El avión de pasillo único C919 de COMAC ha dado un paso significativo en su trayectoria comercial al realizar su primer vuelo internacional regular. Este modelo, diseñado para competir con el Airbus A320neo y el Boeing 737 MAX, ha comenzado a operar una conexión diaria entre Pekín y Ulaanbaatar, Mongolia, expandiendo su presencia más allá del mercado chino donde había operado desde 2023.
Durante años, la conversación sobre grandes aviones comerciales de pasillo único ha estado dominada por Airbus y Boeing. China ha buscado activamente un espacio en este ámbito con el C919, una aeronave desarrollada por COMAC para competir directamente con el A320neo y el 737 MAX. Aunque ha transportado pasajeros desde 2023, su operación comercial se había limitado principalmente al mercado chino. Esta situación está comenzando a cambiar.
El 12 de agosto marcó un momento clave cuando un C919 de Air China despegó del Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital y aterrizó en Ulaanbaatar, donde fue recibido con el tradicional arco de agua. Según informes, este fue el primer vuelo comercial internacional del modelo entre China y otro país desde su entrada en servicio. La nueva conexión, identificada como CA723/CA724, operará con una frecuencia diaria de ida y vuelta. Es importante destacar que el C919 ya realizaba vuelos regulares entre Shanghái y Hong Kong desde enero de 2025.
La relevancia radica en que no se trata de un vuelo de demostración o una aparición esporádica en el extranjero. Se afirma que el C919 ha superado la verificación de los estándares bilaterales de aviación civil necesarios para esta operación, lo que le permite prestar servicio comercial regular de pasajeros entre ambos países. Esto convierte a Mongolia en el primer país extranjero al que el modelo ofrece un servicio comercial internacional regular. Sin embargo, este alcance tiene sus límites: la verificación bilateral no equivale a una certificación general que permita al avión operar automáticamente en Europa, Estados Unidos u otros mercados.
El segmento de mercado elegido por COMAC es estratégico. El C919 es un avión de pasillo único diseñado para rutas de corto y medio radio, con una capacidad que oscila entre 158 y 192 pasajeros, dependiendo de la configuración. Esto lo sitúa en el mismo segmento que el Airbus A320neo y el Boeing 737 MAX. Es precisamente en esta categoría, utilizada por miles de conexiones domésticas y regionales en todo el mundo, donde China aspira a abrirse camino. La estrategia no es crear un producto de nicho, sino ingresar en uno de los mercados centrales de la aviación comercial.
La expansión fuera de China no se limita a la apertura de rutas. COMAC también necesita persuadir a aerolíneas extranjeras, obtener certificaciones en otros mercados y establecer una infraestructura de soporte capaz de dar servicio al avión dondequiera que opere. El fabricante ha puesto un énfasis particular en el sudeste asiático, y GallopAir, con sede en Brunéi, figura entre sus primeros clientes internacionales. En Europa, además, el modelo continúa en proceso de validación por parte de la EASA, un requisito fundamental para acceder al mercado europeo y una referencia importante para ganar aceptación en otros mercados.
Que el C919 sea un proyecto chino no implica que todos sus componentes sean de origen nacional. La aeronave aún depende de una red de proveedores internacionales para elementos esenciales, como los motores LEAP-1C de CFM International (una alianza entre GE Aerospace y Safran) y diversos sistemas suministrados por compañías como Honeywell. Esto no disminuye el valor del desarrollo de COMAC, pero sí ayuda a comprender su nivel real de autonomía industrial. La ambición china también incluye reducir con el tiempo una dependencia tecnológica que aún es evidente en algunas de las partes más sensibles del aparato.
El movimiento de COMAC también subraya que el C919 no es el único proyecto que busca un lugar en un mercado dominado por Airbus y Boeing. Rusia está desarrollando el MC-21-310, otro avión de pasillo único diseñado para competir en una categoría similar, aunque este todavía se encuentra en fase de pruebas de certificación y no ha entrado en servicio comercial. Para el C919, la nueva ruta a Mongolia representa un avance tangible: ya no se limita a operar únicamente dentro de China.