ASML, la única empresa que produce los equipos de litografía EUV esenciales para los chips avanzados, ha anunciado un aumento en los costes de su maquinaria. Esta decisión ha provocado la oposición de TSMC, su cliente más relevante, que se resiste a aceptar las nuevas condiciones. Este movimiento de ASML refleja el poder de negociación que la creciente demanda de inteligencia artificial le ha otorgado en el mercado.
ASML, la única compañía a nivel mundial capaz de fabricar los equipos de litografía ultravioleta extrema (EUV) necesarios para la producción de los chips más avanzados, se prepara para un incremento en los costes de su maquinaria. El primero en manifestar su desacuerdo ha sido, precisamente, su cliente más importante: TSMC. Según ha revelado The Information, el fabricante taiwanés comienza a mostrar resistencia en las negociaciones.
La importancia de esta situación radica en que ASML representa el cuello de botella de toda la industria de los semiconductores. Sin sus equipos, empresas como Nvidia, Apple, TSMC o Samsung no podrían fabricar los chips que impulsan el auge de la inteligencia artificial. La decisión de ASML de subir precios, algo que, según The Information, rara vez ha hecho en su historia, es una clara señal del poder de negociación que la demanda de IA le ha conferido a la compañía, un poder que antes no poseía.
En detalle, los planes de ASML impactan en sus dos grandes familias de máquinas. Por un lado, el director financiero de la compañía, Roger Dassen, confirmó durante la presentación de resultados del segundo trimestre que existe margen para aumentar el precio de los sistemas EUV de baja apertura numérica (Low-NA), su tecnología más solicitada. Por otro lado, ASML ya ha informado a varios clientes, incluyendo fabricantes chinos, que sus equipos DUV (de ultravioleta profundo, menos avanzados pero igualmente cruciales) costarán un 10% más, según el mismo medio. Algunos clientes chinos ya han aceptado este sobrecoste; TSMC, en cambio, no ha querido ceder por el momento.
Cada nueva generación de las máquinas de ASML procesa más obleas por hora y mejora la precisión del grabado, lo que se traduce en una mayor cantidad y calidad de chips para sus clientes. Este concepto es lo que la propia compañía denomina "precio basado en valor", ya que la lógica es que si sus equipos generan un mayor beneficio económico para las fábricas que los utilizan, ASML busca obtener una parte de ese beneficio adicional, según explicó Dassen en la conferencia con analistas.
El descontento de TSMC tiene una explicación. El fabricante taiwanés lleva años argumentando que no necesita la transición a los costosos equipos High-NA (que superan los 350 millones de euros por unidad) y que puede seguir optimizando sus máquinas Low-NA, más económicas, mediante mejoras de diseño y técnicas de fotolitografía computacional. De hecho, según información de Tom’s Hardware, toda su hoja de ruta de fabricación hasta 2030 se basa en esta premisa. Si ASML encarece precisamente esas máquinas Low-NA a medida que mejora su rendimiento, la ventaja de coste que TSMC había logrado con esa estrategia se ve reducida. Además, TSMC necesita adquirir decenas de estas máquinas para sus nuevas plantas en Taiwán, Estados Unidos y Japón, por lo que incluso una subida moderada podría sumar miles de millones de dólares a su inversión.
También es relevante señalar que ASML tiene su capacidad de producción prácticamente vendida hasta 2027 y gran parte de 2028, con precios ya acordados en esos contratos. Esto implica que, en la práctica, la compañía solo podría aplicar las nuevas tarifas a los pedidos que se entreguen a partir de la segunda mitad de 2028. TSMC no experimentará el impacto de inmediato, pero es consciente de que lo que se negocie ahora determinará el precio de cientos de máquinas en los próximos años.
Este desafío se presenta en un momento de resultados históricos para ASML. La compañía elevó el miércoles su previsión de ventas para 2026 a un rango de entre 43.000 y 45.000 millones de euros, superando significativamente las expectativas del mercado, según Bloomberg. El margen bruto también mejorará hasta el 56%, en comparación con el 53% previsto anteriormente. Para satisfacer la demanda, ASML planea aumentar un 30% su capacidad de fabricación de sus máquinas EUV más importantes este mismo año, y está considerando un incremento similar para 2028.