Investigan daños simultáneos en cables submarinos australianos tras la presencia de un buque sospechoso en zona protegida

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Las autoridades australianas están investigando una serie de fallos inusuales en dos cables submarinos clave que conectan Sídney y Singapur, ocurridos casi de forma simultánea. Estos incidentes coinciden con la presencia de un barco misterioso que navegó erráticamente por una zona de protección de cables cerca de Perth. Las circunstancias han levantado sospechas sobre un posible sabotaje, dada la importancia crítica de esta infraestructura.

Enviar un mensaje por WhatsApp o pedir una pizza en línea son acciones cotidianas que dependen de una vasta infraestructura, siendo los cables submarinos uno de sus pilares fundamentales. Estos enlaces de alta capacidad, que unen continentes, representan un punto vulnerable, ya que cualquier daño puede provocar interrupciones en la red y reparaciones extremadamente costosas. En Australia, se está llevando a cabo una investigación sobre lo ocurrido con dos de sus cables.

El sistema Indigo, que conecta Sídney y Singapur, se compone de dos tramos submarinos principales: Indigo Central, que une Sídney con Perth, y Indigo West, que enlaza Singapur con Perth. Ambos cables sufrieron daños el fin de semana del 9 de agosto.

Según explicó Bevan Slattery, fundador de Subco, una de las empresas que formaron parte del Indigo Consortium: “Se produjeron fallos por derivación en dos sistemas (Indigo West e Indigo Central), uno inmediatamente después del otro y muy próximos entre sí”. Los fallos por derivación, también conocidos como “shunt faults”, ocurren cuando el aislamiento del cable submarino se ve afectado, exponiendo el conductor metálico, que rodea las fibras ópticas, al agua de mar. Esto genera un cortocircuito que impacta en los repetidores de la infraestructura.

La coincidencia es notable. Por un lado, dos cables submarinos convergen en Perth; por el otro, se detectó que un barco misterioso navegó de manera sospechosa por la “Perth Cable Protection Zone”, un área de seguridad alrededor de la ciudad. Este no es un incidente aislado: en 2021, la Policía Federal Australiana investigó otro daño en los cables de Perth, presuntamente causado por una embarcación.

Retomando el suceso del pasado fin de semana, Windward, una empresa especializada en inteligencia marítima, reconstruyó la secuencia de eventos: un barco entró en la zona económica exclusiva australiana el 28 de julio. La embarcación fondeó frente a Perth y permaneció allí por casi dos semanas. El 31 de julio, modificó su fecha estimada de llegada en el AIS (sistema de identificación automática de barcos) al 1 de enero de 2027. Windward considera este cambio inusual, describiéndolo como “un valor de relleno típico de los buques que no tienen una intención real de hacer escala en puerto”. Durante el fin de semana del 8 y 9 de agosto, precisamente cuando se detectó el incidente, el barco realizó múltiples cruces erráticos sobre los cables submarinos que resultaron dañados.

Aunque las autoridades no han concluido que se trate de un sabotaje, Bevan Slattery afirmó que “puede que sea una coincidencia, pero es importante que la Policía Federal Australiana investigue el asunto con urgencia”.

Otra coincidencia relevante es que los cables Indigo West e Indigo Central no cuentan con la tecnología FiberSense, un sistema de monitorización que supervisa la infraestructura en tiempo real y permite cruzar datos con el AIS para identificar y localizar acciones sobre el cable y relacionarlas con las embarcaciones. La única forma que tiene el Indigo Consortium de determinar las causas del fallo es recuperar los cables a la superficie e investigar lo sucedido.

El fantasma del sabotaje planea sobre estos incidentes, no solo por los datos actuales, sino también por los antecedentes. Los cables submarinos se han convertido en una infraestructura vital susceptible a las tensiones geopolíticas. El mar Báltico europeo ha experimentado varios incidentes similares, y las tensiones entre China y Taiwán se intensificaron en 2025 debido a un corte de cables. La confirmación de si el incidente en Australia se trata de un sabotaje solo podrá obtenerse tras el análisis de los cables dañados.