Acuerdo Minero Impulsado por Trump Benefició a Empresas de sus Hijos, Revela Investigación

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Una investigación de The New York Times ha desvelado que un acuerdo minero de mil millones de dólares, fomentado por el expresidente Donald Trump para asegurar el acceso a minerales críticos, terminó favoreciendo a compañías conectadas con sus hijos. Este proyecto, ubicado en Kazajistán, buscaba garantizar el suministro de tungsteno, un mineral vital para la seguridad nacional estadounidense, pero levantó sospechas sobre posibles conflictos de interés.

Un pacto de extracción de minerales valorado en mil millones de dólares, impulsado por el entonces presidente Donald Trump, culminó en beneficio de firmas asociadas a sus descendientes, conforme a un informe divulgado por The New York Times. Este proyecto tiene como meta asegurar el acceso de Estados Unidos a metales fundamentales. Se desarrolla en una de las mayores reservas de tungsteno no explotadas a nivel global, situada en Kazajistán. El tungsteno es un elemento de gran valor estratégico. Se emplea en la fabricación de cabezas de misiles, aeronaves de combate, componentes electrónicos y otros equipos cruciales para la defensa de la nación estadounidense.

La investigación señala que el entonces secretario de Comercio, Howard Lutnick, se reunió en septiembre de 2025 con el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokáyev, en el Hotel St. Regis de Nueva York. Durante este encuentro, el señor Trump intervino telefónicamente para respaldar las negociaciones. El propósito era asegurar el acceso de Estados Unidos a este importante yacimiento de tungsteno.

Como consecuencia de las conversaciones, el líder kazajo otorgó permiso a la corporación estadounidense Kaz Resources para desarrollar el proyecto de minería. Antes de la firma definitiva, la administración de Trump ya había aprobado solicitudes preliminares por hasta 1.600 millones de dólares en financiación federal para apoyar la iniciativa. No obstante, la investigación sostiene que el acuerdo minero no solo representó una oportunidad estratégica para Estados Unidos.

Apenas unas semanas después de las negociaciones, inversores de Dominari Securities, una compañía de la cual Donald Trump Jr. y Eric Trump son copropietarios, adquirieron una participación del 20 % en una entidad vinculada al proyecto. Además, Cantor Fitzgerald, una empresa controlada por la familia de Howard Lutnick, colaboró con uno de los principales inversores para recaudar 210 millones de dólares destinados a la iniciativa. Este tipo de transacciones frecuentemente genera cuantiosas comisiones para las entidades financieras.

El acuerdo final entre Estados Unidos y Kazajistán se formalizó el 6 de noviembre. La firma ocurrió solo seis días después de la inversión realizada por los hijos del señor Trump y sus socios. Según The New York Times, este caso no sería único. La investigación identifica al menos 14 compañías con nexos financieros con las familias Trump y Lutnick. Estas empresas han recibido apoyo federal o tienen solicitudes de permisos pendientes ante el Departamento de Comercio. En total, los fondos concedidos o en proceso de evaluación superan los 8.900 millones de dólares. De acuerdo con el periódico, este acuerdo de minería forma parte de una red de inversiones relacionadas con proyectos de minerales esenciales respaldados por el Gobierno estadounidense.

La congresista demócrata Maxine Dexter manifestó que el Congreso debe asegurar que los fondos públicos beneficien el interés de la nación. También sostuvo que no deben favorecer a familiares o allegados de funcionarios gubernamentales. Por su parte, la Casa Blanca desestimó cualquier sugerencia de conflicto de intereses. En un comunicado, el portavoz Kush Desai afirmó que las decisiones del Gobierno responden exclusivamente al interés del pueblo estadounidense. Asimismo, defendió que garantizar el suministro de minerales críticos es una prioridad para la seguridad nacional y económica del país.

La investigación sobre el acuerdo minero ha provocado interrogantes sobre posibles conflictos de intereses y la conexión entre las decisiones gubernamentales y los negocios privados de los familiares del presidente.