Robots Humanoides de Xiaomi Ascienden de 'Becarios' a Expertos en la Fábrica de Coches

Tecnologia
Los robots humanoides de Xiaomi han avanzado significativamente en sus roles dentro de la fábrica de automóviles, superando sus tareas iniciales de colocación de tuercas. Tras alcanzar una tasa de éxito del 98%, se preparan para asumir funciones más complejas, acercándose al rendimiento de sus colegas humanos. Este progreso marca un hito en la automatización de la producción automotriz de la compañía.

La fábrica de coches de Xiaomi ha captado la atención del público, no solo por sus modelos SU7 y YU7, sino también por una ingeniosa estrategia de marketing que invita a las personas a presenciar el proceso de fabricación. El atractivo principal reside en una planta futurista donde robots humanoides ensamblan los vehículos.

En marzo, Lei Jun, fundador y CEO de Xiaomi, reveló que un grupo de robots humanoides había comenzado un periodo de "prácticas" en las fábricas. Sus tareas iniciales eran bastante básicas: la colocación de tuercas autorroscantes en los componentes del suelo de los automóviles.

Ahora, el CEO ha anunciado que estos robots han progresado notablemente, casi equiparando el nivel de éxito de sus compañeros humanos. Han pasado de ser 'robobecarios' a 'roboexpertos'.

La tarea asignada inicialmente, la colocación de tuercas, es un ejemplo claro del trabajo en cadena y repetitivo. El sistema implicaba que los robots recogieran las tuercas de un equipo de suministro automático, las depositaran en el lugar indicado y luego ejecutaran el atornillado automático. En esencia, su función era exclusivamente poner tuercas.

En marzo, Lei Jun informó que los robots habían alcanzado una tasa de éxito del 90,2% en la colocación de tuercas durante tres horas de funcionamiento continuo autónomo. Esta cifra reflejaba el número de operaciones correctas en relación con el total de intentos, y se destacó que se ajustaban a un ciclo de producción de 76 segundos, un factor crucial en fábricas altamente automatizadas para cumplir los objetivos de producción de vehículos.

Aunque la tarea de colocar tuercas pueda parecer sencilla, no es tan simple como ensamblar un mueble de Ikea y presenta desafíos específicos. Un obstáculo clave es lograr que la tuerca autorroscante se alinee, centre y asiente con total precisión sobre el pasador de posicionamiento antes de atornillar. Un error en este paso puede bloquear el sistema y dejar la unión incompleta.

Este proceso se complica por tres factores principales: la variabilidad en el agarre de la tuerca por parte de la pinza del robot en cada ciclo; el diseño y las fuerzas físicas, como el estriado interno de la tuerca y la atracción magnética del pasador, que dificultan un ajuste exacto; y el entorno operativo, que presenta limitaciones en el ángulo de trabajo e interferencias externas en el área de ensamblaje.

A pesar de estas complejidades, Lei Jun ha anunciado que los robots han mejorado su tasa de éxito del 90,2% al 98%, situándose a solo un punto porcentual de los trabajadores humanos. Lo más significativo es que ahora están preparados para asumir tareas de mayor complejidad.

Gracias a este éxito, se ha decidido que los robots pueden empezar a abordar nuevas tareas, pasando de apretar tuercas a instalar paneles laterales de la consola central, así como el plegado y reciclaje de piezas. La instalación del panel lateral es particularmente compleja, ya que se trata de un componente grande, flexible e irregular que requiere múltiples ciclos de recogida y colocación en diferentes posiciones.

Xiaomi afirma ser la primera compañía en lograr que un robot humanoide complete la manipulación prolongada de una pieza de este tipo en una línea de producción automotriz real, estimando la tasa de éxito en más del 90%. Aunque el progreso de los robots humanoides de la compañía es notable, es importante recordar que aún se encuentran en fase de pruebas y operando en una sola estación de trabajo. Se están recopilando datos y realizando todas las métricas posibles para determinar si están listos para un despliegue productivo a escala total. Por el momento, los trabajadores humanos pueden mantener la tranquilidad por unos meses más.