El singular silencio del león de la Metro-Goldwyn-Mayer en 'Ben-Hur' de 1959

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Durante un siglo, el icónico león de Metro-Goldwyn-Mayer ha rugido antes de cada película. Sin embargo, en 1959, para la épica bíblica 'Ben-Hur', el director William Wyler decidió silenciarlo. Su objetivo era mantener un ambiente respetuoso con el Niño Jesús al inicio del film, una decisión que generó más atención de la esperada y se convirtió en una anécdota destacada en la historia del cine.

Desde hace un siglo, un león ruge antes de cada película de la Metro-Goldwyn-Mayer. Solo en una ocasión guardó silencio, una decisión impulsada por un director que buscaba ser respetuoso con el Niño Jesús. Esto ocurrió en 'Ben-Hur', en 1959: el león, en lugar de emitir su habitual rugido, apareció inmóvil, mirando a la cámara. Fue la primera vez en la historia sonora de la productora que adoptaba este comportamiento discreto.

William Wyler no deseaba que su epopeya bíblica, que inicia con la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús, tuviera como preludio el bramido de un animal de circo. El director explicó entonces a la prensa que no quería que "se perturbara el ambiente de la Navidad", y convenció a Metro de reemplazar el rugido por una toma del león quieto que ya existía en el archivo del estudio, evitando así cualquier regrabación. Wyler llegó a lamentar que esta anécdota acaparara más titulares que la propia película, algo que en su momento consideró casi una provocación contra un símbolo intocable.

'Ben-Hur' no fue una producción cualquiera para MGM. El estudio invirtió cerca de 15 millones de dólares en el rodaje, la cifra más alta destinada hasta entonces a una película, en un momento en que la compañía enfrentaba serias dificultades financieras. La apuesta resultó exitosa: la película recaudó aproximadamente 37 millones de dólares solo en Estados Unidos y 80 millones en todo el mundo durante su estreno inicial, lo suficiente para sostener al estudio durante otra década. En los Oscar de 1960, obtuvo once estatuillas de doce nominaciones, un récord que se mantiene 66 años después y que solo 'Titanic' y 'El Señor de los Anillos: El retorno del Rey' han logrado igualar, aunque no superar.

Detrás de "el león de la Metro" hay, en realidad, una sucesión de animales distintos: son ocho los que han interpretado a Leo desde 1924, algunos de los cuales recorrieron pueblos de Estados Unidos en giras promocionales. El actual, activo desde 1957 (aunque su intérprete original falleció hace mucho tiempo), es el único que ha ostentado formalmente el nombre de "Leo", a pesar de que el estudio ha aplicado esa etiqueta a todos sus predecesores por igual. El primero, Slats, ni siquiera rugía: solo miraba a cámara, porque el cine todavía era mudo. Jackie, su sucesor, fue el primero en emitir sonido gracias a un disco de gramófono, y sobrevivió a dos accidentes de tren y uno de avión que lo dejó varado varios días en Arizona. Es decir, cuando llegó Wyler, no era ningún sacrilegio modificar el logo con pequeños ajustes.

El rugido de Leo se ha interrumpido con frecuencia, aunque casi nunca por el mismo motivo reverente que aplicó Wyler. En 'Tarzán de los monos', el león reproduce el grito característico de Johnny Weissmuller. En la última versión de 'La Pantera Rosa', el rugido es interrumpido por un Clouseau animado. En 'Merv' de 2025, el león se sustituye por un perro que ladra, y en la reciente 'He-Man y los Masters del Universo' ocupa su lugar Cringer, el tigre parlante de la franquicia. Sin embargo, ninguna de esas intervenciones tiene el peso simbólico de lo ocurrido en 2025 con 'El Mago de Oz' en la Esfera de Las Vegas, donde el León Cobarde interpretado por Bert Lahr ocupa el círculo del logo en lugar de Leo.