La Interpol ha emitido una Notificación Roja para localizar a Anastasiia Berezovska, una ciudadana ucraniana de 39 años, identificada como la principal sospechosa en el reciente atentado con bomba ocurrido en Mónaco. El ataque, que dejó tres heridos, incluyendo una familia presuntamente objetivo, inicialmente llevó a la búsqueda de un hombre, pero la investigación reveló que la perpetradora era una mujer disfrazada. Las autoridades creen que Berezovska no actuó sola, dada la sofisticación del artefacto explosivo.
La organización internacional de policía, Interpol, ha emitido una alerta de tipo Notificación Roja contra Anastasiia Berezovska, una mujer ucraniana de 39 años, a quien se señala como la principal implicada en el ataque terrorista en Mónaco. Las autoridades la responsabilizan de su participación en el atentado explosivo de esta semana, cuyo presunto blanco era un empresario ucraniano con conexiones en Rusia. La detonación se produjo el pasado lunes en la entrada de un complejo residencial. El suceso dejó un saldo de tres personas lesionadas, entre ellas una familia que, según los indicios, era el objetivo principal del incidente. Aunque la Fiscalía de Mónaco no ha confirmado oficialmente las identidades de los afectados, diversos medios de comunicación internacionales han reportado que el empresario del sector de la construcción, Vadym Yermolaiev, figura entre los heridos.
La investigación del atentado en Mónaco tomó un giro diferente tras el análisis de grabaciones de seguridad. Inicialmente, las fuerzas del orden buscaban a un individuo de constitución robusta captado por las cámaras de videovigilancia. Sin embargo, un reexamen de las imágenes y el testimonio de un testigo presencial modificaron drásticamente el curso de las pesquisas. Los investigadores determinaron que la persona buscada era una mujer que se había disfrazado de hombre. Interpol describe a Berezovska como una mujer de cabello oscuro, con dominio del idioma alemán y un tatuaje, aparentemente con forma de serpiente, en su brazo derecho. Las autoridades la imputan por intento de homicidio, colocación de un dispositivo explosivo en un espacio público y asociación ilícita.
Las autoridades presumen la existencia de más individuos involucrados. El fiscal adjunto de Mónaco, Morgan Raymond, informó que los responsables activaron el artefacto explosivo a distancia, mediante un control remoto. Adicionalmente, expertos en Francia están analizando los residuos del explosivo. Según Raymond, la complejidad del dispositivo sugiere que la sospechosa no actuó en solitario. Por esta razón, las autoridades están investigando la posible participación de otros cómplices. Los investigadores también rastrearon un vehículo de alquiler con matrícula alemana. De acuerdo con las indagaciones, el automóvil transitó por Francia, Italia y otros países europeos antes de llegar a Alemania, donde se ubica la última dirección conocida de la sospechosa.
La búsqueda internacional continúa. Durante el desarrollo de la investigación, las autoridades detuvieron a dos hombres. No obstante, fueron posteriormente puestos en libertad por falta de evidencias concluyentes. El atentado ha causado una profunda conmoción en Mónaco. Tras el ataque, el príncipe Alberto II calificó lo sucedido como un “acto deplorable” y aseguró que las autoridades han movilizado todos los recursos disponibles para esclarecer completamente el caso. Mientras tanto, Interpol mantiene activa la Notificación Roja con el objetivo de localizar y detener a la principal sospechosa.