El debut de R.J. Luis Jr. con el equipo nacional dominicano de baloncesto fue un momento cargado de significado personal. El alero expresó su orgullo por vestir la camiseta del país, honrando la trayectoria de su padre, Reggie Luis Charles, también exseleccionado, y reconociendo el respaldo de su madre, Verónica Luis. Su objetivo es aportar al equipo mientras se consolida como una figura importante, siguiendo los pasos de su progenitor.
La primera aparición de R.J. Luis Jr. con la escuadra dominicana significó mucho más que un simple partido de baloncesto. El jugador manifestó que usar el uniforme de la nación es una manera de respetar la herencia de su padre, Reggie Luis Charles, quien también fue miembro de la selección dominicana, y de agradecer el apoyo de su madre, Verónica Luis, de origen ecuatoriano.
«Me llena de orgullo poder vestir esta camiseta y darle continuidad al legado de mi progenitor. Soy un novato aquí, aprendiendo cada día, y deseo contribuir con todo lo que pueda al equipo nacional», declaró el basquetbolista después de la victoria contra Nicaragua en la Arena Banreservas.
Durante la conferencia de prensa, Luis enfatizó que los valores inculcados por sus progenitores han sido esenciales en su evolución, tanto en la cancha como fuera de ella. Indicó que su compromiso principal es avanzar con humildad, esfuerzo y disciplina.
R.J. Luis Jr., en su estreno con la selección dominicana, fue la figura más destacada del encuentro al lograr un doble-doble de 22 puntos y 18 rebotes, además de repartir dos asistencias y conseguir cuatro robos en la victoria 99-76. «Tengo una historia realmente inspiradora. Quiero seguir siendo el hijo que mis padres educaron, mantener una actitud positiva y continuar trabajando arduamente», afirmó.
El deportista también abordó la relevancia de la fe en su vida. Al ser consultado sobre qué le diría a Dios después de experimentar este momento, respondió que solo tendría palabras de gratitud. «Le diría gracias por todo. No cambiaría nada de lo que ha sucedido porque todo acontece por una razón. Debo mantener mi fe, esforzarme y controlar lo que está a mi alcance», manifestó.
Luis confesó que representar a la República Dominicana era una meta personal y agradeció al entrenador Néstor «Che» García por la confianza depositada en él. «Primero quiero agradecer a Dios y también al Che por la invitación. Él creyó en mí y espero responder en la cancha», señaló.
Respecto a su debut con la selección, el jugador explicó que todavía está recuperando su ritmo de competición después de varios meses sin jugar un partido oficial, aunque aseguró sentirse satisfecho con su rendimiento. «Fue mi primer partido en mucho tiempo. Seguiré trabajando para recuperar mi condición física y mejorar en cada encuentro», indicó.
Luis también destacó el ambiente vivido en la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto, donde recibió el respaldo de la afición dominicana. «Los seguidores aportaron mucha energía. Me gustó el ambiente y estoy muy orgulloso de representar a República Dominicana», dijo.
En el ámbito deportivo, definió su estilo de juego como el de un jugador capaz de contribuir en ambos extremos de la cancha. «Soy un jugador versátil. Creo que puedo ayudar mucho en defensa y hacer diversas cosas para el equipo. Todavía soy joven y tengo mucho por perfeccionar», expresó.
Finalmente, dejó claro que su primera aparición es solo el principio de su trayectoria con el combinado nacional. «Esta no será la última vez que me verán representando a República Dominicana», concluyó.
En su primer partido con la selección dominicana, R.J. Luis Jr. mostró destellos del juego polivalente que lo caracteriza, contribuyendo en ambos lados de la cancha y dejando una excelente impresión en su debut contra Nicaragua. En la cancha, Luis respondió de inmediato a la confianza del cuerpo técnico. En su estreno con la selección dominicana fue la figura destacada del encuentro al registrar un doble-doble de 22 puntos y 18 rebotes, además de repartir dos asistencias y conseguir cuatro robos en la victoria 99-76 sobre Nicaragua. Su actuación lo convirtió en el máximo anotador del partido y dejó una carta de presentación que genera entusiasmo de cara a los próximos compromisos del equipo nacional.
Tras el partido, el alero reconoció que aún está recuperando su condición física después de varios meses sin disputar un partido oficial, pero aseguró que seguirá trabajando para alcanzar su mejor nivel. «Fue mi primer juego en mucho tiempo. Voy a seguir mejorando día a día. Creo que puedo ayudar mucho al equipo con mi defensa y haciendo diferentes cosas en la cancha. Esta no va a ser la última vez que me van a ver representando a República Dominicana», afirmó.
Del Big East al equipo nacional
Luis llega a la selección después de establecerse como una de las principales figuras del baloncesto universitario estadounidense. En la temporada 2024-25 con St. John’s Red Storm promedió 18.2 puntos y 7.2 rebotes por partido, actuación que le permitió ser elegido Jugador del Año de la Big East. Tras declararse para el Draft de la NBA de 2025 no fue seleccionado, pero firmó un contrato de doble vía con el Utah Jazz. Posteriormente fue traspasado a los Boston Celtics, organización con la que realizó la pretemporada antes de ser dejado en libertad y pasar a los Maine Celtics de la NBA G League.
Antes de comenzar su carrera profesional, Luis anunció su retorno al baloncesto universitario al comprometerse con LSU, donde continuará su desarrollo mientras mantiene vivo el sueño de establecerse en la NBA. Ahora, además de ese objetivo, el alero suma otro desafío: consolidarse como una pieza importante de la selección dominicana, siguiendo el camino que años atrás recorrió su padre con el uniforme nacional.