La victoria de la Selección Española en la final del Mundial contra Argentina, donde se coronó campeona por segunda vez, generó un impacto que fue más allá de lo visual y auditivo. Un sismólogo compartió registros de la Red Sísmica Educativa que captaron vibraciones significativas en momentos clave del partido, como los goles y el pitido final. Este fenómeno destaca la sensibilidad de los sismómetros para registrar la actividad humana.
La Selección Española ha vuelto a ofrecer un momento histórico al vencer 1-0 a Argentina en la final del mundial, logrando su segundo campeonato mundial. La celebración de este triunfo no solo fue visible y audible, sino que también fue cuantificada. El sismólogo Jordi Díaz Cusí, investigador de Geociencias Barcelona (GEO3BCN-CSIC), publicó en su cuenta de X una gráfica que muestra los registros de la Red Sísmica Educativa del instituto durante el partido final entre España y Argentina.
En la gráfica se observan picos de vibración justo en los instantes del primer gol, del tanto anulado de Mikel Merino y del pitido final, detectados por sismómetros distribuidos en varios institutos y centros de Cataluña. La gráfica presenta los registros de nueve estaciones, abarcando desde el propio edificio de GEO3BCN en Barcelona hasta institutos de Santa Coloma de Farners, Sabadell, Olot, Banyoles, Mollet, Santa Coloma de Gramenet o Torroella de Montgrí, a lo largo de algo más de media hora.
Las vibraciones fueron generadas por los momentos del gol de España, el gol anulado de Merino y el pitido final. Tres flechas indican los momentos cruciales del encuentro: el gol de Ferran, la jugada anulada y el desenlace del partido. En algunas estaciones, como la del instituto Vallès de Sabadell, los trazos se dispararon de manera muy notoria en esos momentos; en otras, el cambio fue más sutil. La diferencia dependió principalmente de la cantidad de personas celebrando cerca de cada sensor. Un fenómeno similar ocurrió con las mediciones detectadas por el sensor sísmico del Real Observatorio de Madrid, ya que el Instituto Geográfico Nacional-O.A.CNIG informó en su cuenta de X que el partido entre Argentina y España hizo vibrar la ciudad de Madrid.
Los sismómetros, aunque diseñados principalmente para detectar terremotos, tienen otras aplicaciones, dado que son dispositivos extremadamente sensibles que registran cualquier vibración transmitida por el suelo, así como la generada por la actividad humana. Saltos, gritos, aplausos o fuegos artificiales producen ondas mecánicas que viajan por el terreno hasta el sensor, de forma similar al paso del metro o el tráfico de una avenida. Esto fue documentado hace años en un estudio del mismo instituto (entonces ICTJA-CSIC), que analizó cómo la estación sísmica instalada en su sede “detectaba las vibraciones generadas por fenómenos como la circulación del metro, el tráfico y la celebración de los goles durante los partidos que se disputaban en el Camp Nou”. En ese estudio, por ejemplo, se analizó la señal generada por los tres goles del Barça contra el Bayern de Múnich en la ida de las semifinales de la Champions League de 2015.
La Red Sísmica Educativa de GEO3BCN-CSIC es un proyecto de divulgación científica en funcionamiento desde hace varios años. Está compuesta por sismómetros Raspberry Shake instalados principalmente en institutos de secundaria de las provincias de Barcelona y Girona, los cuales son gestionados en colaboración con los profesores de cada centro. Según explicó Jordi Díaz al expandirse la red hace unos años, el objetivo es “dar a conocer la sismología al alumnado de los centros implicados”. Según el portal Tutiempo.net, existen alrededor de 18 estaciones de este tipo distribuidas en la red.
Este tipo de publicaciones se ha convertido en una tradición del instituto cada vez que se celebra un partido de gran relevancia. Ya sucedió en la Eurocopa de 2024, cuando España se coronó campeona, y los sismómetros de Madrid y Barcelona registraron las vibraciones asociadas a los goles de Nico Williams y Mikel Oyarzabal. Aunque una gráfica de goles no contribuye directamente a la investigación sobre terremotos, el instituto ha señalado en el pasado que estas estaciones educativas también poseen una utilidad científica real. En caso de un seísmo local, pueden proporcionar datos complementarios a los de las redes sísmicas permanentes.