La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó de "miserables" las críticas sobre una supuesta lentitud del gobierno en la respuesta a los recientes terremotos. La funcionaria enfatizó que el Estado actuó con celeridad y que las acusaciones buscan politizar una situación de emergencia, mientras el país lidia con las devastadoras consecuencias de los sismos.
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, desestimó este jueves como "miserables" las imputaciones que sugieren que el Gobierno demoró la movilización de los cuerpos de seguridad después de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurridos el 24 de junio. La catástrofe ha provocado hasta el momento 2,595 fallecimientos y 12,400 heridos. "Que alguien sostenga que se le impidió el acceso, la asistencia, que alguien afirme que no hay; no, eso no existe", declaró la funcionaria durante una conferencia de prensa en Caracas.
La vicepresidenta afirmó que es "desalmado e insensible con una población en angustia" cuestionar la labor del Estado. Además, sostuvo que estas denuncias pretenden "politizar la coyuntura de emergencia". Explicó que, tras las primeras declaraciones del ministro del Interior, Diosdado Cabello, el Gobierno ordenó el despliegue inmediato de la Policía, la Fuerza Armada, Protección Civil y otras entidades de respuesta. También comunicó que se emitió un decreto de emergencia para coordinar la ayuda en las áreas afectadas.
Durante su aparición pública, Rodríguez también dio a conocer que padece una condición de salud, aunque no proporcionó detalles específicos sobre su diagnóstico. "En este instante siento un dolor interno muy intenso y la voz entrecortada porque tengo una afección de salud", manifestó. A pesar de esto, aseguró que seguirá trabajando "sin descanso, mañana, tarde, noche y madrugada" para atender la emergencia causada por los movimientos telúricos.
Los sismos son considerados los más mortíferos registrados en Venezuela en el último siglo. Los temblores afectaron a Caracas y a otros seis estados del norte del país. La región de La Guaira ha sido la más impactada por el desastre. Allí prosiguen las tareas de búsqueda, rescate y asistencia para miles de damnificados.