La deuda informal entre amigos, conocida como "deuda en la sombra", está afectando la capacidad de ahorro y la calificación crediticia de la Generación Z, especialmente en Estados Unidos. Aunque en España el impacto es menor debido a diferencias en los sistemas financieros, el fenómeno resalta la necesidad de comprender mejor las implicaciones de prestar y solicitar dinero. Un estudio revela que una alta proporción de jóvenes no recupera completamente el dinero adelantado en gastos grupales.
Imagina la situación: regresas de un viaje de cuatro días con amigos. Uno pagó los vuelos, otro adelantó el apartamento completo y alguien más cubrió la cena del último día. Ahora, el grupo de WhatsApp está lleno de fotos de recibos y promesas como "ahora te lo paso" o "cuando cobre". Esto se conoce como deuda en la sombra, un tipo de obligación no contractual que en Estados Unidos se señala como un factor que impide a los jóvenes de veinte años adquirir una vivienda. Aunque en España este fenómeno no es tan extremo, sí evidencia nuestra limitada comprensión sobre cómo prestar dinero y, crucialmente, cómo recuperarlo.
Según una encuesta de Zelle, un sistema de pagos entre particulares utilizado por los principales bancos estadounidenses, el 76% de la Generación Z que adelantó dinero en gastos compartidos nunca lo recuperó por completo. El 18% tarda hasta un mes en devolverlo, el 10% entre dos y seis meses, y el 11% más de medio año. Solo el 28% lo devuelve el mismo día. Además, la encuesta indica que casi la mitad (47%) de la Generación Z encuestada ha recurrido al endeudamiento con productos financieros que cobran intereses para cubrir gastos de grupo, no con amigos.
Lisa Lund, intermediaria hipotecaria, explica en declaraciones a Realtor cómo esta situación repercute en la obtención de una hipoteca en Estados Unidos. Los prestamistas solo ven el saldo de las cuentas, no las promesas entre amigos. "Los saldos altos de crédito revolving pueden aumentar tu utilización de crédito y empeorar tu puntuación crediticia", detalla Lund, lo que a su vez "eleva los pagos mensuales de deuda, afectando tu ratio deuda-ingresos y tu capacidad de endeudamiento". Además, cubrir los gastos de otros impide el ahorro constante. Lo que parece un acto inocente tiene un impacto real. Un informe de riqueza generacional de Realtor de marzo de 2025 señala que ahorrar para el pago inicial de una casa en Estados Unidos, que en 1990 tomaba 3,2 años, ahora requiere 9,7 años, debido al aumento del 331,8% en los precios y del 174,2% en las rentas. La edad promedio del primer comprador ha pasado de 30 a 40 años. Otro informe de la misma entidad revela que 25,2 millones de estadounidenses menores de 35 años, uno de cada tres, aún viven con sus padres, y de ellos, siete de cada diez tienen empleo.
En España, la situación difiere porque no existe el "credit score" estadounidense, un número que evalúa la solvencia y se ve afectado por el uso frecuente de tarjetas. Aquí, lo más similar es la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), que registra préstamos, créditos, avales y garantías declarados por entidades financieras cuando el riesgo acumulado de un cliente supera los 1.000 euros (antes 9.000 euros hasta enero de 2021). El otro registro consultado por los bancos, ASNEF, documenta impagos, no dinero prestado. Por lo tanto, un Bizum de 180 euros adelantado a un amigo para un apartamento en Lisboa no es registrado por ninguna entidad, no es visible y no influye en el historial crediticio. Uno puede ser el "banco privado" de su grupo de amigos durante años y presentar un historial bancario impecable, aunque esto tampoco jugará a favor al solicitar una hipoteca.
Lo que sí considera el banco es la ratio de endeudamiento, que es el factor determinante para una hipoteca. El Banco de España aconseja que la suma de todas las cuotas mensuales no exceda el 35% de los ingresos netos, incluyendo cualquier financiación formal activa. Es decir, el problema en España no es el amigo que no paga, sino los instrumentos utilizados para cubrir ese vacío mientras se espera el reembolso: tarjetas con pagos pendientes, fraccionamiento de "compra ahora y paga después", o préstamos rápidos de pequeñas cantidades. Estos sí dejan huella, cuentan y aparecen en la CIRBE si superan los mil euros.
