Francia, con Mbappé y Dembélé, Supera Ampliamente las Expectativas Goleadoras en el Mundial

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La selección francesa ha exhibido una capacidad ofensiva excepcional en la fase de grupos del Mundial, superando con creces las proyecciones estadísticas. Con diez goles en tres encuentros, el equipo ha demostrado una efectividad notable. Este rendimiento ofensivo, liderado por figuras como Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, posiciona a 'Les Bleus' como un formidable contendiente en el torneo.

La etapa de grupos más prolífica en goles para Francia en un Mundial desde 1958 ha revelado una ofensiva formidable, que duplica sus tantos esperados. De los 4,96 goles que la estadística anticipaba, los galos han anotado más del doble, un total de diez, en sus tres partidos. Han convertido casi uno de cada dos disparos que llegaron a la portería rival.

Cuarenta y ocho disparos, veintidós de ellos entre los tres palos, resultaron en diez goles, con un veintiuno por ciento de efectividad considerando todos los intentos, ya sean fuera, a puerta o bloqueados. Esto resalta la fuerza del ataque del equipo francés, cuyo potencial ya se percibía como extraordinario. Sin embargo, la Eurocopa anterior (donde marcaron solo cuatro goles en seis partidos, uno de penalti de Mbappé, hasta su eliminación en semifinales) había generado cierta incertidumbre, quizás justificada, antes del inicio del Mundial 2026.

Esa incertidumbre ha desaparecido por completo. La demostración ofensiva ha puesto en valor todos los recursos a disposición de Didier Deschamps, quien retomó sus funciones el sábado tras el fallecimiento de su madre. Este es su último gran torneo al frente de 'Les Bleus', quienes ahora constituyen un equipo temible para cualquier adversario. Su primer rival en dieciseisavos de final será Suecia, después de haber logrado un pleno de victorias en la fase de grupos.

“Todos nuestros atacantes son muy versátiles y pueden desempeñarse en diversas posiciones. Se entienden muy bien entre ellos. Hemos logrado construir una fuerte cohesión como equipo, tanto dentro como fuera del campo, y esto será crucial. Sabemos que contamos con jugadores de altísima calidad en la delantera”, afirmó el lateral francés Malo Gusto al comienzo del Mundial.

Solo Francia, Argentina y México han superado la primera fase sin dar margen a la competencia, obteniendo nueve de nueve puntos. En el caso francés, además, con diez goles a favor (3-1 contra Senegal, 3-0 contra Irak y 1-4 contra Noruega), lo que los consolidó como líderes del grupo I. Su ataque, tan dinámico, adaptable y creativo como preciso, ha sido impulsado por ocho goles combinados de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, cuatro cada uno, además de uno de Bradley Barcola y otro de Desiré Doué.

Michael Olise, actuando como mediapunta, alejado de la banda derecha, ha sido el eje central de la ofensiva, con tres asistencias en este campeonato, lo que potencia aún más las capacidades de su línea de ataque.

“Son futbolistas excelentes y, con frecuencia, cuando jugadores de gran nivel coinciden en un campo, no se necesita mucho tiempo para que surja una conexión. Michael tiene una gran visión de juego y Kylian aprovecha los espacios con facilidad. Es una conexión natural entre este tipo de jugadores”, respondió Magnes Akliouche, pretendido por el París Saint-Germain, al referirse específicamente a Olise y Mbappé tras su colaboración en los goles de la primera jornada contra Senegal.

El equilibrio de Francia

Este es el comienzo más goleador de la selección francesa en un Mundial desde Suecia 1958, cuando influyó el 7-3 con el que Francia superó a Paraguay en el primer encuentro del campeonato. Just Fontaine marcó seis de los once goles del equipo galo en aquella fase de grupos, un récord para 'Les Bleus' al que se han acercado en la edición actual.

En ninguna de las dos ocasiones en las que se coronó campeona del mundo comenzó con una fuerza ofensiva tan pronunciada. Ni en Rusia 2018, con apenas tres tantos en la primera fase, ni en Francia 1998, con nueve, uno menos que ahora. En Catar 2022, donde fue subcampeona, la primera ronda la resolvió con seis goles de los dieciséis que acumuló finalmente en todo el torneo, tres de ellos en la final perdida contra Argentina y Lionel Messi en la tanda de penaltis.

No se trata únicamente de su poder ofensivo; Francia también ha resuelto un desafío común con este tipo de ataques: el equilibrio. En sus estadísticas de esta primera fase, ningún equipo tiene una diferencia de goles mayor, con +8. La más cercana es la Argentina de los siete goles de Messi, con +7. Francia anotó diez y solo encajó dos.

Francia sumó diez goles a favor y recibió dos en contra, en parte gracias al penalti detenido por Mike Maignan, especialista desde los once metros, contra Noruega. La influencia de su mediocampo es crucial en este aspecto, con Aurelien Tchouameni, Adrien Rabiot y Manu Koné alternándose en las alineaciones titulares en los partidos contra Senegal (Tchouameni-Rabiot), Irak (Koné-Rabiot) y Noruega (Tchouameni-Koné).

También contribuyen las cualidades de sus defensores, todos ellos rápidos, como Jules Kounde o Dayot Upamecano, William Saliba (a pesar de las molestias que aún arrastra en cada partido), o Theo Hernández, que juega de derecha a izquierda, y los reflejos de su portero, quienes configuran el equipo base con el que Deschamps ha trabajado hasta ahora en tres encuentros.

¿Francia-Alemania en octavos?

Por delante, se presenta Suecia en dieciseisavos de final. En el horizonte, dentro de su cuadro, si avanza en cada ronda, se enfrentará a Alemania o Paraguay en octavos, dependiendo del resultado de su encuentro de este lunes.

“Existen favoritos entre los que, sin duda, se encuentra Francia. Tampoco es una novedad. Eso era así hace cuatro semanas y seguirá siéndolo, porque Francia continuará estando entre las grandes favoritas en los próximos años. Pero ahora no estamos pensando en eso. Tenemos a Paraguay este lunes, ese es el enfoque, y queremos avanzar”, explicó Rudi Voeller, el director deportivo de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), al establecerse el cuadro.

Si supera las rondas, a Francia le esperarían en cuartos Sudáfrica, Canadá, Países Bajos o Marruecos; en semifinales España, Portugal, Croacia, Austria, Estados Unidos, Bosnia, Bélgica o Senegal; y, en la final, el ganador del otro lado del cuadro, donde compiten Argentina, Brasil, Inglaterra, Colombia, Japón, Costa de Marfil, Noruega, México, Ecuador, República Democrática del Congo, Cabo Verde, Australia, Egipto, Suiza, Argelia y Ghana.