En la última década, la industria automotriz ha priorizado las pantallas táctiles, reduciendo los botones físicos. Sin embargo, Mercedes-Benz, uno de los promotores de esta tendencia, ahora admite que la estrategia fue "demasiado lejos". La compañía busca un equilibrio, reintroduciendo controles físicos para funciones esenciales, sin renunciar a las grandes pantallas que los clientes valoran.
En la última década, hemos observado una notable disminución de los botones físicos en los automóviles, cediendo espacio a pantallas táctiles multifuncionales. Aunque estamos habituados a interactuar con estas pantallas en nuestra vida cotidiana, su implementación en vehículos, donde la atención debe centrarse en la carretera, ha generado cuestionamientos. Esta preocupación no es aislada; de hecho, fabricantes como Mercedes-Benz reconocen que la industria "fue demasiado lejos" con la integración de pantallas, y ahora se inclinan por un enfoque más equilibrado.
En años recientes, la mayoría de los fabricantes de automóviles compitieron por eliminar los botones físicos en favor de menús digitales. Mercedes-Benz, en particular, impulsó esta estrategia con su MBUX Hyperscreen, un sistema de triple pantalla que abarca casi metro y medio del salpicadero. No obstante, la tendencia del "todo pantalla" ha comenzado a moderarse, con algunas excepciones.
Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, declaró a Autocar que "la industria en su conjunto podría haber ido un poco demasiado lejos" en la adopción de controles digitales. Es significativo que Källenius, quien por años defendió las pantallas de gran tamaño, admita esta postura.
El ejecutivo aclaró que el problema no radica en el tamaño de las pantallas, sino en la decisión de trasladar demasiadas funciones de uso diario a ellas. Källenius explicó que, en ocasiones, los fabricantes de coches "se adelantan un poco a sí mismos y hacen tecnología por el mero hecho de hacer tecnología, olvidándose quizás un poco del cliente". Añadió que, "a partir de ahora, veréis cómo reintroducimos los botones más sensatos", según Autocar.
Al ser consultado sobre si la industria automotriz había alcanzado el "pico de pantallas", respondió que no estaba seguro, pero que es probable que la industria esté en el "mínimo de botones", lo que sugiere que quizás no sea posible eliminar más.
Mathias Geisen, responsable de Ventas y Marketing de Mercedes, compartió con Motor1 que los compradores, en los análisis de producto de Mercedes, desean mantener las pantallas grandes, pero también solicitan mandos físicos para las funciones que utilizan con mayor frecuencia. Geisen indicó que Mercedes detectó esta tendencia hace aproximadamente dos años, mucho antes de hacerla pública. Aun así, enfatiza que las pantallas grandes no desaparecerán, ya que Mercedes las considera esenciales para la personalización y para la imagen prémium y vanguardista de la marca.
Mercedes ya ha comenzado a reemplazar los deslizadores táctiles de sus volantes por ruedas de desplazamiento físicas, y el nuevo CLA incorpora un mando giratorio para el volumen en lugar de una tira capacitiva, según InsideEVs. Sin embargo, no todas las funciones físicas regresarán, ya que el mismo CLA aún carece de un botón físico en el volante para cambiar de canción, según el mismo medio.
Mercedes no es la única marca que está reconsiderando su enfoque centrado exclusivamente en las pantallas. Tanto marcas generalistas como algunas más exclusivas han vuelto a integrar mandos físicos en sus habitáculos, después de años dominados por las pantallas. Además, los organismos reguladores de seguridad están impulsando esta dirección; Euro NCAP ha anunciado que en sus futuras evaluaciones de seguridad considerará la presencia de controles físicos para funciones esenciales.
Mercedes tampoco planea abandonar sus ambiciones en el control por voz. Källenius señaló que continúan invirtiendo en mejorar los sistemas vocales y declaró a Autocar que el objetivo es lograr una interfaz lo suficientemente sencilla como para que "pueda usarla tanto un niño de cinco años como un miembro del consejo de administración de Mercedes". No obstante, aún queda camino por recorrer para lograr interfaces de voz especialmente cómodas, aunque los fabricantes y las grandes tecnológicas están trabajando en asistentes de voz impulsados por IA para abordar este desafío. El futuro de la interacción en el automóvil aún está por verse en la próxima década.