La Casa Blanca respalda la intervención de Trump ante Infantino por Balogun, afirmando que fue una acción 'correcta'

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La administración estadounidense ha defendido la controvertida llamada del expresidente Donald Trump al titular de la FIFA, Gianni Infantino, para anular una sanción al futbolista Folarin Balogun durante el Mundial. A pesar de la polémica en el ámbito futbolístico, Washington sostiene que la medida fue apropiada para asegurar la equidad en la competición. Andrew Giuliani, director del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, negó que la intervención sentara un precedente negativo, comparándola con acciones previas para investigar irregularidades en otras ligas deportivas.

La Casa Blanca ha ratificado este miércoles la comunicación que el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuvo con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para revertir la suspensión impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun durante la Copa del Mundo. Esta acción, que ha generado considerable revuelo en el ámbito futbolístico, es vista por Washington como una medida que “logró el resultado adecuado”. El director del grupo de trabajo de la Casa Blanca encargado del Mundial, Andrew Giuliani, desestimó en una conferencia de prensa la idea de que la intervención fuera considerada por algún miembro del gobierno como un evento inusual en la historia de los Mundiales que pudiera molestar a otras federaciones.

“Esto no establece un precedente en cuanto a que Estados Unidos examine lo que podría ser una administración fraudulenta en el terreno de juego”, explicó Giuliani, quien argumentó que ha habido situaciones donde las autoridades estadounidenses han presionado para investigar irregularidades en la Major League Baseball (MLB) o en la National Basketball Association (NBA). Cuando el árbitro brasileño Raphael Claus determinó en el partido de dieciseisavos de final entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina que Balogun merecía una tarjeta roja (lo que conllevaba una suspensión automática para el cruce de octavos contra Bélgica), el propio Giuliani, Trump y el secretario de Comercio, Howard Lutnick, conversaron sobre el tema y acordaron que el presidente debía comunicarse con Infantino.

Un día después de la llamada, el Comité Disciplinario de la FIFA anunció la anulación de la sanción al delantero estadounidense, invocando el artículo 27 de su Código Disciplinario. Esta decisión, poco común, provocó protestas de varias federaciones nacionales y confederaciones regionales, además de renovadas críticas sobre la estrecha relación entre Infantino y Trump. Giuliani afirmó hoy que Estados Unidos se toma “muy en serio la imparcialidad” y “la igualdad de condiciones” y aseguró que el presidente estadounidense “lo toma muy en serio, ya sea en el campo de juego o en las urnas”.

“Queremos asegurar que los estadounidenses, especialmente considerando todos los fondos federales invertidos y los años de preparación dedicados a esto (el Mundial) desde 2018, tengan la certeza de que, al menos, la competición se desarrolló de manera justa en el terreno de juego”, argumentó el hijo de Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York y exabogado de Trump. “Y así lo hicimos: conseguimos que se anulara esa tarjeta roja, que nunca debió haberse mostrado. Mantenemos nuestra postura sobre las acciones que tomamos”, añadió, antes de asegurar que la Casa Blanca considera que “se logró el resultado adecuado”.

Giuliani insistió en que el árbitro Claus no debió haber utilizado la repetición en cámara lenta del VAR para evaluar la entrada de Balogun que resultó en la tarjeta roja y también en que el colegiado brasileño genera “sospechas”, tal como ya había expresado Trump. “Nos pareció muy sospechoso que hubiera un árbitro que había sido investigado previamente por manipulación de partidos, específicamente por mostrar tarjetas rojas de forma irregular”, dijo Giuliani sobre Claus, quien en realidad solo ha participado como testigo en una investigación sobre irregularidades en el fútbol brasileño.

“Lo que afirmo es que su caso estaba relacionado con una indagación sobre amaño de partidos hace unos años en Brasil en la que se mostraban, cito textualmente, ‘tarjetas rojas irregulares’. Esos son los hechos: él estaba vinculado a esa investigación. No era el objetivo principal de la misma, pero sí tenía una conexión”, argumentó el también exgolfista profesional cuando se le indicó que Claus no había sido el sujeto principal de la investigación.