El País Vasco reinicia su desarrollo eólico con la construcción del parque de Labraza en Oion, un proyecto de 56 millones de euros que incorpora ocho aerogeneradores de última generación. Esta iniciativa, gestionada por Aixeindar (Iberdrola y Ente Vasco de la Energía), busca incrementar la capacidad energética renovable de la región en un 26%, suministrando electricidad a más de 30.000 hogares y reduciendo significativamente las emisiones de CO2.
El País Vasco, después de un periodo de 18 años sin inaugurar un nuevo aerogenerador desde 2006, retoma la inversión en energía eólica con el proyecto de Labraza. Este parque representa una inversión inicial superior a los 50 millones de euros y destaca por la significativa participación de la cadena de suministro local en su edificación, consolidándose como una iniciativa estratégica.
Las obras del nuevo parque eólico en Labraza, ubicado en el municipio de Oion, comenzaron el pasado mes de noviembre. De acuerdo con la información del ejecutivo regional, el proyecto cuenta con una inversión de 56 millones de euros y está bajo la gestión de Aixeindar, una sociedad de colaboración público-privada conformada por Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía del Gobierno Vasco.
Una vez operativo, se prevé que el parque alcance una potencia de 40 megavatios, gracias a la instalación de ocho aerogeneradores del modelo SG 5.0-145 (2.0), cada uno con una capacidad de cinco megavatios y pertenecientes a la plataforma 4X. Con esta nueva infraestructura, la potencia eólica instalada en Euskadi se elevará de los actuales 155 megavatios a 193, lo que representa un incremento del 26%. Este desarrollo proporcionará energía renovable a más de 30.000 hogares y, según el gobierno, evitará la emisión de 16.300 toneladas de CO2 a la atmósfera. Dada su relevancia, el Departamento de Equilibrio Territorial y Ordenación del Territorio de la Diputación Foral de Álava lo ha declarado de interés público.
Un aspecto relevante de este proyecto es el impulso que brindará a la cadena de suministro vasca mediante la fabricación de las piezas necesarias para el parque. Las obras han sido adjudicadas a la empresa navarra Ecay Construcciones. Las multiplicadoras se producirán en las instalaciones de Asteasu, en Gipuzkoa, y la subestación estará a cargo de EDS Ingeniería y Montaje, con sede en Galdakao, Bizkaia. Además, los ocho aerogeneradores serán suministrados por Siemens Gamesa, que, por primera vez en varios años, ha registrado ganancias superiores a los 50 millones de euros.
Actualmente, se está llevando a cabo el traslado de las primeras palas de los aerogeneradores. El transporte de estas infraestructuras representa un desafío logístico considerable debido al gran tamaño de los componentes y, a menudo, a la ubicación remota de los proyectos, que buscan optimizar la captación de recurso eólico. En el caso de Labraza, el principal reto orográfico son las curvas angostas desde Campezo, con un trazado extremadamente sinuoso debido a las montañas.
Para superar este obstáculo, se ha implementado la tecnología Blade Lifter. Esta técnica aprovecha la inclinación natural de la pala para facilitar su transporte, utilizando un elevador hidráulico situado justo detrás de la cabeza tractora de la grúa. Este mecanismo permite inclinar la pala en diferentes ángulos o girarla según las necesidades del momento, posibilitando su tránsito por carreteras estrechas, curvas cerradas e incluso zonas urbanas con espacio limitado. Adicionalmente, esta innovación contribuye a reducir el impacto medioambiental, ya que minimiza la necesidad de modificar el trazado de las carreteras.
La construcción de este parque generará aproximadamente 90 empleos, predominantemente locales, según la información del Gobierno Vasco. Las proyecciones también indican un ingreso inicial de 1,2 millones de euros para las arcas municipales y unos ingresos recurrentes superiores a los 200.000 euros anuales.
Asimismo, se lanzó una iniciativa de crowdlending para que la población local pudiera contribuir a la financiación del parque. Esta campaña superó con creces las expectativas, recibiendo solicitudes por más de seis millones de euros, lo que representa el doble de los tres millones ofertados inicialmente, según datos proporcionados por el ejecutivo.