Ante el aumento de tensiones geopolíticas y desastres naturales, la startup francesa Momentum Technologies ha desarrollado una serie de cápsulas de supervivencia portátiles llamadas LifePods. Estas unidades modulares están diseñadas para ofrecer protección en diversas situaciones, desde amenazas balísticas hasta tsunamis, y están destinadas principalmente a gobiernos y fuerzas de seguridad.
En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas crecientes y la proliferación de desastres naturales en ubicaciones inesperadas, la idea de contar con un refugio ante posibles catástrofes se vuelve cada vez más atractiva. La Unión Europea, de hecho, aconseja disponer de un kit de supervivencia para "poder subsistir durante al menos 72 horas". La empresa francesa Momentum Technologies ha identificado esta necesidad y ha integrado en su catálogo tres modelos de cápsulas de supervivencia portátiles, listos para ser utilizados en cualquier circunstancia.
Estas cápsulas, denominadas LifePods, presentan una estética similar a las cabinas de algunas atracciones, aunque su propósito es mucho más serio. El modelo B01 está concebido para proporcionar protección balística e industrial. Se trata de una cápsula terrestre para un máximo de dos personas, blindada contra balas, explosiones e incendios. La W01 es una cápsula flotante, diseñada para resistir tsunamis e inundaciones, con capacidad para hasta cuatro ocupantes. El modelo Q01, aún en fase conceptual, estará destinado a proteger a sus usuarios durante terremotos y podrá albergar hasta tres personas.
La portabilidad es un aspecto clave. Aunque la construcción de infraestructuras de seguridad no es una novedad, la principal ventaja de estas cápsulas frente a los búnkeres fijos radica en su diseño modular, transportable y estandarizado. Esto permite su almacenamiento apilado en depósitos, su compatibilidad con contenedores para facilitar su traslado en camiones o helicópteros, y un despliegue rápido y sencillo por parte de cuerpos de emergencia o administraciones.
En detalle, el modelo B-01 cuenta con un blindaje estructural fabricado en acero balístico de alta dureza. Según la empresa, sus paneles han superado la normativa internacional VPAM PM7, un estándar reconocido por su resistencia frente a proyectiles militares de alta velocidad. Por su parte, el W-01 incorpora un mecanismo de flotación que no depende de motores ni sistemas mecánicos complejos, susceptibles de fallar en momentos críticos. Está recubierto de aluminio marino 5083, kevlar y polímero, y su diseño hidrodinámico le confiere una flotabilidad natural.
El rango de precios de estas cápsulas oscila entre los 29.000 y los 40.000 euros, sin incluir envío ni instalación. Están dirigidas prioritariamente a gobiernos, fuerzas de seguridad e instituciones, más que a particulares. La hoja de ruta de la empresa indica que este año se exhibirán en ferias como VivaTech y Eurosatory, y las primeras entregas se prevén a partir de 2027, tras lo cual se procederá al desarrollo del modelo Q01.
Aunque el concepto de búnker prefabricado es coherente, ya existe y responde a una demanda real, la propuesta de Momentum Technologies aún tiene desafíos pendientes. Uno de ellos es la obtención de las certificaciones oficiales completas para las cápsulas terminadas como sistema integral y en condiciones reales de funcionamiento.