La Ninja CREAMi Scoop & Swirl es un electrodoméstico que transforma la forma de preparar helados caseros. Aunque se considera un capricho por su precio y tamaño, su rendimiento excepcional y la calidad de los helados que produce la convierten en una opción atractiva para los entusiastas culinarios y familias. Este análisis detalla su funcionamiento, ventajas y consideraciones antes de adquirirla.
Tengo pocos recuerdos de mi infancia, pero la publicidad de la heladera Famoplay del año 2001, con sus helados de fresa, chocolate y vainilla, permanece vívida. Recuerdo a un José de siete años, pegado a la televisión, soñando con tener su propia heladera. Ese sueño nunca se materializó, hasta ahora. Veinticinco años después, he tenido la oportunidad de probar una heladera que supera con creces lo que aquella Famoplay prometía.
La Ninja CREAMi Scoop & Swirl no es un juguete. Es uno de esos electrodomésticos que, aunque no son esenciales y se usan principalmente unos pocos meses al año, resultan ser una verdadera maravilla. Es un capricho considerable, pero mi yo de siete años estaría sonriendo.
Cómprala si...
- Tienes la paciencia para esperar un día para disfrutar del helado.
- Buscas una actividad culinaria para hacer con niños.
- Tienes espacio en casa y puedes invertir 350 euros.
No la compres si...
- Deseas hacer helado al instante y desde cero.
- Tienes una cocina pequeña o espacio limitado.
- Buscas un dispositivo silencioso.
Lo esencial en 30 segundos
La Ninja CREAMi Scoop & Swirl es similar a la Ninja CREAMi original, pero incorpora un sistema de dispensación que recuerda a las tiendas de yogur helado. Además, ofrece más programas diseñados para helados suaves. El concepto y la operación son idénticos: se prepara la receta, se vierte en una tarrina, se congela y luego se procesa en la máquina. Mientras que en una Ninja Creami normal se consume el helado directamente de la tarrina, el modelo Scoop & Swirl brinda más opciones.
La característica distintiva de este modelo es su palanca. Si se prepara helado suave o yogur helado, se puede colocar la tarrina en un extrusor. Al accionar la palanca hacia abajo, el producto se extrae por una boquilla, permitiendo servirlo en un cucurucho o tarrina.
La máquina funciona de manera excepcional, siendo difícil encontrarle fallos. El único inconveniente es su tamaño (aunque no es pesada) y el ruido que produce. Por lo demás, el rendimiento es sobresaliente y ha cumplido con todas las recetas preparadas durante semanas.
Nuestra experiencia con la Ninja CREAMi Scoop & Swirl
Cómo funciona. A diferencia de las heladeras tradicionales que enfrían y baten simultáneamente, la Ninja Creami procesa bloques sólidos previamente congelados en una tarrina. Esto explica su tamaño más compacto, ya que no requiere un compresor. Posee una cuchilla llamada Creamerizer que se mueve hacia abajo, "raspando" y "peinando" el producto congelado. La técnica es similar a la utilizada para granizados, pero ajustando la velocidad de rotación, la profundidad y la frecuencia de bajada (lo que define los diferentes modos) se consiguen distintas texturas. Esta operación también es la razón de su considerable ruido, no apto para preparaciones durante la siesta.
¿Hacemos helado? Esta es la pregunta clave. Entender la máquina como un sistema mágico que produce helados al instante es un error. Requiere planificación y paciencia, ya que las tarrinas deben congelarse durante al menos un día. No es un "voy a comerme un helado ahora", sino un "voy a preparar el helado que quiero comer mañana". Por ejemplo, en las imágenes se muestra una tarrina de açaí que fue preparada el día anterior.
Necesitas otra máquina. Específicamente, una batidora. Aunque pueda parecerlo, la Ninja Creami no es una batidora. No bate. Mezcla ingredientes duros en preparados ya procesados, pero no bate. Lo ideal es preparar las recetas en una batidora y luego verterlas en la tarrina. Un pequeño inconveniente es el tamaño de las tarrinas, de 480 ml cada una. Si se preparan helados para cuatro personas, es recomendable hacer dos tarrinas para estar prevenidos.
