Esenciales Nutricionales para la Lonchera Escolar de los Niños

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La preparación de las meriendas escolares presenta un reto para muchos padres, quienes buscan opciones nutritivas y atractivas para sus hijos. Expertos en nutrición sugieren incluir una variedad de alimentos como cereales integrales, proteínas y frutas frescas para asegurar un aporte energético adecuado durante la jornada. Este artículo aborda las recomendaciones clave para una lonchera saludable y cómo enfrentar los desafíos comunes.

En Santo Domingo, la tarea de alistar la merienda de los pequeños antes de ir al colegio suele generar incertidumbre en los progenitores, especialmente al decidir qué alimentos son los más apropiados, en qué cantidades y cómo mantener su frescura a lo largo del día. Entre las opciones que no deben faltar para ofrecer a los niños un refrigerio diverso y con buen valor nutritivo se encuentran los granos integrales, las proteínas, los productos lácteos y las frutas frescas.

En una conversación con el especialista en nutrición Jorge del Villar, él enfatizó entre las alternativas aconsejadas el yogur, las semillas oleaginosas, los rollitos de jamón y queso, las frutas sin cortar, los emparedados y la avena recién preparada.

Cuando el menor regresa con la comida sin tocar

A veces, algunos padres encuentran obstáculos para lograr que sus hijos ingieran los alimentos enviados a la institución educativa, lo que puede resultar en que regresen a casa con la comida intacta. Frente a estas situaciones, Del Villar aconseja observar si el niño dispone del tiempo suficiente para su desayuno o si los alimentos incluidos en la lonchera son realmente de su agrado.

Periodo de conservación

En cuanto a la preservación, el nutricionista señaló que el lapso durante el cual los alimentos pueden mantenerse en óptimas condiciones dentro de una lonchera dependerá del tipo de producto y de la temperatura a la que esté expuesto. Este factor adquiere especial relevancia cuando se incorporan comestibles perecederos, por lo que los padres deben considerar las condiciones en las que permanecerá la lonchera hasta el momento de su ingesta.

Mala nutrición entre los estudiantes

La alimentación infantil representa un desafío para la Salud Pública. Durante una discusión llevada a cabo en 2024 por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), expertos analizaron la conexión entre una alimentación deficiente y enfermedades como la diabetes y la hipertensión, así como la doble carga de malnutrición que afronta el país: desnutrición, por un lado, y sobrepeso y obesidad, por otro.

Conforme a datos del INABIE, una Encuesta Nacional de Macronutrientes realizada en 2012, estableció en 12.9 % el riesgo de desnutrición, la desnutrición moderada y severa entre la población infantil, mientras el sobrepeso y la obesidad alcanzaban el 13.6 %. Una década más tarde, aunque empleando una metodología distinta, el estudio Estado Nutricional de los Escolares de Alimentación 2022, elaborado por INABIE y Salud Pública, encontró una prevalencia de desnutrición del 3 %, mientras el sobrepeso y la obesidad llegaron a cerca del 31 % de la población escolar examinada.

¿Qué sugieren las entidades de salud?

Una buena alimentación no comienza únicamente en la etapa escolar; la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener una dieta saludable desde edades tempranas y a lo largo de toda la vida para prevenir las diversas formas de malnutrición y disminuir el peligro de enfermedades no contagiosas. El organismo aconseja una alimentación variada, con presencia de frutas, vegetales, granos integrales, legumbres, frutos secos y otras fuentes nutritivas, junto con una reducción del consumo de azúcares libres, sal y grasas poco saludables.

De igual modo, la Academia Americana de Pediatría (AAP) sugiere priorizar el agua y la leche y limitar las bebidas gaseosas, bebidas deportivas, jugos y otras bebidas con azúcares añadidos. También prefiere la ingesta de frutas enteras en lugar de jugos.