El avispón oriental se expande rápidamente por Andalucía y otras regiones de España, representando una amenaza para las abejas y los ecosistemas

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Una nueva especie invasora, el avispón oriental (Vespa orientalis), se ha establecido en Andalucía en un tiempo récord, colonizando las ocho provincias y extendiéndose a otras zonas de España. Este insecto, de color rojizo con cara amarilla, es un depredador voraz de abejas y otros polinizadores, lo que genera preocupación por sus potenciales impactos ecológicos y económicos en la agricultura y la apicultura. Su capacidad de adaptación y resistencia lo convierten en una amenaza significativa.

Andalucía enfrenta la expansión de una nueva especie invasora, el avispón oriental (Vespa orientalis), sumándose a la avispa asiática (Vespa velutina) y el avispón bicolor (Vespa bicolor). Según el CSIC, esta especie ha colonizado las ocho provincias de la comunidad en menos de seis meses desde su primera detección en Algeciras, y ya se ha avistado en la Comunidad Valenciana y en la meseta central. Se caracteriza por su cuerpo rojizo, cara amarilla y un apetito insaciable por las abejas. La cuestión no es si el avispón oriental permanecerá, sino hasta dónde puede llegar.

Este avispón invasor, originario del sur de Asia, Oriente Medio y el norte de África, ha estado colonizando el sur de Europa durante las últimas décadas. Su primer avistamiento en Algeciras data de 2018, y desde entonces se ha establecido en áreas urbanas y agrarias de toda Andalucía, con las provincias de Cádiz, Málaga, Sevilla y Córdoba como las más afectadas. La Junta de Andalucía ha registrado un aumento del 30% en los avistamientos entre 2023 y 2024. Un análisis de datos de 2024 contabilizó 695 avistamientos de la especie en toda España. Jairo Robla, investigador de la Estación Biológica de Doñana - CSIC, explica que "son especies resistentes y muy competitivas, capaces de lidiar con todo", y su éxito de expansión radica en su gran capacidad de adaptación a nuevos ecosistemas.

En Córdoba, un programa de vigilancia documenta el ciclo biológico anual del avispón oriental: las reinas fundadoras aparecen a mediados de marzo, las primeras obreras en junio, y el ciclo finaliza hacia noviembre, con nidos generalmente ubicados en huecos de construcciones humanas. La colonia crece hasta el verano y el otoño, cuando la población de avispas es mayor. En noviembre, la colonia muere casi por completo. Esta especie es omnívora y oportunista: la reina se alimenta inicialmente de fuentes vegetales como flores o melaza, y también caza otros insectos como moscas, abejas, avispas o mariposas para proporcionar proteínas a sus larvas. Las colmenas son una fuente de alimento fácil para sus crías.

La forma más sencilla de distinguir el avispón oriental del avispón europeo es por su color. El avispón oriental tiene un cuerpo rojizo-cobrizo con dos franjas amarillas anchas en el abdomen, cada una con dos puntos negros, y una distintiva mancha amarilla en la cara. Mide entre 25 y 35 milímetros. El avispón europeo (Vespa crabro), la única especie autóctona del género en España, es algo más grande (las reinas alcanzan los 4 centímetros), tiene el tórax pardo y un abdomen amarillo con rayas negras más marcadas que las del oriental. Otra diferencia radica en dónde anidan: mientras el avispón europeo suele instalarse en árboles, taludes o cavidades naturales, el oriental prefiere entornos urbanos, anidando en huecos de fachadas, cajas de persianas, tejados o muros, según documenta el seguimiento del IAS-CSIC en Córdoba. En caso de duda, el equipo de investigación del IAS-CSIC recomienda no intervenir y contactar a los servicios municipales competentes. La detección temprana de las reinas fundadoras es crucial, ya que eliminarlas en esa fase evita la formación de grandes colonias.

El mapa de expansión elaborado por el equipo de Robla muestra un avance progresivo desde el foco inicial en Cádiz hacia el interior y el sur de Andalucía, siendo Córdoba una de las provincias con nuevas detecciones en los últimos años. Para finales de 2024, el avispón oriental ya estaba establecido en todas las provincias, con dudas solo sobre su asentamiento definitivo en Granada. Para la elaboración de este mapa, utilizan fotos y videos subidos por ciudadanos a plataformas como Observation.org o iNaturalist, validados posteriormente por el equipo de investigación, lo que permite cubrir un territorio mucho más amplio. El mapa ilustra la expansión del avispón oriental, con colores que indican el año de registro: hasta 2021 (negro), 2022 (azul), 2023 (verde) y 2024 (rojo).

La alimentación de los avispones orientales a base de abejas melíferas y otros polinizadores representa un grave problema ecológico y económico, como advierte Robla para Canal Sur. Cuando la densidad de avispones es alta, los daños en colmenas y en la biodiversidad de las zonas cercanas pueden ser severos. La depredación selectiva sobre polinizadores puede generar un efecto en cascada sobre la agricultura, al reducir la polinización de cultivos, y sobre la apicultura, un sector económico relevante en Andalucía.