Garmin introduce la CIRQA Smart Band, su primera pulsera inteligente sin pantalla, diseñada para ofrecer un seguimiento continuo de la salud, el deporte y el bienestar. A diferencia de los dispositivos tradicionales, centraliza la consulta de datos en el móvil, buscando una experiencia de usuario menos intrusiva. Disponible desde el 24 de julio por 199,99 euros, promete hasta diez días de autonomía y una correa adaptable.
Llevar un dispositivo en la muñeca para monitorear el cuerpo a menudo implica la presencia de una pantalla que muestra el ritmo de carrera, notificaciones, alertas y resúmenes. Garmin se une ahora a la tendencia de eliminar esta pantalla sin sacrificar el seguimiento continuo. Su nueva pulsera recopila datos durante el día y la noche, pero la información se consulta exclusivamente a través del teléfono móvil. El objetivo no es exhibir más datos, sino ofrecer una forma diferente de interactuar con el seguimiento personal.
La CIRQA Smart Band es la primera pulsera inteligente sin pantalla de Garmin, concebida para integrar el seguimiento diario, el deporte y el bienestar en un solo dispositivo. En España, estará disponible a partir del 24 de julio por 199,99 euros. Se ofrecerá en dos tamaños, con una correa de tela adaptable a la muñeca o al brazo, y una autonomía de hasta diez días. Esta no es la primera incursión de la compañía en este formato; en 2025 lanzó la Index Sleep Monitor, aunque esa propuesta se centraba específicamente en el sueño y la recuperación.
Ficha técnica de la nueva CIRQA de Garmin
Material de la correa: Tela (correas ComfortFit)
Correas de desmontaje rápido: Sí (pasadores de extracción rápida de 14 mm con una correa de 24 mm de ancho)
Tamaño de la carcasa: 27 x 47 x 9 mm
S-M: 120-200 mm
L-XL: 145-240 mm
Peso: Módulo: 14,8 g
Correa: S-M, 5,9 g (20,7 g)
Correa: L-XL, 6,4 g (21,2 g)
Batería: Litio-ión
Hasta 10 días de autonomía
Memoria/historial: 128 MB
Frecuencia cardiaca (constante, cada segundo): Sí
Alertas de frecuencia cardiaca anómala: Sí
Frecuencia respiratoria: Sí
EDAD FISIOLÓGICA: Sí
Monitor de energía Body Battery™: Sí
Estrés durante todo el día: Sí
Frecuencia cardiaca en reposo: Sí
Meditación: Sí (sin guía)
Trabajo de respiración: Sí (con guía solo a través de Garmin Connect+)
Sueño: Sí (avanzado)
Entrenador de sueño: Sí
Control del sueño: Sí
Variaciones en la respiración: Sí
Detección de siestas: Sí
Hidratación: Sí
Salud femenina: Sí
Estimaciones de las ovulaciones anteriores: Sí
Temperatura de la piel: Sí
AVISO DE JET LAG: Sí
Registro de estilo de vida: Sí
Estado de salud: Sí
Aclimatación por pulsioximetría: Sí
Acelerómetro: Sí
Conectividad: Bluetooth, ANT+
GPS conectado: Sí (depende del móvil)
Precio: 199,99 euros
Utilizar la CIRQA implica aceptar que no se podrá verificar lo que está registrando con una simple mirada a la muñeca. No hay una esfera a la que acudir, menús para navegar ni datos que aparezcan al levantar el brazo. Para consultarlos, será necesario abrir la aplicación en el móvil, donde se podrá revisar la información recopilada y, durante una actividad con el GPS del teléfono, comprobar datos básicos como la distancia y el ritmo. En la banda solo se encontrará un botón lateral, configurable para iniciar la actividad favorita.
