Doce días después de los sismos que azotaron Venezuela, el país retoma gradualmente sus actividades diarias. Mientras la mayoría de las regiones han reanudado clases y labores, en La Guaira, la zona más impactada, prosiguen intensas operaciones de búsqueda y remoción de escombros. Caracas y otros municipios aún mantienen la suspensión de actividades escolares debido a los daños.
A doce días de los movimientos telúricos que impactaron a Venezuela el pasado 24 de junio, la nación comienza a recuperar progresivamente su rutina habitual. Mientras en una gran parte del territorio nacional se reanudaron las actividades educativas y la jornada laboral, en La Guaira, el estado más afectado por la catástrofe, persisten las tareas de limpieza de restos y la localización de personas.
El Ministerio de Educación dispuso el reinicio de las clases en dieciocho estados, aunque las actividades escolares siguen suspendidas en la capital y en algunas localidades de Miranda, La Guaira, Falcón, Carabobo y Aragua, debido a los estragos causados por los temblores. En La Guaira, considerado el epicentro de la devastación, el esfuerzo se centra en las labores de limpieza y recuperación. Equipos de salvamento, maquinaria pesada y camiones trabajan en la retirada de estructuras derrumbadas, mientras diversas áreas aún se encuentran desoladas tras la emergencia.
De acuerdo con informes periodísticos, durante la mañana el flujo de vehículos empezó a normalizarse y disminuyó la presencia de parientes en los alrededores de las edificaciones colapsadas. Sin embargo, persisten inconvenientes en los servicios de comunicaciones y el tiempo nublado ha complicado algunas tareas. En Caracas, las brigadas también avanzan con la limpieza de las zonas perjudicadas. En el sector de Altamira, por ejemplo, ya se retiraron los escombros de una de las construcciones que se vino abajo durante el terremoto, mientras los residentes inspeccionan sus hogares para evaluar daños estructurales y planificar reparaciones.
Más de 3.300 fallecidos
El balance oficial más reciente eleva a 3.342 la cifra de personas que perdieron la vida y a 16.740 la de heridos después de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio. Igualmente, las autoridades informaron que 17.345 individuos se quedaron sin vivienda, por lo que se habilitaron 79 campamentos provisionales para dar refugio a los damnificados. Hasta el momento, el Gobierno no ha hecho pública una cifra oficial de desaparecidos.
Homenajes a las víctimas
El domingo, centenares de venezolanos participaron en ceremonias de vigilia realizadas en distintas ciudades del país para rendir tributo a las víctimas del desastre y expresar su apoyo a las familias afectadas, así como a quienes resultaron lesionados o perdieron sus hogares. Los terremotos del pasado 24 de junio son considerados los más mortales registrados en Venezuela en el último siglo. El antecedente más grave ocurrió en 1967, cuando un sismo cerca de Caracas dejó 245 fallecidos, miles de heridos y cuantiosos daños materiales.