Las recetas. La máquina incluye un pequeño recetario (no en español) para probar todos los modos, y plataformas como TikTok están repletas de ideas. Sin embargo, a largo plazo, he terminado utilizando solo dos modos: "ice cream" para helados y "frozen yoghurt" para mis preparados de açaí. En cuanto a las recetas, se puede ser tan creativo como se desee, dependiendo de los ingredientes disponibles y la disposición a adquirir productos específicos.
Para una receta sencilla, se puede usar: 100 ml de nata para montar (mínimo 35% MG), 200 ml de leche entera, 70 gramos de azúcar en polvo, dos cucharadas soperas colmadas de cacao puro en polvo y una cucharadita de extracto de vainilla. Esto resultará en un helado de chocolate muy simple. Si no se prefiere el chocolate, se puede sustituir por dos cucharadas soperas de extracto de vainilla para obtener helado de vainilla.
¿Cómo salen los helados? En pocas palabras, y asumiendo que la receta se siga correctamente, los resultados son espectaculares. La textura y el sabor son impresionantes. No diría que reemplazan a los de una buena heladería, pero a mí, que me encanta el helado, me hace cuestionar si volvería a comprar tarrinas industriales. No solo porque el helado base salga bien, sino porque, una vez procesada la tarrina, se pueden añadir trozos de galleta, por ejemplo, y mezclarlos usando la función "Mix-in". Es una maravilla. Entiendo que esto depende mucho de las recetas, los ingredientes y el procesamiento. Hay un componente (agradable, en mi opinión) de ensayo y error para encontrar las mezclas que funcionan. La cocina es un arte, y es mejor no frustrarse cuando algo no sale como se espera. Mi primer helado, de ciruelas, fue un desastre monumental.
La gracia de la palanca. Con ciertas texturas, como la del "frozen yoghurt", se puede usar la palanca para extruir el helado en un bol o en un cono. Para ello, la tarrina se coloca en el espacio destinado con una tapa especial (que actúa como tope que la máquina empuja). Funciona bien, aunque puede que no lo haga a la primera si la textura es demasiado sólida. Me ha ocurrido alguna vez con el açaí. En esos casos, generalmente lo he solucionado dándole una segunda pasada con la función "Re-spin".
La limpieza. La máquina tiene bastantes piezas, no solo las tarrinas, que deben limpiarse después de cada uso. Las tapas y las cuchillas son propensas a extraviarse, por lo que recomiendo guardarlas bien y tener cuidado. La limpieza debe ser minuciosa, lo cual no siempre es fácil en algunos rincones de las tarrinas y las tapas.
La Ninja CREAMi Scoop & Swirl, la opinión final
La Ninja CREAMi Scoop & Swirl es una fantasía. Dejando a un lado las particularidades de este tipo de máquinas, como su tamaño, volumen y el ruido que produce, es uno de esos pequeños electrodomésticos que cumplen las expectativas. Los helados y otras preparaciones resultan, sencillamente, excelentes. Dependerá de las recetas y del procesamiento de los alimentos, pero mi experiencia ha sido sensacional. Si tuviera que mencionar inconvenientes, serían el ruido y el hecho de que las tarrinas sean de plástico.
No es, sin embargo, un dispositivo indispensable, al igual que no lo son un hervidor de agua o una freidora de aire. No es para todos ni todos le sacarán provecho, y eso está bien. ¿Es un capricho? Sin duda. ¿Es una máquina que funciona bien y que, si tienes niños, será la estrella del verano? También. ¿La recomiendo? La respuesta es simple: lo más probable es que no la necesites. Son 350 euros que, especialmente en verano, pueden ser muy útiles. No es un dispositivo económico y no cabe en cualquier lugar. Considera si la usarás realmente o si terminará como la yogurtera en el trastero. No obstante, si te gusta hacer tu propio helado, disfrutas cocinando, tienes espacio y te gusta experimentar en la cocina, adelante, porque funciona de manera impresionante. Y si tienes niños, es una actividad familiar fantástica.