%) y Haití (-1.9%) son las únicas que registrarán un decrecimiento este año, según el estudio. El escenario regional sugiere, de acuerdo con la CEPAL, que “persisten obstáculos estructurales que continúan restringiendo el potencial de crecimiento de las economías de la región”. Los factores que corroboran esto se relacionan con la persistencia de bajos niveles de inversión, el escaso aumento de la productividad, la desaceleración en la creación de empleo formal y la alta informalidad, añade el informe.
Latinoamérica, la región con mayor desigualdad del mundo, concluyó el año 2024 con un aumento del 2.3% y en 2025 fue del 2.4%.