Cataluña ha implementado un sistema piloto de vigilancia basado en inteligencia artificial en dos de sus principales autopistas para identificar a conductores que usan el teléfono móvil o no llevan el cinturón de seguridad. Esta iniciativa busca evaluar la efectividad de la tecnología en la detección de infracciones y su potencial para mejorar la seguridad vial, con miras a una posible integración futura en las estrategias de control.
Durante las últimas semanas, Cataluña ha estado probando un nuevo sistema de vigilancia impulsado por inteligencia artificial en dos de sus carreteras más concurridas. La finalidad de esta prueba piloto es determinar si el sistema es capaz de identificar correctamente a los conductores que utilizan el teléfono móvil o no llevan puesto el cinturón de seguridad, según la información proporcionada por el Servei Català de Trànsit (SCT).
Entre junio y julio de este año, el SCT utilizó una unidad móvil de remolque equipada con cámaras de alta definición y algoritmos de inteligencia artificial. Estos algoritmos están diseñados para detectar automáticamente a los conductores que manipulaban el móvil mientras conducían y a aquellos que no llevaban el cinturón de seguridad abrochado. La prueba se realizó en la A-2 y en la AP-7, vías caracterizadas por su alto volumen de tráfico, lo que proporcionó un escenario idóneo para evaluar el funcionamiento del sistema.
Según el organismo, el dispositivo consta de un remolque que puede ser trasladado a diferentes localizaciones. Este remolque escanea continuamente los vehículos que circulan y detecta tanto a los conductores que sostienen el teléfono en la mano como a los que lo apoyan sobre el regazo mientras lo usan. Adicionalmente, el sistema verifica si los ocupantes llevan el cinturón de seguridad y si lo tienen abrochado de manera adecuada.
A lo largo de los dos meses que duró la prueba, las cámaras registraron más de 8.500 casos de conductores utilizando el teléfono móvil al volante y aproximadamente 4.500 casos relacionados con el uso "ausente" o "incorrecto" del cinturón de seguridad. A partir de esta muestra, el SCT estima que entre el 3,6 % y el 6,6 % de los conductores observados podrían haber estado utilizando el teléfono mientras conducían, y entre el 1,3 % y el 1,8 % de los ocupantes de los vehículos no utilizaban correctamente el cinturón de seguridad. Se informó que la precisión general de detección superó el 70 %, y la detección del uso del teléfono móvil en particular excedió el 84 %.
Según lo indicado por el organismo en su comunicado, el uso del teléfono móvil fue más frecuente en la A-2, especialmente en la zona periurbana de Cornellà de Llobregat, donde la tasa estimada alcanzó el 5 % de los conductores, en contraste con el 3,6 % en la AP-7. Asimismo, el SCT señala que este tipo de infracción alcanzó su punto máximo en los días laborables, particularmente a mitad de semana, y se concentró en las horas centrales del día, entre las 11:30 y las 15:30. Por otro lado, las infracciones relacionadas con el cinturón de seguridad fueron más comunes en la AP-7 (1,8 %, frente al 1,2 % en la A-2), aumentaron durante los fines de semana, especialmente los sábados, y fueron más habituales por la noche y de madrugada.
El ensayo se llevó a cabo en colaboración con autoridades de tráfico de varios países que estaban probando la misma tecnología. En conjunto, el SCT estima que el 4,3 % de los conductores en Cataluña utiliza el teléfono móvil mientras conduce, posicionando a la región en el tercer lugar a nivel internacional en infracciones por uso del teléfono, por detrás de Norteamérica y de un país europeo cuya identidad no ha sido revelada.
Ramón Lamiel, director del SCT, mencionó durante una presentación en la AP-7 que “la tasa de siniestralidad está muy dispersa y estamos comprometidos con una estrategia de movilidad en control y vigilancia”. Lamiel también declaró que el SCT planea integrar este tipo de monitorización móvil en el próximo Plan de Seguridad Vial 2027-2030, el cual abordará tanto las distracciones al volante como el uso inadecuado del cinturón de seguridad.
El SCT describe el sistema como “una herramienta complementaria” y no como un reemplazo de los métodos de control existentes. Más allá de la posible imposición de sanciones, los datos recopilados podrían ser útiles para diseñar campañas específicas de seguridad vial y para orientar el despliegue de los recursos de control en la red. Por el momento, el remolque sigue siendo un proyecto piloto, pero es muy probable que esta tecnología se extienda de manera mucho más amplia en el país en los próximos años.