Renfe ha modificado sus políticas para permitir que perros de hasta 40 kilogramos viajen en el asiento contiguo a sus dueños en diversos servicios ferroviarios. Esta medida, que entra en vigor el 21 de julio, busca facilitar la movilidad de quienes tienen mascotas medianas y grandes, eliminando una barrera histórica y abriendo una nueva línea de negocio para la compañía. La iniciativa se implementa con condiciones específicas para garantizar la comodidad y seguridad de todos los pasajeros.
Hace trece años, la dificultad para viajar con su perra Lola, una braca francesa de 18 kg, llevó a la autora a comprar un coche de segunda mano, ya que el transporte público como el tren o el autobús era prácticamente inviable. Aunque Lola ya no está, el desafío de desplazarse con un perro sin vehículo propio persiste, con opciones limitadas y costosas. A pesar de la gran cantidad de perros en España, que asciende a 7.562.893 según el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Renfe ha decidido actualizar sus normativas para simplificar la vida de los dueños de perros, permitiendo que sus mascotas viajen junto a ellos en el asiento.
A partir del 21 de julio, perros de hasta 40 kg podrán viajar con sus dueños por todo el territorio nacional en todos los servicios comerciales de Renfe, incluyendo AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity, así como en los de Servicio Público como Avant y Media Distancia. Es importante señalar que en los trenes de Cercanías ya se aceptaban mascotas sin límite de peso ni coste adicional. Con esta nueva política, Renfe se posiciona como el primer operador en España en permitir el transporte de perros de gran tamaño. La medida coincide con el Día Mundial del Perro.
Según un comunicado de Renfe, los perros ocuparán el asiento interior junto a la ventanilla, al lado de sus dueños. Deberán llevar una correa no extensible de 1,5 metros y bozal puesto tanto en la estación como durante el embarque y desembarque. Al adquirir el billete, se entregará un kit de viaje que incluye una funda para el asiento y una alfombrilla.
Esta ampliación y generalización del servicio para perros en casi toda la red ferroviaria es crucial, ya que elimina una barrera de movilidad significativa para los dueños de perros medianos y grandes, quienes hasta ahora estaban limitados al uso del coche particular o transportes especializados. Para Renfe, este servicio representa una nueva oportunidad de negocio, con un recargo de 40 euros, lo que le permite atraer a nuevos usuarios y diferenciarse de otros operadores ferroviarios en el mercado liberalizado español.
La normativa anterior de Renfe permitía el traslado de mascotas (perros, gatos, hurones, etc.) de hasta 10 kg en transportín, sin ocupar plaza y con un coste adicional de hasta 10 euros. El actual servicio es una expansión del "Proyecto Mascota Grande", que previamente estaba restringido a ciertos corredores ferroviarios y algunos trenes AVE en rutas como Madrid-Barcelona, Madrid-Málaga, Madrid-Alicante, Madrid-València, Madrid-Zaragoza, Madrid-Granada y Madrid-Sevilla. Renfe ha informado que ya ha transportado a más de 800 perros en sus trenes AVE. Datos del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España indican que hay 15 millones de mascotas en el país, de las cuales aproximadamente el 50% son perros.
El billete se puede adquirir a través de la web, la aplicación de Renfe o en agencias presenciales y virtuales. Al realizar la compra, se debe añadir un complemento para perro de hasta 40 kilos, y el sistema asignará automáticamente dos asientos contiguos. Una novedad es la posibilidad de acceder al tren con el perro desde cualquier parada intermedia, no solo desde el origen del trayecto. Para las personas que no desean compartir su espacio con animales, es importante saber que cada tren dispondrá de un máximo de dos perros de hasta 40 kg, ubicados en el vagón "pet friendly" habilitado para este fin. Los dueños de las mascotas deben llevar y presentar la documentación oficial en regla, así como un kit de limpieza que incluya toallitas, un empapador y bolsas. Renfe enviará un correo electrónico con las condiciones y recomendaciones 24 horas antes del viaje.
Existen ciertas limitaciones para el servicio. Quedan excluidos los perros que superen los 40 kg de peso, los cachorros menores de un año, las razas consideradas potencialmente peligrosas y las perras en celo. Aunque el perro cumpla con todos los requisitos, el servicio no estará disponible en trenes con enlace, en trenes con planes alternativos de transporte programados o en plazas sinergiadas.