La ciudad de Nueva York está experimentando una notable mejora en su calidad del aire, lo que genera optimismo a solo 48 horas de la final del Mundial entre España y Argentina. Después de días bajo una densa capa de humo que deterioró el aire a niveles insalubres, las condiciones climáticas y las previsiones de lluvia apuntan a un ambiente más despejado para el evento deportivo. Las autoridades han implementado medidas de protección y la ciudad se prepara para recibir a los aficionados en un entorno más saludable.
NUEVA YORK.- La metrópolis de Nueva York se prepara para el encuentro final del Mundial entre España y Argentina con un ambiente más claro y pronósticos meteorológicos positivos. Esto ocurre tras dos días en los que la urbe estuvo cubierta por una espesa niebla de humo, lo que llevó la pureza del aire a niveles considerados 'muy poco saludables'.
A menos de dos días del evento decisivo, el Índice de Calidad del Aire (ICA) en Nueva York ha disminuido a 124 puntos, una cifra que se cataloga como 'poco saludable para individuos con mayor sensibilidad'. Cabe recordar que el pasado miércoles, este índice había alcanzado los 264 puntos, entrando en la clasificación de 'muy poco saludable', según datos de AirNow.
La entidad pública estadounidense encargada de supervisar la pureza del aire, que utiliza una escala de colores (verde, amarillo, naranja, rojo, morado y granate), indicó que el aire de Nueva York ayer era de color morado, pero hoy viernes ya se sitúa en naranja, lo que significa que la concentración de contaminantes ha bajado a menos de la mitad.
Las proyecciones del Servicio Nacional del Tiempo (NWS) son alentadoras para el fin de semana. El NWS anticipa lluvias dispersas durante todo el sábado, el día previo al partido, con chubascos más intensos por la noche, y un cielo sin nubes para el domingo.
El enfrentamiento entre España y Argentina está programado para el domingo a las 15:00 hora local (19:00 GMT) en el MetLife Stadium, situado en la zona de Nueva York/Nueva Jersey. Por ello, se espera que la calidad del aire haya mejorado aún más gracias a las precipitaciones.
Esta inusual situación atmosférica en Nueva York se originó por más de un centenar de incendios forestales activos en Canadá. Estos fuegos han arrastrado con el viento grandes volúmenes de humo hacia distintas áreas de Estados Unidos, incluyendo la región de Nueva York/Nueva Jersey, que albergará la final del Mundial el próximo domingo.
Esta emergencia ambiental se ha visto exacerbada por un fenómeno meteorológico conocido como 'cúpula de calor', que ha confinado el humo cerca de la superficie, ya que Nueva York está experimentando su tercera ola de calor del año 2026.
La exposición a las minúsculas partículas del humo puede provocar dificultades respiratorias, tos, vértigo y agotamiento. Las autoridades estatales y municipales emitieron alertas por la polución atmosférica y aconsejaron limitar las actividades físicas al aire libre, además de extremar las precauciones al salir.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, informó a través de sus redes sociales que la ciudad estaba proporcionando mascarillas KN95 de forma gratuita en múltiples puntos de los cinco distritos.
Lugares turísticos como el famoso Empire State Building ofrecieron a los visitantes con boletos la posibilidad de reajustar sus planes, puesto que la bruma había disminuido considerablemente la visibilidad en toda la ciudad.