Estados Unidos ha ratificado su apoyo a Venezuela en el marco de su Independencia, extendiendo su solidaridad por las víctimas de los sismos del 24 de junio. El secretario de Estado, Marco Rubio, enfatizó el acompañamiento del pueblo estadounidense ante la emergencia humanitaria, destacando el despliegue de equipos especializados para colaborar en las tareas de búsqueda, rescate y soporte logístico, reafirmando el compromiso de Washington con la recuperación venezolana.
Estados Unidos reiteró este domingo su respaldo a Venezuela con motivo de la celebración de su Independencia y manifestó su solidaridad con las personas afectadas por los temblores del pasado 24 de junio.
A través de un comunicado, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que la población estadounidense acompaña a los venezolanos en medio de la crisis humanitaria provocada por los terremotos. Rubio informó que el Gobierno de Estados Unidos envió equipos especializados para asistir en las operaciones de búsqueda, rescate y apoyo logístico.
Entre las entidades enviadas se encuentran unidades de bomberos y rescatistas de los condados de Fairfax, Los Ángeles y Miami-Dade, junto con el Departamento de Bomberos y Rescate de la ciudad de Miami. Del mismo modo, afirmó que la pronta respuesta evidencia el compromiso de Washington con la reconstrucción del país.
El principal diplomático estadounidense también resaltó la fortaleza y capacidad de recuperación del pueblo venezolano ante la catástrofe y reiteró el interés de su nación en mantener la colaboración bilateral durante el proceso de restablecimiento. “Confiamos en seguir trabajando hacia una Venezuela estable, próspera y democrática, en alianza con los Estados Unidos”, manifestó el funcionario en el mensaje oficial.
Entretanto, la situación de emergencia persiste en las áreas más impactadas. Once días después de los sismos, las actividades internacionales de rescate empiezan a disminuir dada la baja probabilidad de hallar supervivientes, mientras los esfuerzos se centran en la retirada de escombros, la asistencia a los afectados y la rehabilitación de las comunidades que perdieron hogares, infraestructura y servicios esenciales.