Disminución de Viajeros en Trenes de Renfe: Un Análisis de la Fiabilidad y la Competencia

Tecnologia
A pesar de los esfuerzos gubernamentales por fomentar el uso del tren, un informe de la CNMC revela una caída en el número de viajeros en los servicios de Cercanías, media distancia convencional y larga distancia de alta velocidad de Renfe durante 2025. Los datos sugieren que la puntualidad y fiabilidad son factores cruciales que influyen en la elección de los usuarios, especialmente en ausencia de competencia.

El informe anual de la CNMC sobre el rendimiento de los trenes en España indica una disminución en el número de viajeros. A pesar de las iniciativas gubernamentales para promover el transporte ferroviario, los servicios de Cercanías, media distancia convencional y larga distancia de alta velocidad experimentaron pérdidas de usuarios.

Los datos de la CNMC detallan que, en 2025, el número de viajeros descendió en comparación con 2024 en todas las modalidades ofrecidas por Renfe como operador de servicio público:

  • Cercanías: una bajada del 0,4%, lo que se considera un empate técnico.
  • Media y larga distancia convencional: una caída del 10,8% respecto a 2024, con una reducción en la ocupación del 67,9% en 2024 al 60,2%.
  • Media distancia de alta velocidad: una bajada del 0,7%, aunque la ocupación se mantuvo en un 77,5% frente al 79,3% de 2024.

En contraste, en los corredores donde existe competencia, como la larga distancia de alta velocidad con vías liberalizadas, el uso del tren aumentó un 12,2%. Los trayectos Madrid-Sevilla (+18,7%) y Madrid-Málaga (+14,1%) fueron los que registraron el mayor incremento de viajeros en 2024.

Estas cifras se explican en parte por la mayor inversión de recursos de operadores como Ouigo en Andalucía durante la segunda mitad del año. Esto también justifica la disminución del 1,7% de pasajeros en el corredor Madrid-Barcelona, el único que experimentó una reducción en 2024.

Los datos sugieren que, sin competencia, la decisión de utilizar el tren depende en gran medida de su fiabilidad y puntualidad. Un ingeniero y expresidente del Consejo General de Ingenieros Industriales, César Franco, señaló que “el ciudadano prefiere un tren convencional que pase a su hora y que no se averíe, antes que una estación monumental semivacía”. Añadió que “si la respuesta es que vamos a gastar cientos de millones para que circulen tres trenes al día, estamos cometiendo un error económico”.

El primer informe de puntualidad de Renfe, publicado el año pasado, reveló que la media distancia acumulaba retrasos promedio de 15,4 minutos. A finales de año, el portal de Renfe indicaba que solo el 59,4% de los trenes de media distancia llegaban puntuales o con un retraso inferior a cinco minutos, mientras que el 19,4% sufrió demoras superiores a los 10 minutos.

Para 2026, se prevé que los datos sean aún menos favorables que en 2025. El accidente de Adamuz, donde un tren Avant de Renfe descarriló y colisionó con un tren de Iryo, provocó el cierre parcial del corredor andaluz durante semanas y una serie de retrasos en todas las líneas. Este incidente generó un intenso escrutinio y llevó a algunos maquinistas a reducir la velocidad.

Según los datos del portal de Renfe, en los primeros cinco meses del año (hasta mayo, el último mes con datos consolidados), el 28,8% de los trenes de larga distancia y alta velocidad de Renfe llegaron con retraso, y el 11,7% se demoró más de 30 minutos.

La pérdida de fiabilidad en la red ferroviaria española representa también una oportunidad perdida para priorizar un sistema de transporte más eficiente y menos contaminante. Esto podría, por ejemplo, aliviar la presión en grandes ciudades, como se observa con los trabajadores de Madrid que residen en Valladolid.

Salvador Galve, presidente de la Comisión del Ferrocarril del Consejo de Colegios de Ingenieros Industriales, comentó recientemente en el Senado que prefiere usar el coche para ir de Zaragoza a Barcelona si tiene una reunión, y que, aunque intenta ir en tren a Madrid, “la mayoría de directivos que van de Zaragoza van en coche porque no saben cuándo van a llegar”.

Contar con las frecuencias necesarias y la fiabilidad mínima en los trenes de media y larga distancia, tanto convencionales como de alta velocidad, es fundamental para miles de personas que dependen de este transporte. Por ejemplo, para acudir a citas médicas en grandes ciudades y regresar a sus hogares el mismo día, con la seguridad de llegar y volver a la hora prevista, sin imprevistos.