Netflix Reestructura su Estrategia de Videojuegos Ante Cierres de Estudios y Despidos

Tecnologia
Netflix está reorganizando su división de videojuegos, con el cierre de Night School y Moonloot, además de despidos en la plantilla. Estos movimientos sugieren que la ambiciosa incursión de la compañía en el sector no ha cumplido las expectativas, en un contexto de crisis generalizada en la industria de los videojuegos.

Netflix está procediendo al cierre del estudio de desarrollo de videojuegos Night School y tiene la intención de hacer lo mismo con Moonloot, su estudio en Helsinki, según reportes de Game File. Adicionalmente, se prevé el despido de un número no especificado de empleados dentro de su división de videojuegos. Estos acontecimientos sugieren que la significativa inversión de la compañía en este sector no está rindiendo los frutos esperados, en un momento en que la industria global de los videojuegos atraviesa una crisis considerable.

Netflix aspiraba a que los videojuegos se convirtieran en su próximo gran pilar de negocio en el entretenimiento. En 2021, comenzó a integrar videojuegos en su servicio de streaming, ofreciéndolos sin publicidad ni micropagos. Ese mismo año, adquirió Night School Studio, conocido por el exitoso 'Oxenfree', marcando el inicio de una notable expansión en este ámbito.

Posteriormente, se sumaron las adquisiciones de Boss Fight y Spry Fox, junto con un estudio en Helsinki y un equipo de profesionales en California que incluía veteranos de 'Overwatch', 'Halo' y 'God of War'. Netflix contaba con capital, propiedades intelectuales y cientos de millones de usuarios; solo faltaban los juegos. El plan era claro, pero no se ha desarrollado como se anticipaba. El caso de Night School es particularmente relevante, ya que hace seis semanas lanzó 'Unhinged', un título de terror diseñado para ser disfrutado en televisores, en el que Netflix había depositado grandes esperanzas.

La reducción de su presencia comenzó antes. En 2024, Netflix cerró Team Blue, su estudio dedicado al desarrollo de títulos AAA, sin que llegara a publicar un solo juego. En 2025, también cerró Boss Fight tras el lanzamiento de 'Squid Game: Unleashed', y posteriormente revendió Spry Fox a sus fundadores. La plataforma ha retirado de su catálogo móvil juegos que habían aportado prestigio a su lanzamiento, pero estas acciones frenan drásticamente la ambición que Netflix parecía tener para consolidarse como una potencia en el sector.

Netflix ingresó al mercado en el peor momento. La pandemia impulsó un crecimiento extraordinario en el consumo e inversión en videojuegos, llevando a la industria a creer que esta demanda se mantendría, lo cual no sucedió. Desde entonces, el sector ha experimentado dificultades, con despidos, cancelaciones de proyectos y cierres de estudios, a pesar de que los ingresos siguen siendo sustanciales. Esta paradoja también se reflejó en España, donde la industria de los videojuegos batió récords de facturación en 2024, mientras continuaba despidiendo trabajadores.

Ni siquiera los grandes jugadores se salvan. Microsoft ha implementado cuatro rondas consecutivas de recortes en su división Xbox en los últimos 18 meses, todas ellas después de invertir decenas de miles de millones de dólares en la adquisición de Bethesda y Activision Blizzard. Ubisoft inició 2026 cancelando seis juegos y reorganizando sus estudios tras años de problemas. Incluso éxitos masivos como 'Marvel Rivals' sufrieron despidos, a pesar de superar los 20 millones de jugadores. El sector es implacable y complejo: desarrollar juegos es costoso, lleva años, y ni siquiera el éxito garantiza la estabilidad futura.

La nueva estrategia de Netflix se enfoca en cuatro áreas: juegos infantiles, party games, experiencias narrativas y títulos con atractivo masivo. El énfasis se traslada de los juegos móviles descargables a títulos que se ejecutan en la nube directamente en el televisor y se controlan con el móvil. 'FIFA World Cup' —cuyo estudio desarrollador despidió al 85% de su personal recientemente— y el propio 'Unhinged' han sido lanzamientos más exitosos, y parece que Netflix ya no aspira a convertirse en la nueva EA. En su lugar, prefiere transformar su aplicación en un espacio donde no solo se consuma contenido visual, sino que también se pueda jugar.