iRobot presenta su nuevo buque insignia, el Roomba Max 775 Combo con Base AutoWash, un robot aspirador que promete revolucionar la limpieza doméstica. Este dispositivo destaca por su potente succión, un innovador sistema de fregado con agua caliente a 75 °C y una base de autolimpieza que minimiza el mantenimiento manual, ofreciendo una autonomía sin precedentes en el sector.
Cuando el sector de la limpieza automatizada parecía estancado, iRobot ha anunciado su más reciente lanzamiento, que busca posicionarse como el producto estrella de la compañía este año. Se trata del Roomba Max 775 Combo con Base AutoWash, un dispositivo que no solo sobresale por su potencia, sino por representar un avance significativo hacia la autonomía real al reducir drásticamente el mantenimiento manual.
Son varias las características que posicionan a este robot aspirador como una de las propuestas más ambiciosas del sector. Por ejemplo, cuenta con una potencia de succión de 30.000 Pa, una cifra que garantiza la eliminación profunda de suciedad y pelos de mascotas tanto en suelos duros como en alfombras. El sistema se complementa con dos cepillos de goma antienredos para evitar los atascos comunes.
Una de las principales innovaciones de este iRobot Roomba Max 775 Combo es su capacidad de fregado con agua caliente a 75 °C. A diferencia de otros modelos que solo humedecen el suelo, este robot frota a 200 revoluciones por minuto, aplicando presión constante y agua a alta temperatura para disolver la suciedad incrustada.
Otra de las tecnologías destacadas es PowerSpin PerfectEdge, diseñada para que el rodillo de fregado alcance eficazmente las esquinas y los bordes de las paredes, que tradicionalmente han sido puntos débiles para este tipo de robots. Además, si tienes alfombras en casa, este robot las detecta y eleva el rodillo húmedo para evitar mojar el tejido mientras continúa aspirando a máxima potencia, una funcionalidad que no todos los robots aspiradores ofrecen.
El elemento central del sistema de mantenimiento es su nueva estación de carga y autolavado. La base no solo vacía el depósito de sólidos del robot en bolsas selladas herméticamente con control de olores por un periodo de hasta tres meses, sino que también se encarga de la parte más laboriosa del fregado. Una vez finalizada la tarea, la base lava el rodillo de fregado con agua caliente a 75 ºC y lo seca con aire caliente a 50 ºC para prevenir la aparición de humedades y malos olores. Asimismo, gestiona de forma inteligente la dosificación del líquido de limpieza mediante su sistema de mezcla automática StayClean.
En cuanto a la navegación, iRobot ha integrado sensores LiDAR capaces de generar mapas tridimensionales precisos de viviendas con múltiples plantas. Esto se complementa con una cámara frontal equipada con Inteligencia Artificial (PrecisionVision) entrenada para reconocer y esquivar activamente pequeños obstáculos cotidianos como cables, calzado o imprevistos causados por mascotas.
El fregado con agua caliente real y la combinación de frotar a 200 rpm con agua a 75°C prometen eliminar las manchas resecas que otros robots solo esparcen. El mantenimiento es casi nulo: que la base no solo vacíe el polvo, sino que limpie el rodillo con agua caliente y lo seque con aire a 50°C es fundamental para evitar malos olores y moho.
Sin embargo, su precio de gama alta, con un costo inicial de 899€, representa una inversión considerable que no todos los presupuestos pueden asumir. Además, para aprovechar al máximo el autolavado y la desinfección, se dependerá de la solución limpiadora StayClean™ y de las bolsas AllergenLock™ de la marca.
Este robot es ideal para quienes viven con mascotas, gracias a sus 30.000 Pa de succión, cepillos antienredos y bolsas herméticas que atrapan alérgenos, siendo perfecto para manejar el pelo y el polvo constante. Por otro lado, no es recomendable si se busca una opción económica de limpieza básica, ya que invertir 900 euros en funciones premium de autolavado podría no tener sentido.