Disney+ y Netflix Exploran Modelos de Suscripción Gratuitos con Publicidad

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Disney+ está evaluando la implementación de tarifas gratuitas con publicidad para atraer a un segmento de clientes más sensible al precio, buscando acelerar ingresos publicitarios y aumentar el número de nuevas altas. Esta estrategia se alinea con una tendencia creciente en la industria del streaming, donde plataformas como Netflix también consideran ofertas gratuitas en mercados específicos para expandir su alcance y competir con el éxito de modelos basados en publicidad.

Josh D'Amaro, consejero delegado de Disney, ha revelado en una llamada con inversores que Disney+ está explorando la posibilidad de introducir tarifas gratuitas, financiadas por publicidad. Esta iniciativa busca obtener beneficios económicos a través de la publicidad y atraer a nuevos clientes a la plataforma, señalando un cambio en la prioridad de ingresos inmediatos por tarifas más caras.

El 5 de agosto, durante la presentación de resultados del tercer trimestre fiscal de Disney, D'Amaro confirmó que la empresa está investigando esta vía para alcanzar a un “segmento de clientes más sensible al precio”. El objetivo declarado es impulsar los ingresos publicitarios y multiplicar las nuevas suscripciones. Un mes antes, Business Insider ya había adelantado la noticia, indicando que Disney consideraba ofrecer acceso abierto a una parte del catálogo de Disney+, y en una reunión interna se discutieron las posibilidades técnicas.

De esta manera, Disney+ se acercaría a modelos como los de Apple TV o Prime Video en España, o Paramount+ en Estados Unidos, donde algunos episodios de series están disponibles de forma gratuita como muestra. Sin embargo, la intención de Disney va más allá: permitir que una porción continua de la plataforma sea de acceso gratuito, en lugar de solo ofrecer pequeñas muestras para atraer clientes.

Netflix, la plataforma más popular, también comunicó sus planes durante su entrevista trimestral con inversores en julio. Su co-consejero delegado, Greg Peters, admitió que “una oferta gratuita podría tener sentido en algunos mercados”. No obstante, Netflix ha procedido con cautela, preocupada de que un producto gratuito pueda restar suscriptores a los planes de pago y de la necesidad de que el negocio publicitario esté ya consolidado en los países candidatos.

Netflix ha probado enfoques similares a un plan gratuito: su exitoso plan económico con publicidad se ha convertido en la principal vía de entrada para nuevos suscriptores, especialmente porque los precios de otras tarifas han aumentado considerablemente. Además, desde el 9 de julio, Netflix ha reintroducido en España la prueba gratuita para nuevas cuentas, ofreciendo entre 7 y 30 días sin coste, aplicables a cualquiera de los tres planes, con cobro automático al finalizar el periodo. Sin embargo, esto se considera una herramienta de captación y no un plan gratuito permanente.

Según datos de Nielsen del 28 de julio, el streaming alcanzó un 48,6% del consumo total de televisión en Estados Unidos, marcando un máximo histórico. YouTube lideró por tercer mes consecutivo con un 13,8% de cuota. Mientras tanto, opciones gratuitas como Tubi o The Roku Channel (adquirida por Fox en junio por unos 22.000 millones de dólares), aunque no son mayoritarias, registran cifras en torno al 2-3%, lo que representa una porción significativa del mercado, llegando a más de 100 millones de hogares a nivel global. En este contexto, YouTube se perfila como un modelo a seguir para el streaming de pago, y algunos analistas sugieren que la marca de Google podría competir directamente con Disney en el negocio del entretenimiento, no solo en audiencia televisiva.

La adopción de modelos gratuitos conlleva desventajas, además de las obvias de ofrecer contenido de pago a cambio de publicidad. Las plataformas deben considerar que un plan gratuito podría generar problemas de imagen, alterando la percepción de un servicio premium si el catálogo de libre acceso es demasiado amplio. Existe el riesgo de que algunos suscriptores encuentren suficiente el contenido del catálogo gratuito y no se animen a pasar al modelo de pago. Además, si Disney y Netflix compiten por la misma publicidad que YouTube, Tubi y Roku, la saturación de ofertas podría deprimir los precios y afectar negativamente a todos los actores del mercado.