Datos recientes del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, publicados en mayo, muestran que la tasa de emancipación entre los 16 y 29 años es del 14,5%, un mínimo histórico, y la edad estimada para independizarse es de 30,2 años, frente a los 26,3 años de media en la Unión Europea. El alquiler medio asciende a 1.176 euros, y una habitación a 400 euros. Un joven asalariado que desea alquilar destina el 98,7% de su sueldo a ello. El informe concluye que entre los jóvenes que viven de alquiler, el riesgo de pobreza aumenta del 25,9% al 43% después de pagar la vivienda. Casi la mitad de estos hogares (48,9%) dedica más del 30% de sus ingresos a la vivienda. En un país con el mayor porcentaje de jóvenes hipotecados de Europa, la cuenta del viaje a Lisboa es, en realidad, insignificante.
España ha estado gestionando estas cuentas de una manera que no es tan popular en Estados Unidos. Bizum cerró 2025 con 30,6 millones de usuarios, realizando 1.237 millones de operaciones y moviendo 67.700 millones de euros, con un promedio de 3,4 millones de bizums diarios (39 por segundo). Aquí, la deuda en la sombra tiene un registro y una marca de tiempo (e incluso un mensaje de aviso en el grupo de WhatsApp), aunque no llegue a ningún archivo bancario. Y, por supuesto, tiene una función para reclamar que casi nadie utiliza: la de solicitar dinero.
En el caso extremo, adelantar dinero a un amigo se considera un préstamo, incluso sin un contrato firmado. El propio Bizum, una transferencia o una conversación donde el deudor reconoce la deuda sirven como prueba, según Infobae. El plazo para reclamar es de cinco años desde que el pago es exigible, conforme al artículo 1964 del Código Civil, y este plazo se reinicia cada vez que el deudor reconoce la deuda o recibe un requerimiento formal. Para deudas inferiores a 2.000 euros, existe el procedimiento monitorio, que puede iniciarse sin abogado ni procurador. Aunque pocos recurrirían a este procedimiento por una cuenta de viaje, es importante saber que el plazo existe, comienza desde que se pudo exigir el pago, y un simple "te lo paso el mes que viene" por escrito lo reinicia. La deuda en la sombra tiene fecha de caducidad.
El 47% de los jóvenes que se endeudan para cubrir un gasto grupal no lo hacen con un amigo, sino con una entidad que cobra intereses. En España, hasta ahora, muchos de estos productos operaban en un limbo legal. El Consejo de Ministros aprobó el 7 de enero el anteproyecto de ley de contratos de crédito al consumo, que transpone la directiva europea de 2023 y regula lo que antes quedaba fuera. Como resume el secretario general de ASNEF, la nueva normativa extiende su ámbito a contratos inferiores a 200 euros y a productos de "compra ahora y paga después". A partir de esta ley, el prestamista estará obligado a evaluar la solvencia del cliente con información interna y externa, y a consultar su historial crediticio antes de conceder el dinero. Se ha establecido un tope de precio: el Ministerio de Economía fija un límite transitorio del 22% hasta que el real decreto de desarrollo module los tramos definitivos, que inician en 15 puntos porcentuales sobre el tipo de referencia para créditos de hasta 1.500 euros y disminuyen a medida que el importe aumenta. Este 22% también se aplicará a la liquidación de las tarjetas revolving ya existentes. Los plazos de entrada en vigor son escalonados: veinte días desde la publicación para las disposiciones generales, tres meses para los límites de costo y doce meses para las normas de conducta de los prestamistas de alto costo. Esta es la parte que merece atención: dividir una cuenta de 60 euros, que hoy no tiene implicaciones, pronto empezará a contar y a ser considerada en el mismo lugar donde el banco mira al solicitar una hipoteca.