La Comisión Europea ordena a Google abrir Android a asistentes de IA rivales y compartir datos de búsqueda bajo la Ley de Mercados Digitales

Tecnologia
La Comisión Europea ha emitido una orden vinculante a Google, exigiéndole abrir Android a asistentes de inteligencia artificial de terceros y compartir datos de búsqueda con sus competidores. Estas medidas, dictadas bajo la Ley de Mercados Digitales, buscan nivelar el campo de juego y fomentar la competencia, con plazos de cumplimiento fijados para 2027.

La Comisión Europea ha dictaminado que Google debe abrir dos de sus principales ventajas competitivas: el acceso de Android a asistentes de IA rivales y los datos de búsqueda que alimentan a Gemini. Estas son dos medidas vinculantes bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA), adoptadas el 16 de julio. Android deberá abrirse antes de julio de 2027, y los datos de búsqueda antes de enero de 2027; ningún recurso legal paraliza estos plazos.

En detalle, la primera medida aborda cómo un asistente rival puede operar dentro de Android. Actualmente, Gemini posee privilegios exclusivos que ningún competidor comparte: activación por palabra clave a nivel de sistema operativo (no de aplicación), acceso al botón de inicio o al gesto de navegación como punto de entrada, lectura del contenido en pantalla para ofrecer respuestas contextualizadas, ejecución de tareas dentro de otras aplicaciones (como enviar un correo o compartir una foto), y prioridad de acceso al hardware y a los modelos de IA integrados en el dispositivo. En total, son 11 puntos. A partir de la próxima versión principal de Android, asistentes como ChatGPT o Claude podrán reclamar el mismo trato que hoy solo tiene Gemini.

La segunda medida es la más significativa para el negocio: los datos de consultas, clics y resultados que Google utiliza para entrenar gran parte de sus modelos de lenguaje grandes (LLM). Desde enero de 2027, rivales como OpenAI podrán acceder a una versión anonimizada de estos datos, bajo condiciones que Bruselas exige que sean justas y no discriminatorias. Esto golpea directamente la línea de flotación de Google.

Entre líneas, Google completó la transición de Google Assistant a Gemini como asistente predeterminado de Android meses antes de que Bruselas abriera el expediente. La orden llegó con Gemini ya integrado como parte del sistema y no como una aplicación más. Apple, por su parte, optó por un camino diferente: negoció antes de lanzar, propuso un sistema de permisos supervisado, pero Bruselas lo rechazó. Siri AI aún no ha llegado al iPhone en la Unión Europea. Google lanzó Gemini sin pedir permiso y ha discutido las condiciones posteriormente, obteniendo un mejor resultado.

Sí, pero Google, al igual que Apple, argumenta motivos de seguridad y privacidad. Kent Walker, su responsable de asuntos globales, ha explicado que permitir la lectura de pantalla y la ejecución de tareas entre aplicaciones a cualquier servicio externo eludiría el filtro que los propios fabricantes aplican actualmente antes de conceder esos permisos.

Y ahora qué. Google recurrirá, pero el recurso no le otorgará tiempo adicional. Desde el criterio establecido en el caso de Apple, la obligación debe cumplirse mientras se debate si su imposición fue legal. Reino Unido y Japón, que están desarrollando sus propios marcos de competencia digital, presumiblemente están observando cómo se define aquí lo que constituye un "acceso justo" a un móvil. Lo que Bruselas determine sobre las palabras de activación (wake words) o los precios de los datos de búsqueda no se limitará únicamente a Europa.