El dispositivo puede reconocer automáticamente actividades como caminar o correr y guardarlas para su posterior revisión. A medida que se confirmen o corrijan estos registros, adaptará su clasificación para intentar identificarlos con mayor precisión en el futuro. También se podrá iniciar manualmente el seguimiento de más de 80 actividades y asignar una de ellas al botón lateral. Para las rutas al aire libre, sin embargo, dependerá del GPS del teléfono, ya que no integra uno propio. Con el móvil conectado, también permite compartir la ubicación mediante LiveTrack.
Fuera del entrenamiento, la pulsera mantiene un seguimiento continuo de la frecuencia cardiaca y puede alertar si detecta valores inusualmente altos o bajos según los ajustes del usuario. También estima la saturación de oxígeno, registra el estrés, la temperatura de la piel, los pasos, las calorías y los minutos de intensidad. Body Battery ofrece, además, una estimación de cómo evolucionan las reservas de energía a lo largo del día. A esto se suman el seguimiento del ciclo menstrual y el embarazo, las estimaciones retrospectivas de ovulación y el registro de hábitos como el consumo de alcohol o cafeína.
Por la noche, la propuesta se vuelve especialmente ambiciosa. La CIRQA desglosa las fases del sueño, detecta siestas, calcula una puntuación global y ofrece una estimación personalizada de cuánto descanso se necesita. También analiza la regularidad de los horarios, la alineación con el ritmo circadiano, la respiración y el estado de VFC, además de incluir una alarma inteligente por vibración. Estas mediciones pueden ayudar a identificar cambios respecto al patrón habitual, pero no permiten diagnosticar apnea ni otros trastornos del sueño.
Cuando se entrena, su valor no reside solo en acumular mediciones, sino en convertirlas en decisiones. La predisposición para entrenar combina factores como el sueño y la recuperación para indicar si conviene intensificar o reducir el ritmo, mientras que el estado de entrenamiento ayuda a interpretar si se está entrenando de forma productiva, si se ha alcanzado un pico de forma o si se está acumulando una carga excesiva. También se podrá seguir la evolución del VO2 máximo, conocer el beneficio estimado de cada sesión y consultar cuánto tiempo necesita el cuerpo antes del siguiente esfuerzo. Garmin incluye además un modo específico para usuarios de silla de ruedas, aunque con funciones adaptadas y sin cálculo de VO2 máximo.
Garmin insiste en que la CIRQA no necesita suscripción, y en lo esencial es cierto: se podrá consultar el sueño, la recuperación, el estado de entrenamiento o Body Battery sin pagar una cuota periódica. Sin embargo, no todo está incluido. La compañía ofrece tras Connect+ algunas funciones de inteligencia artificial, nutrición, meditación, determinados planes de entrenamiento y gráficos avanzados durante las actividades en directo, mientras que Natural Cycles mantiene su propia tarifa. El planteamiento se diferencia así del de Whoop, donde la membresía forma parte del acceso al producto; aquí la capa de pago es opcional y se añade sobre una base ya funcional.
La CIRQA no llega a un mercado vacío. Por 99,99 euros, la Fitbit Air ofrece el seguimiento básico sin cuota y reserva su entrenador personalizado con Gemini para Google Health Premium. Polar propone una fórmula más cercana a la de Garmin: su Loop cuesta 179,90 euros y tampoco exige una suscripción. Amazfit completa el abanico con la Helio Strap, orientada al entrenamiento y la recuperación sin pagos recurrentes obligatorios. Como se observa, la ausencia de pantalla ya no es suficiente para diferenciarse; también es crucial considerar el precio y las funcionalidades disponibles tras la compra.
Por 199,99 euros, la CIRQA es ideal para quienes ya utilizan otros dispositivos Garmin y desean un seguimiento continuo sin llevar siempre el mismo reloj. También puede ser atractiva para quienes prefieren dormir con una banda de tela más discreta, alternar entre un reloj tradicional y un wearable, o reducir las distracciones sin renunciar a los datos. En contraste, será menos convincente para quien necesite consultar el ritmo durante la carrera, salir sin el móvil o simplemente contar pasos al menor precio posible. Su valor no radica solo en lo que mide, sino en cómo se integra en un ecosistema ya establecido.