Crisis en Haití: ONU Reporta 1.600 Homicidios y 1.5 Millones de Desplazados por Violencia de Pandillas

Internacionales
La grave situación de seguridad en Haití continúa deteriorándose, con cifras alarmantes de violencia y desplazamiento. El enviado especial de la ONU en el país ha destacado que casi 1.5 millones de personas han sido forzadas a abandonar sus hogares, y se han registrado 1.600 asesinatos en los últimos tres meses, mientras las pandillas armadas consolidan su control. La comunidad internacional enfrenta un desafío considerable para restaurar el orden en la nación caribeña.

Carlos Ruiz Massieu, representante especial del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas en Haití, alertó sobre el continuo empeoramiento de la crisis de seguridad en el país. Informó que aproximadamente 1.5 millones de individuos se encuentran desplazados debido a la violencia, y se han documentado 1.600 homicidios en el último trimestre, en un contexto de avance de las agrupaciones criminales armadas.

En una entrevista, el diplomático de origen mexicano explicó que estas bandas delictivas mantienen una presencia significativa en el territorio haitiano, especialmente en Puerto Príncipe. Allí, ejercen dominio o influencia sobre entre el 70% y el 75% de la capital, conforme a las más recientes evaluaciones de la ONU. Ruiz Massieu indicó que la comunidad global enfrenta un reto considerable para restablecer el orden en Haití, a pesar de la implementación de una nueva estrategia, avalada por el Consejo de Seguridad de la ONU, destinada a combatir a las organizaciones criminales.

“Existe una enorme posibilidad de mejorar la situación en Haití y es indispensable que todos los sectores haitianos y la comunidad internacional colaboremos para fortalecer la seguridad, la justicia, la reintegración y el desarrollo”, aseveró.

Violencia, desplazamientos y reclutamiento de menores

El enviado de la ONU señaló que actualmente operan en Haití entre 10.000 y 15.000 miembros de pandillas armadas, quienes se dedican a actividades como la extorsión, los secuestros y otros delitos. Además, reveló que cerca de la mitad de estos integrantes son menores de 18 años, reclutados en comunidades caracterizadas por la pobreza, la escasez de oportunidades y la ausencia de presencia estatal.

Un informe de Naciones Unidas, titulado "Niños Traficados por Pandillas en Haití", documenta la existencia de al menos 26 agrupaciones criminales que utilizan amenazas y violencia para evitar que sus miembros abandonen estas organizaciones. El documento también denuncia que los menores son empleados para realizar tareas de vigilancia, mensajería y cobro de extorsiones, mientras que las niñas son víctimas de violaciones, explotación y esclavitud sexual, además de ser forzadas a realizar trabajos domésticos y, en algunos casos, participar en actividades delictivas.

Fuerzas insuficientes para enfrentar a las pandillas

Ruiz Massieu explicó que Haití cuenta actualmente con 13.000 agentes de policía y alrededor de 1.200 militares para confrontar a las organizaciones armadas. A esto se suma la misión multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU, que prevé el despliegue de 5.500 efectivos, aunque hasta el momento solo unos 800 se encuentran en territorio haitiano.

El diplomático también confirmó que el Gobierno haitiano ha establecido una fuerza de tarea compuesta por compañías militares privadas, aunque declinó ofrecer detalles sobre el número de integrantes. Al ser consultado sobre el riesgo de violaciones a los derechos humanos por parte de estos grupos privados, sostuvo que cualquier operación de seguridad debe adherirse a los estándares internacionales.

“El gobierno debe tomar las medidas para que esa compañía respete esos estándares que, como gobierno, está obligado a cumplir”, expresó.

Una crisis humanitaria persistente

El representante de la ONU describió la vida diaria en Puerto Príncipe como “complicada y delicada”, marcada por una inseguridad que restringe la movilidad de la población y dificulta el acceso a la educación, el empleo y otros servicios esenciales. “Los haitianos sufren mucho: no pueden moverse libremente, no pueden asistir al colegio, no pueden trabajar. Debemos hacer lo necesario para que la situación mejore a la brevedad”, afirmó.

Al ser consultado sobre el tiempo necesario para lograr progresos significativos, Ruiz Massieu estimó que el proceso podría tomar aproximadamente un año y medio, siempre que exista un esfuerzo coordinado entre las autoridades haitianas y la comunidad internacional.