Aumento de robos de cobre en plantas de energía solar: un desafío para la industria y la seguridad

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La creciente implementación de la energía solar fotovoltaica en España ha generado una preocupación inesperada: el significativo incremento de robos de cobre en estas instalaciones. Grupos criminales organizados están aprovechando el alto valor de este metal en el mercado internacional, causando pérdidas millonarias y graves daños a la infraestructura energética. Las autoridades están intensificando sus esfuerzos para desarticular estas redes delictivas.

La expansión de la energía solar fotovoltaica, aunque beneficiosa, ha abierto una puerta a la delincuencia organizada. Recientemente, se ha observado un aumento en el robo de cobre utilizado en el cableado de estas instalaciones. Estos robos son perpetrados por grupos organizados.

El año pasado, la Guardia Civil desmanteló una banda criminal que había sustraído aproximadamente 45 kilómetros de cable de cobre de 12 plantas fotovoltaicas en diferentes regiones del país. Este mismo año, la Guardia Civil detuvo a siete individuos que, entre otros actos, accedieron a parques fotovoltaicos en Toledo y Albacete para robar cerca de 85.000 kilos de este metal, según reportó el diario ABC. Se estima que el valor del material robado y los daños causados superan los 900.000 euros. En Sevilla, también en 2026, se recuperaron dos toneladas de cobre y 250 kilos de cable solar estañado, tras denuncias de varias empresas constructoras y explotadoras de instalaciones fotovoltaicas sobre sustracciones y daños. Además, en Ávila, La Rioja y Córdoba, 39 personas fueron arrestadas recientemente por este mismo delito, acusadas de llevarse 134 kilómetros de cable, con un peso total de 157 toneladas. El valor económico de este robo supera el millón de euros y revela una planificación y coordinación internacional, ya que operaban también en Francia y Portugal, trasladando el botín a Rumanía.

El cobre es un metal ampliamente utilizado en plantas de energía debido a sus propiedades excepcionales: es maleable, dúctil y un excelente conductor de electricidad. Estas características lo posicionan como el tercer metal más empleado por la humanidad a nivel global, según National Geographic. Además, puede reciclarse repetidamente sin perder sus propiedades esenciales, lo que lo convierte en un recurso muy valioso para la industria y, por consiguiente, en un objetivo atractivo para las bandas organizadas que pueden venderlo a un buen precio con poco esfuerzo.

Los robos de cobre en general, según datos de investing.com proporcionados por EFE, se han multiplicado por cuatro en los últimos años, especialmente desde 2021. Solo tres comunidades autónomas (Madrid, Andalucía y Castilla-La Mancha) concentraron la mitad de estas sustracciones. Uno de los factores clave que explica este aumento es el precio en alza del material. En los mercados financieros, el cobre está experimentando un momento alcista, con sus cotizaciones rompiendo récords en los últimos años, superando los 14.000 dólares por tonelada. Solo en lo que va de 2026, ha acumulado una revalorización del 16%. Estas cifras son inéditas en la historia del “Doctor Cobre”, apodo que recibe por su importancia como indicador de la economía mundial.

Para contrarrestar estos robos, como señala El Periódico de la Energía, se está implementando tecnología de vanguardia y sistemas de vigilancia integrados que operan las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Algunas de estas soluciones incluyen cámaras térmicas, capaces de detectar intrusiones incluso en condiciones de poca luz o de noche, combinadas con otros dispositivos inteligentes que identifican cualquier alteración en el entorno y permiten una respuesta rápida antes de que se produzcan los daños.