Un youtuber surcoreano de 50 años falleció el 18 de julio tras ingerir una sustancia tóxica durante una transmisión en vivo, a pesar de los intentos de un espectador por alertar a los servicios de emergencia. El incidente ocurrió en el condado de Sinan y ha generado una investigación policial. Este suceso se suma a una serie de trágicos eventos que han afectado a la comunidad de creadores de contenido en Corea del Sur y Japón, incluyendo asesinatos y otras muertes.
Un youtuber surcoreano, de aproximadamente 50 años, falleció el 18 de julio luego de ingerir una sustancia venenosa en medio de una transmisión en vivo, mientras al menos un espectador intentaba alertar a los servicios de emergencia para salvar su vida.
El suceso tuvo lugar alrededor de las 20:30 (hora local) cerca de su residencia en Jaeun-myeon, condado de Sinan, en Corea del Sur, según reportó el medio surcoreano Newsis. El creador de contenido, identificado únicamente como “A” en cumplimiento de las normativas de privacidad del país, realizaba la transmisión desde un vehículo cuando, en medio de una discusión con un suscriptor, manifestó su intención de consumir una sustancia tóxica. Un espectador que seguía la emisión contactó de inmediato al número de emergencias 119 de Corea del Sur en un intento por salvarle la vida.
Los servicios de emergencia llegaron al sitio y encontraron al youtuber en paro cardíaco. Fue trasladado de urgencia a un hospital en Mokpo, donde se confirmó su fallecimiento. Ni su identidad ni la sustancia que ingirió han sido reveladas públicamente.
El youtuber, identificado como “A”, anunció que ingeriría una sustancia tóxica durante una discusión con un suscriptor. Según el medio surcoreano Sports Khan, el creador residía con su familia en la isla y manejaba un canal de poca audiencia cuyas transmisiones se centraban en conversaciones cotidianas con sus seguidores.
La Comisaría de Policía de Sinan confirmó que la investigación permanece abierta: las autoridades han asegurado la grabación de la transmisión en vivo y están trabajando para establecer las circunstancias exactas del deceso y el contenido de la discusión que lo precedió.
Este caso se suma a una serie de fallecimientos que han afectado a la comunidad de creadores de contenido en Corea del Sur durante el último año. En 2025, una streamer surcoreana fue encontrada sin vida y un espectador fue arrestado como sospechoso de su asesinato tras haberle donado decenas de miles de dólares. En otro incidente registrado ese mismo año, el popular youtuber Na Dong-hyun, conocido en línea como Dae Library, fue hallado muerto en su domicilio en Seúl después de no presentarse a una reunión programada.
El entorno de los streamers no solo ha registrado muertes accidentales o suicidios, sino que también ha sido escenario de ataques premeditados. El 15 de julio de 2026, el Tribunal de Distrito de Tokio condenó a Kenichi Takano, de 44 años, a 16 años de prisión por el asesinato de la streamer Airi Sato, de 22 años, crimen perpetrado en marzo de 2025 ante más de 6.000 espectadores.
La fiscalía había solicitado 20 años de condena, mientras que la defensa pidió nueve, argumentando que el ataque se produjo tras una disputa por un préstamo de aproximadamente 2,55 millones de yenes (unos 16.000 dólares) que Takano le había otorgado a Sato y que ella nunca devolvió, lo que lo dejó en una situación económica precaria.
El tribunal determinó que Takano apuñaló a Sato al menos 55 veces en el rostro, el cuello y el pecho. Según el fallo, la intensidad de las heridas en el cuello demostró que el acusado tenía una firme intención de matarla.
El ataque duró aproximadamente un minuto, durante el cual la víctima le suplicaba que se detuviera, según consta en los documentos del juicio. La fiscalía calificó el ataque de “extremadamente brutal” y señaló que Takano continuó apuñalando a Sato a pesar de sus súplicas. Testigos que escucharon los gritos desde edificios cercanos creyeron en un primer momento que Takano era alguien que acudía a socorrerla, según recogió el diario japonés Asahi.
Sato fue trasladada a un hospital, donde fue declarada muerta a su llegada. Takano había conocido a la joven a través de sus transmisiones en línea. Desde 2022, frecuentó el restaurante donde ella trabajaba como anfitriona y gastó cerca de 2,4 millones de yenes (unos 14.800 dólares) en artículos de la plataforma y en visitas al local. Según declaró a la policía, citado por Asahi: “Llegué a conocer a la mujer a través de sus videos en línea y empecé a verla hace tres años visitando el restaurante donde trabajaba. Tuve problemas de dinero con ella”.
Durante el juicio, Takano admitió los cargos. Su defensa argumentó que no pudo recuperar el dinero ni siquiera tras interponer una demanda civil, y que la desesperación lo llevó a contemplar el suicidio.