Airbus Traslada Aplicaciones Críticas de AWS a una Nube Europea para Garantizar Soberanía Tecnológica

Tecnologia
Airbus ha iniciado la migración de sus aplicaciones más sensibles de la nube de Amazon a la infraestructura de la empresa francesa Scaleway. Este movimiento estratégico busca asegurar el control europeo sobre sus datos, alejándolos de la influencia de leyes extranjeras como la Cloud Act estadounidense, y forma parte de un plan más amplio para reforzar la soberanía tecnológica de la compañía.

El fabricante aeroespacial europeo Airbus ha tomado la decisión de reubicar sus aplicaciones más sensibles fuera de la infraestructura de Amazon Web Services (AWS). Para ello, ha firmado un acuerdo multianual con Scaleway, una compañía francesa propiedad de Iliad, con el objetivo de alojar los sistemas cruciales para sus operaciones industriales y de defensa. Esta acción, confirmada por la propia empresa, subraya el creciente interés en la soberanía tecnológica que cada vez más organizaciones e instituciones están adoptando.

Airbus comenzará el proceso de migración de 70 aplicaciones desde AWS hacia la infraestructura de Scaleway. Este es solo el paquete inicial de un plan mucho más ambicioso que podría abarcar hasta 900 aplicaciones en un periodo de cinco a seis años, según reportes de Reuters. Entre los sistemas que se verán afectados por este cambio se encuentran herramientas de diseño de aeronaves, ingeniería, producción industrial y gestión corporativa, así como programas de ERP (Planificación de Recursos Empresariales), ejecución de manufactura, CRM (Gestión de Relaciones con Clientes) y gestión del ciclo de vida del producto, tal como detalla The Register.

Catherine Jestin, directora digital de Airbus, ha explicado que la compañía busca asegurar que sus datos permanezcan "bajo control europeo". Esta medida responde a la preocupación por leyes estadounidenses como la Cloud Act, que faculta al Gobierno de Estados Unidos a solicitar acceso a datos almacenados en centros de datos de empresas americanas, incluso si estos se encuentran fuera de su territorio. El contexto geopolítico actual, marcado por las tensiones comerciales entre Washington y Europa, ha intensificado la desconfianza de las empresas europeas hacia las grandes tecnológicas estadounidenses.

Según fuentes de la compañía, Airbus llevó a cabo una evaluación exhaustiva de más de 150 requisitos técnicos y legales antes de seleccionar a Scaleway. Uno de los factores más determinantes, según Jestin, fue la protección contra lo que ella describió como el "kill switch", es decir, la posibilidad de que un proveedor extranjero pudiera suspender el acceso a los servicios por decisión de su Gobierno de origen. También influyó el hecho de que Scaleway ya aloja los modelos de inteligencia artificial de Mistral, la startup francesa con la que Airbus había firmado un acuerdo en mayo para desarrollar herramientas de IA personalizadas para los sectores aeroespacial y de defensa. "El hecho de que los modelos de Mistral ya estén desplegados en la infraestructura de Scaleway nos permitirá acelerar nuestro enfoque de IA", afirmó Jestin.

Es importante señalar que este movimiento no implica una ruptura total con los proveedores estadounidenses. Airbus ha aclarado que continuará colaborando con AWS para plataformas específicas como Skywise, su sistema de análisis de datos de aviación, y con Microsoft y Google para sus herramientas de productividad, según informa The Register. La compañía también seguirá utilizando servicios de proveedores como Salesforce, Coupa o Workday. "No pretendemos alejarnos de todas las soluciones no europeas; equilibramos nuestras decisiones en función de la criticidad de los datos", explicó Jestin a los medios.

El caso de Airbus se produce en un momento en que la Comisión Europea ha propuesto la Cloud and AI Development Act, una normativa diseñada para fortalecer la capacidad de computación y almacenamiento en la nube dentro de la Unión Europea. Grandes empresas como AWS, Microsoft y Google han lanzado sus propias versiones de "nube soberana" en un intento por retener a sus clientes europeos, aunque no siempre con éxito. De hecho, como reporta The Register, un directivo de Microsoft llegó a admitir bajo juramento ante un tribunal francés que no podía garantizar la soberanía total de los datos.