Más allá de los riesgos conocidos para los pulmones y el sistema cardiovascular, el tabaco tiene un impacto significativo en la fertilidad tanto en hombres como en mujeres. Afecta la concepción, altera el ADN y disminuye la efectividad de los tratamientos médicos. Estudios revelan cómo el tabaquismo influye en el sistema reproductivo femenino y masculino, acelerando el envejecimiento ovárico y dañando el esperma.
Al considerar los efectos del tabaco en el organismo, es común pensar en el cáncer de pulmón o las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, el daño se extiende mucho más allá, impactando directamente la fertilidad de hombres y mujeres. No solo afecta la concepción, sino que también altera el ADN y reduce las tasas de éxito en los tratamientos médicos.
En el caso de la mujer. La evidencia científica es sólida en cuanto a los efectos del tabaquismo en el sistema reproductivo femenino. Fumar perjudica la concepción, altera la dinámica folicular ovárica y dificulta la implantación del embrión. Se observa un mayor riesgo de retraso en el embarazo, así como de infertilidad primaria y secundaria en las mujeres que fuman.
Las mujeres fumadoras tienen hasta un 60% más de probabilidades de desarrollar problemas de fertilidad, debido a la dificultad para que se formen los vasos sanguíneos que nutren el endometrio. Además, se estima que el 13% de los casos de infertilidad reportados están relacionados con el tabaco.
Envejecimiento. El tabaco acelera el envejecimiento ovárico. Un estudio de la Women’s Health Initiative halló que tanto el tabaquismo activo como la exposición pasiva al humo se asocian con una menopausia natural antes de los 50 años. La menopausia puede adelantarse entre 1 y 4 años en fumadoras o exfumadoras respecto a las mujeres que nunca han fumado.
El factor masculino. El impacto del tabaco en el hombre es igualmente severo. La OMS apunta que el tabaco afecta a la fertilidad y a la potencia sexual, coincidiendo con el CDC, que señala que fumar daña el esperma y puede ser una de las causas de disfunción eréctil.
¿Por qué? El tabaquismo reduce el volumen seminal, el recuento de espermatozoides y su movilidad. Fumar puede afectar negativamente la producción hormonal y dañar el ADN de los espermatozoides, disminuyendo la probabilidad de concepción.
En la reproducción asistida. Las fumadoras se enfrentan a un peor pronóstico en los tratamientos de fecundación in vitro. Las cifras indican que estas pacientes sufren tasas de embarazo un 30% menores y necesitan una mayor dosis de medicamentos para estimular su reserva ovárica.
Pasa las generaciones. Fumar no solo afecta a quienes fuman, sino que su rastro puede afectar a la descendencia. Los hijos de madres fumadoras pueden sufrir una reducción en su concentración de espermatozoides de entre un 20% y un 40%, y en el caso de las hijas, hay riesgo de nacer con una baja reserva ovárica.