La FIFA ha establecido en Miami un avanzado centro de mando tecnológico para el Mundial de 2026, marcando un hito en la historia del torneo. Este "corazón operativo" tiene la misión crucial de asegurar la ciberseguridad, gestionar las transmisiones en vivo y supervisar la operatividad de los 16 estadios, enfrentándose a un desafío de escala sin precedentes y a cientos de millones de intentos de ciberataque diariamente.
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha inaugurado, por primera vez en la historia de una Copa del Mundo, un núcleo tecnológico propio. Desde esta instalación, se supervisa las veinticuatro horas del día la seguridad informática, las transmisiones en vivo y el funcionamiento de los dieciséis estadios que albergarán la Copa Mundial de 2026. Este despliegue ha sido calificado como una operación "sin margen de error" por sus directivos.
"Esto representa el desafío tecnológico más grande en la historia del deporte, debido a la magnitud que implica operar simultáneamente en tres naciones", explicó a EFE el español Nacho Fresco, director de tecnología de la FIFA, quien encabeza toda la operación.
Este "corazón operativo", conocido como Centro de Comando Tecnológico (TCC por sus siglas en inglés), se localiza en la sede de la FIFA en Coral Gables, dentro del condado de Miami-Dade. "La instalación procesa entre trescientos y cuatrocientos millones de intentos de ciberataque cada veinticuatro horas. Para contrarrestar estas amenazas, colaboramos estrechamente con el FBI", señaló.
El directivo enfatizó que el centro se estableció dentro de la sede principal, y no en una dependencia externa, para mantener la celeridad en la cadena de mando. "Buscamos estar lo más próximo posible a la estructura directiva de la FIFA. De esta manera, los responsables técnicos podemos tomar decisiones con extrema prontitud ante cualquier situación de crisis que pueda surgir durante el desarrollo del campeonato", argumentó.
Para mantener esta protección operativa, aproximadamente 350 analistas de datos, programadores especializados e ingenieros de sistemas monitorean de forma constante la infraestructura de red y la seguridad informática de todas las sedes. Todo esto se coordina con el centro internacional de radiodifusión en Dallas, Texas, desde donde se distribuyen las señales de televisión a todo el planeta para "unos seis mil millones de aficionados que están siguiendo el Mundial".
"Desde una perspectiva global, es una escala masiva si se compara con eventos como el Super Bowl, el más popular en Norteamérica, que promedia unos 105 millones de espectadores. Esto es una prueba para mostrar el alcance de nuestra tecnología", declaró a EFE Katie Reed, directora de operaciones internas de Lenovo para Norteamérica, empresa que debuta en la historia del torneo como socio tecnológico oficial de la FIFA.
Más allá de la seguridad, una de las funciones más visibles que se coordinan desde este centro es la "cámara del árbitro" (RefCam), que proporciona una perspectiva única del juego mediante un dispositivo sujeto a él. Aunque Lenovo no desarrolló el aparato, contribuyó con la estabilización digital que reduce hasta un sesenta por ciento la vibración inicial de la imagen, eliminando "el efecto de mareo" para el espectador y permitiendo, por primera vez, integrarla a la señal en vivo.
Desde este centro también se centralizan todas las estadísticas de los partidos en tiempo real a través de inteligencia artificial (IA). La plataforma procesa "métricas predictivas y resultados instantáneos que permiten a los cuerpos técnicos preparar minuciosamente sus tácticas de cara a los siguientes encuentros", según Reed.
Los datos son accesibles para los futbolistas, quienes disponen de una aplicación móvil personalizada en su teléfono, en la que pueden consultar de manera inmediata sus marcas personales, mapas de calor, velocidad máxima y métricas de rendimiento físico para "evaluar en qué áreas pueden mejorar después de cada partido".
Por motivos de confidencialidad y protección de datos, los responsables tecnológicos no revelan las identidades de los jugadores o selecciones que más han utilizado esta herramienta durante el mundial.
Asimismo, el TCC gestiona los avatares digitales en 3D para la revisión detallada de fueras de juego en la señal de televisión, y la plataforma FIFA AI Pro. Este sistema de IA recopila datos analíticos avanzados después de los partidos y los pone a disposición de todas las selecciones "tres horas después del pitido final, democratizando el acceso a las estadísticas avanzadas sin importar el presupuesto de cada federación".