Un informe reciente de Deloitte revela que, aunque la Generación Z y los Millennials aspiran a roles de liderazgo, priorizan la conciliación y la estabilidad económica. El estudio destaca que el costo de vida y la salud mental son sus principales preocupaciones, influyendo en decisiones vitales y profesionales. Además, muestran una creciente adopción de la inteligencia artificial y preocupación por la transferencia de conocimiento en el ámbito laboral.
Desde hace 15 años, la consultora Deloitte publica un informe anual para analizar las percepciones laborales, profesionales y vitales de los Millennials y la Generación Z. La última edición, correspondiente al año 2026, ofrece conclusiones relevantes sobre el panorama de los jóvenes. Una de las revelaciones es su interés en el liderazgo, pero sin que esto implique sacrificar su bienestar personal.
Para la elaboración de este estudio, Deloitte encuestó a 14.384 personas de la Generación Z (nacidos entre 1995 y 2007) y a 8.211 Millennials (nacidos entre 1983 y 1994) en 44 países. La información recopilada es extensa, pero un punto particularmente destacable se centra en el liderazgo y las condiciones para alcanzarlo.
Solo el 6% de los encuestados considera el liderazgo como su meta profesional principal, una cifra que compite con prioridades como la estabilidad económica y la conciliación. Es comprensible que, a los veinte y tantos años, estas últimas opciones tengan mayor peso. No obstante, un dato significativo es que el 76% de los participantes expresa interés en alcanzar un puesto directivo senior, y el 80% aspira a ser supervisor. Los factores que disuaden a quienes evitan posiciones de liderazgo incluyen el estrés, el agotamiento (burnout), el exceso de responsabilidad y la falta de conciliación. Existe una sutil diferencia entre Millennials y Generación Z en este aspecto, ya que los primeros, al estar formando o ya tener familias, valoran más la conciliación. Para considerar un ascenso, más de la mitad de los encuestados se sentiría motivado por un salario superior, y también valorarían positivamente la flexibilidad de horario y lugar de trabajo, además de conocer claramente las posibilidades de promoción dentro de la empresa. Esto indica que la aceptación del liderazgo existe, pero bajo ciertas condiciones.
El costo de vida es, sin duda, la principal preocupación, mencionada por el 38% de los encuestados, superando ampliamente a la seguridad, el desempleo o la inestabilidad política. El 55% de los participantes afirma haber pospuesto decisiones vitales importantes, como casarse, tener hijos o emprender, debido a su situación económica. Asimismo, casi siete de cada diez aseguran que el precio o la disponibilidad de vivienda influye en dónde pueden trabajar, y el 51% no puede permitirse comprar una casa. Deloitte describe a estas generaciones como las del "quizá más tarde". Sin embargo, hay una nota positiva: el porcentaje de quienes viven al día ha disminuido del 52% al 47%, y los que no llegan a fin de mes bajaron del 37% al 34%. Además, el 53% espera mejorar su situación económica en los próximos doce meses, una cifra notablemente superior al 49% del informe anterior.
En cuanto a la salud mental, el 63% de los encuestados la valora como buena o muy buena, lo que representa una mejora considerable respecto al año anterior. Sin embargo, el 34% confirma sentirse ansioso o estresado casi siempre, y casi el 50% reconoce estar agotado. En este contexto, el 71% ha sentido la necesidad de tomarse días libres por estrés, pero solo el 41% lo hizo, y de estos, el 21% admitió haber dado otra excusa a su empresa.
El informe de Deloitte de 2026 también aborda la adopción de la inteligencia artificial entre los jóvenes. El uso de la IA ha aumentado del 57% al 74%. Principalmente, la utilizan para tareas, pero también como una especie de orientador profesional: el 79% la usa para identificar oportunidades de formación, el 72% para recibir consejo profesional y el 67% para gestionar el estrés laboral. A medida que aumenta la adopción, también crece la creencia de que sus empresas no están preparadas para la IA (30% frente al 20% del año pasado).
Finalmente, un dato relevante del informe es la previsión de una importante ola de jubilaciones en 2030, protagonizada por los Boomers (1945-1964) y los Gen X (1965-1982) de mayor edad. Solo el 54% de los jóvenes encuestados cree que los equipos de trabajo podrían funcionar eficazmente sin la presencia de un experto clave de estas generaciones. Las razones, según opinan, son la falta de incentivos para la transferencia de conocimiento, la escasez de tiempo y la confidencialidad.