Francia e Inglaterra Compiten por el Tercer Lugar en un Encuentro Poco Deseado

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Francia e Inglaterra se enfrentarán en Miami por el tercer puesto del Mundial, un partido que ninguno de los equipos deseaba jugar tras sus derrotas en semifinales. Ambos conjuntos buscarán superar la frustración y la decepción para cerrar su participación en el torneo con dignidad, antes de iniciar sus merecidas vacaciones.

Francia e Inglaterra disputarán este sábado un compromiso por el tercer lugar en el Mundial, un encuentro que pocos anhelan. Este partido en Miami les exige dejar de lado la desilusión de haber perdido en las semifinales y el deseo de sus vacaciones, para finalizar una competición que solo aspiraban a ganar. Una labor complicada aguarda a los cuerpos técnicos de ambos combinados. ¿Cómo estimular a unos futbolistas que el martes y el miércoles estaban seguros de participar en la final de Nueva Jersey?

Inglaterra rozó la victoria. Llevaba una ventaja de 1-0 sobre Argentina en el minuto 85, antes de que Enzo Fernández y Lautaro Martínez invirtieran el marcador en los instantes finales, asegurando el pase de la Albiceleste a la final contra España el domingo. Otro milagro argentino y una nueva decepción para los 'Tres Leones', que no consiguen un título importante desde su única victoria mundialista en 1966. En una conferencia de prensa, el seleccionador Thomas Tuchel, quien fue muy criticado en Inglaterra por su estrategia extremadamente defensiva tras el gol inicial, resumió el estado de ánimo de los protagonistas antes del sábado: «Ninguno de estos jugadores, ni los jugadores franceses, quieren participar en este partido».

Didier Deschamps también deberá hallar la forma de motivar a sus jugadores. «No disputaremos el partido que esperábamos (…), pero existe una obligación al vestir esta camiseta», declaró el técnico el viernes en una rueda de prensa en Miami. «Hay una responsabilidad (…) hacia millones de franceses y francesas que nos apoyan, que han sentido emoción y también han sufrido desilusiones», añadió en la víspera de su último encuentro al frente de Francia, selección con la que obtuvo un Mundial como jugador en 1998 y otro como entrenador en 2018.

La caída fue abrupta para los ‘Bleus’, a quienes la mayoría de la prensa y los expertos consideraban los principales contendientes para ganar el domingo. Confiada en sus capacidades, Francia llegó al enfrentamiento contra la ‘Roja’ tras haber superado con facilidad a Marruecos en cuartos (2-0) y después de un Mundial en el que se desempeñó de manera sobresaliente en varios encuentros. Además, poseía un cuarteto ofensivo envidiable y formidable con Kylian Mbappé, el Balón de Oro Ousmane Dembelé, Michael Olise y Bradley Barcola. Pura potencia. ¿El resultado? Una derrota de 0-2 ante una brillante España, que le arrebató el balón a Francia y la obligó a correr sin éxito por el campo.

En Miami, un escenario exigente debido al calor húmedo del verano, será necesario observar si los entrenadores mantienen a sus titulares o si aprovechan para dar minutos a aquellos que no tuvieron mucha participación durante el torneo. Deschamps anunció que realizaría modificaciones contra Inglaterra porque algunos de sus futbolistas no pueden jugar y también por otras razones que no quiso especificar. A pesar de la frustración y el cansancio después de cinco semanas de competición, persiste la esperanza de que los jugadores deseen despedirse con orgullo y ofrecer un buen espectáculo a sus seguidores antes de un merecido descanso.

A favor de este escenario, se encuentra el hecho de que ambos equipos cuentan con competidores innatos como Mbappé y Dembelé, campeones del mundo en Rusia 2018 y finalistas en Catar 2022, y Harry Kane y Jude Bellingham, exitosos con sus clubes a pesar de la falta de títulos con Inglaterra. Frustrado después de la derrota ante España, Mbappé aún puede aspirar a la Bota de Oro del Mundial frente a Lionel Messi. Un pequeño reconocimiento que no borrará el amargo sabor de la semifinal perdida, pero que puede servir como aliciente para un goleador voraz como él. Con ocho goles cada uno, el astro argentino supera por ahora al francés por haber proporcionado un mayor número de asistencias, cuatro contra tres. Kane y Bellingham, quienes llevan seis goles y una asistencia cada uno, aún podrían optar al premio de máximo goleador. Muy difícil, pero no imposible.