El renombrado boxeador filipino Manny Pacquiao ha iniciado una campaña para recolectar donaciones destinadas a las víctimas del reciente terremoto en Mindanao, su isla natal. El sismo, que ha provocado 45 fallecimientos, 630 heridos y casi 200.000 afectados, ha llevado a Pacquiao a movilizar su fundación para brindar asistencia esencial a las comunidades devastadas.
El NUEVO DIARIO, BANGKOK.- El deportista filipino Manny Pacquiao comunicó este miércoles su intención de reunir contribuciones para asistir a los damnificados por el sismo que impactó el lunes en la isla de Mindanao, su lugar de origen en el sur del archipiélago, dejando un saldo de 45 decesos, 630 lesionados y aproximadamente 200.000 damnificados.
El pugilista de 47 años, quien contendió por la Presidencia de Filipinas en 2022, hizo un llamado a efectuar donativos a través de su fundación, la cual aceptará transferencias monetarias por diversas vías, incluyendo criptodivisas, según un mensaje difundido en su perfil de Instagram.
Las aportaciones, aseguró, se emplearán para suministrar comestibles, agua, suplementos nutricionales, fármacos y otros artículos de primera necesidad a los afectados por el movimiento telúrico, por el cual las autoridades han declarado el estado de calamidad en General Santos, donde el ahora multicampeón mundial inició su carrera boxística en los años noventa.
“Mi corazón sufre por los residentes de mi ciudad y por toda Mindanao. Este devastador temblor ha cobrado vidas, destruido hogares y sacudido a una colectividad que me ha entregado todo”, manifestó, refiriéndose a la urbe donde se formó como profesional.
De manera preliminar, el Gobierno estima que los perjuicios en infraestructuras contabilizados hasta el momento representan pérdidas por el monto de 562 millones de pesos filipinos, equivalentes a 9,1 millones de dólares.
Según datos recientes del Departamento de Bienestar Social de Filipinas, 197.750 personas fueron afectadas por el sismo en Mindanao, la segunda isla de mayor tamaño del país, donde también 7.866 viviendas sufrieron deterioros, entre ellas 1.596 que quedaron completamente arruinadas.
La Oficina de Defensa Civil, por su parte, elevó este miércoles a 630 la cifra de heridos, mientras se busca a 17 individuos reportados como extraviados entre los escombros de numerosas edificaciones colapsadas.
El temblor ocurrió a las 07.37 hora local del lunes (23.37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias, y ha sido seguido por más de 2.000 réplicas en las últimas 48 horas, de acuerdo con los registros de la agencia local de sismología Philvocs.
Las tareas de auxilio prosiguen en comunidades aisladas por derrumbes de caminos, puentes y deslizamientos de tierra, mientras que grupos de rescate y personal de protección civil distribuyen ayuda humanitaria a miles de familias desplazadas.
Filipinas se localiza en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica a nivel global, donde se registran miles de terremotos anualmente.