El sorprendente origen militar estadounidense detrás del auge de la robótica de Unitree en China

Tecnologia
Los robots cuadrúpedos, como el Go2 de Unitree, están captando nuevamente la atención debido a su conexión con diseños financiados por el Laboratorio de Investigación del Ejército de Estados Unidos. Una investigación de Reuters revela cómo avances en robótica, inicialmente impulsados por fondos militares estadounidenses, fueron adoptados y perfeccionados en China, dando lugar a un mercado global dominado por empresas como Unitree, mientras que Estados Unidos enfrenta desafíos en la producción a gran escala de esta tecnología.

Las tendencias en robótica son cíclicas. Si bien modelos como el Spot de Boston Dynamics dominaron en el pasado, la atención se ha desplazado hacia los humanoides, que ahora realizan tareas en el mundo real, desde la atención al público hasta el ensamblaje en fábricas. No obstante, los roboperros volverán a ser el centro de atención, específicamente el modelo Go2 de Unitree, debido a que su diseño se basa en investigaciones financiadas por el Laboratorio de Investigación del Ejército de Estados Unidos, concretamente el proyecto Mini Cheetah.

La investigación fue publicada por Reuters. Para entender el contexto, es necesario retroceder a 2019, un año clave en el que Boston Dynamics lanzó Spot y el Laboratorio de Robótica del MIT presentó los avances del Mini Cheetah. Quienes han seguido la robótica recordarán los vídeos de demostración del Mini Cheetah, mostrando su agilidad y equilibrio, incluso realizando volteretas.

Tanto Spot como Mini Cheetah surgieron de avances logrados gracias a la financiación del Ejército de Estados Unidos. Entre 2010 y 2020, el Ejército financió la Robotics Collaborative Technology Alliance (RCTA), un programa que congregó a investigadores de diversas universidades, empresas y laboratorios gubernamentales. El objetivo era desarrollar sistemas que dieran vida a robots ágiles y adaptables a diferentes terrenos. Entre los nombres destacados en la investigación se encontraban Boston Dynamics, el MIT, la Universidad de Pensilvania y el Jet Propulsion Laboratory de la NASA. En el ámbito del apoyo tecnológico y financiero participaron DEVCOM (el comando de desarrollo del Ejército), DARPA y General Dynamics Land Systems, todas ellas fabricantes de armamento o agencias de investigación militar.

Jared Riddick, quien fue dirigente de una de estas agencias durante el proyecto, explicó a Reuters que el desarrollo no presentó irregularidades. De hecho, los resultados de la investigación se publicaron abiertamente, una práctica común para fomentar el avance en el campo de la robótica. Mientras Boston Dynamics protegió su propiedad intelectual, la investigación del MIT se hizo pública con fines colaborativos, buscando impulsar la industria estadounidense de cuadrúpedos.

Sin embargo, en aquel momento no parecía haber un interés genuino en llevar esta tecnología al mercado a gran escala. A menos que se contara con un respaldo significativo, como el que tuvo Boston Dynamics (con Google en ese entonces, antes de la adquisición por Hyundai), era complicado desarrollar un mercado. Al no haber apoyo para la producción masiva, los proyectos quedaron en suspenso, pero alguien los retomó.

Ben Katz, uno de los investigadores del MIT que participó en el proyecto, señaló a Reuters que poco después de que publicara su tesis de máster, detallando el funcionamiento de algunos sistemas del Mini Cheetah, comenzaron a aparecer copias chinas en Aliexpress. Sorprendentemente, solo tardaron seis meses en replicar estos diseños.

Aunque no se afirma que Unitree copiara directamente el Mini Cheetah, sí se inspiró en la investigación financiada por el Ejército de Estados Unidos. Wang Xingxing, fundador de Unitree, citó en su tesis de 2016 en la Universidad de Shanghái los trabajos del MIT sobre las versiones pioneras del Cheetah. En ese estudio, reconoció las contribuciones iniciales del laboratorio estadounidense, pero modificó parámetros y diseños para llevar estos robots fuera del laboratorio y acelerar su desarrollo. El resultado fue el Go2, lanzado en 2023 a un precio de 1.600 dólares, tras el éxito de un primer modelo, el Go1, que sentó las bases. Según Ben Katz, las dimensiones del Go2 coincidían "al milímetro" con las del Mini Cheetah original. Este modelo catapultó a Unitree a la conversación global sobre robots cuadrúpedos. Joe Ramos, quien también investigó en el MIT, sostiene que, si bien Unitree copió la forma, estructura y diseño del Mini Cheetah, el gran mérito de la empresa china fue perfeccionar un robot para la fabricación en masa.

Aquí radica la ironía: con financiación del Ejército de Estados Unidos, empresas estadounidenses desarrollaron y perfeccionaron una tecnología, pero no la llevaron a producción masiva, creyendo que no existía un mercado. Desde China, sin embargo, se percibió esta oportunidad y se impulsó una industria completa, aprovechando su fortaleza principal: la accesibilidad a materiales y componentes. La producción en masa les permitió reducir los precios. Ahora, el gobierno chino está impulsando activamente su desarrollo. Unitree es, junto a BYD, Tencent, Xiaomi, Huawei, CATL o Deepseek, una de las 18 empresas estratégicas seleccionadas para que el país se convierta en la principal potencia económica a corto plazo. Estados Unidos no tiene un acceso tan sencillo a esa cadena de suministro en la actualidad. En el artículo de Reuters, Vijay Kumar, decano de la Facultad de Ingeniería de Penn, sugiere que Estados Unidos debería garantizar el capital, la base industrial, la mano de obra especializada y la cadena de suministro de componentes para escalar los descubrimientos de sus centros de investigación.

Mientras tanto, la respuesta del gobierno estadounidense ha sido prohibir la importación de modelos de robots humanoides y cuadrúpedos, incluidos los de Unitree. China, por su parte, continúa expandiendo su industria robótica con perros robot que ya están disponibles comercialmente y realizan trabajos tanto civiles como de asistencia a bomberos en incendios (el Unitree B2, por ejemplo). Además, también se utilizan en el ámbito militar. China está invirtiendo fuertemente en IA y ha combinado ambas tecnologías en lo que se conoce como "manadas de lobos": perros robot que portan armas, sirven en el campo de combate y realizan ejercicios de maniobras junto a soldados humanos. Varias empresas de robótica cuadrúpeda están involucradas, y uno de los robots vistos junto a los soldados es el Go2 de Unitree. Para colmo, Reuters señala que, en septiembre de 2023, el Ejército de Estados Unidos recibió permiso federal para adquirir dos Unitree Go1 con fines de investigación, argumentando que debían recurrir a ellos porque no había alternativas de fabricación estadounidense de "calidad satisfactoria". Poco después, se observó uno de estos robots con un lanzacohetes en su lomo.