Los viajes organizados, conocidos por su comodidad y facilidad, han evolucionado para la élite ultrarrica. Este concepto, adaptado a un nivel de lujo extremo, ofrece experiencias globales con jets privados, hoteles de cinco estrellas y destinos exóticos. Varias compañías especializadas diseñan itinerarios exclusivos para pequeños grupos, demandados por aquellos con el poder adquisitivo para invertir cientos de miles de euros en estas aventuras.
Los viajes organizados del Imserso son reconocidos por su eficacia y facilidad, ofreciendo una excelente oportunidad para explorar y socializar sin las complicaciones de la planificación. Este mismo principio se ha adaptado para la élite ultrarrica, sustituyendo el autobús por un jet privado, los hoteles por alojamientos de cinco estrellas y los destinos convencionales por lugares exóticos. Si se tiene la capacidad económica para invertir cientos de miles de euros en estas experiencias, representan una opción de viaje única.
Un grupo de operadores de lujo ha dedicado las últimas tres décadas a desarrollar un negocio enfocado en llevar a pequeños grupos de viajeros adinerados alrededor del mundo. Estos viajes se realizan en jets privados o semiprivados, incluyendo estancias en hoteles de cinco estrellas y visitas a destinos únicos, todo bajo un precio único y con todo incluido. Compañías como TCS World Travel, Abercrombie & Kent, National Geographic Expeditions, Aman o Four Seasons Private Jet Experience, entre otras, organizan decenas de estos viajes anualmente, y la demanda es constante.
Según lo reportado en Robb Report, uno de los primeros viajes organizados de este tipo data de 1995, cuando TCS World Travel y el Museo Americano de Historia Natural colaboraron para crear una de las primeras expediciones para grupos reducidos en un avión comercial reconfigurado, inspirándose libremente en la obra de Julio Verne, 'La vuelta al mundo en ochenta días'. Actualmente, diversas empresas continúan ofreciendo estas travesías exóticas, accesibles solo para los bolsillos más pudientes, utilizando jets o avionetas para llegar a lugares tan remotos como el desierto de Gobi, Kazajistán, la Antártida y el Himalaya.
Los operadores suelen adquirir o arrendar aviones comerciales, como el Airbus A321, Boeing 757 o Airbus A319, para luego remodelar su interior. Esto implica eliminar las filas de asientos de clase turista y reemplazarlas con camas abatibles, suites privadas y salones a bordo. Por ejemplo, TCS organiza sus propias expediciones con 52 plazas y también gestiona las experiencias de Four Seasons en jet privado, que cuentan con 48 plazas. Abercrombie & Kent utiliza aviones adaptados para 48-50 personas, además de aeronaves más pequeñas con capacidad para 10-16 viajeros, mientras que National Geographic Expeditions emplea Boeing 757 modificados para 75 plazas.
Además de los afortunados viajeros que pueden costear estos viajes, a bordo les acompaña un equipo de profesionales diverso. Este personal incluye auxiliares de vuelo, médicos, chefs, guías y expertos en expedición, e incluso fotógrafos profesionales, asegurando una experiencia completa y sin preocupaciones.
Según Euronews, los viajes en jet privado alrededor del mundo de Four Seasons tienen un precio inicial de aproximadamente 219.000 dólares por persona. NBC News reporta que cuando Geoffrey Kent, fundador de Abercrombie & Kent, ofreció viajes de 26 días por 105.000 dólares, se agotaron en menos de un mes, generando una lista de espera de más de 50 personas. Las ofertas actuales de TCS World Travel incluyen circuitos en jet privado de varias semanas, con todo incluido, que visitan destinos como Machu Picchu, el Taj Mahal y Angkor Wat, cubriendo desde vuelos y hoteles hasta el transporte terrestre en un único precio.
“Hoy en día hay mucha gente rica que tiene dinero para viajar y quiere ver el mundo”, explicó Kent a NBC News, añadiendo que “Son ricos en dinero y pobres en tiempo”. Por su parte, Jennifer Lew, vicepresidenta de producto de TCS World Travel, comentó a Robb Report que “La gente quiere transformarse. Se trata de vivir la experiencia, no de marcar una casilla, tanto como de tener algo que pocos pueden tener”.
No todos los viajeros de alto poder adquisitivo desean participar en experiencias grupales. Para aquellos que prefieren una mayor privacidad, existen opciones más exclusivas, como las Aman Jet Expeditions. Estos viajes limitan el número de invitados a 16 en un Airbus A319, y cada viajero recibe un coche con chófer y un guía privado en tierra al aterrizar, según Robb Report. Catherine Heald, CEO de Remote Lands, coorganizadora de los viajes de Aman, señaló que “Tenemos a muchos famosos y personas destacadas que no querrían hacer un recorrido en grupo ni que los metieran en furgonetas o grandes hoteles”.
Firmas como Blue Parallel o Sienna Charles también diseñan viajes aéreos completamente privados. Estos servicios ofrecen experiencias que van más allá de lo que el dinero por sí solo puede comprar fácilmente, como una visita privada a la Capilla Sixtina, una estancia en la Suite Biblioteca del Connaught de Londres, senderismo sobre hielo en el glaciar Perito Moreno de la Patagonia o paseos en trineos tirados por perros en Laponia, como se detalla en Robb Report. Asimismo, Euronews destaca una creciente tendencia entre los viajeros con alto patrimonio hacia experiencias “hiperpersonalizadas y auténticas” que no están al alcance de cualquiera. De acuerdo con el ‘2026 Travel Trends Report’ de la Cámara Mundial del Comercio del Lujo, el acceso, más que la propiedad, se ha convertido en el nuevo distintivo del lujo.