Nieto de Raúl Castro Expresa Disposición a Negociar Directamente con Trump

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Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, ha manifestado su interés en dialogar con el presidente estadounidense Donald Trump, si el Gobierno cubano le asigna dicha tarea. Esta declaración surge en un momento de gran tensión en las relaciones bilaterales, donde Rodríguez Castro se posiciona como un posible puente entre ambas naciones.

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente de Cuba, Raúl Castro, afirmó estar listo para conversar directamente con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en caso de que el Gobierno cubano le encargue esta función. Este anuncio se produce en medio de una de las etapas más complicadas en la relación entre ambos países.

Rodríguez Castro, quien tiene 42 años y es conocido en Cuba como “El Cangrejo”, concedió una entrevista poco común al periódico USA TODAY. En ella, indicó que, a pesar de no considerarse un político, asumiría tal rol si la Revolución Cubana así lo exigiera. “Si me designan, puedo negociar con cualquier persona que el gobierno de Estados Unidos seleccione. Si se me da la oportunidad, por supuesto que con Trump”, manifestó.

Aunque no posee un puesto formal dentro del Gobierno cubano, el nieto mayor de Raúl Castro es percibido como una figura de considerable peso en el poder dentro de la isla. El informe detalla que participa en asuntos relacionados con inversiones, seguridad y políticas públicas, además de mantener una conexión cercana con su abuelo, a quien aconseja de manera constante.

Su posible rol como mediador emerge en un contexto definido por la crisis económica que enfrenta Cuba y el incremento de las sanciones estadounidenses promovidas por la administración Trump. Rodríguez Castro cree que puede actuar como un nexo entre los dos gobiernos sin renunciar a los principios de la Revolución Cubana ni a la autonomía del país.

Durante la conversación, también reveló que ha establecido canales de comunicación, tanto directos como indirectos, con personas cercanas al Gobierno de Estados Unidos, incluyendo al secretario de Estado Marco Rubio, empresarios con influencia política y otros interlocutores vinculados a la Casa Blanca. De igual forma, defendió las reformas económicas implementadas recientemente por el Gobierno cubano y aseguró que utilizó su influencia para apoyar un conjunto de más de 170 medidas destinadas a expandir la participación del sector privado en la economía.

Entre las propuestas, mencionó la posibilidad de indemnizar a ciudadanos cubanos y estadounidenses por propiedades confiscadas después de la Revolución, así como la eventual liberación de individuos considerados presos políticos si se generan las condiciones adecuadas. No obstante, expertos consultados por USA TODAY advierten que, a pesar de su influencia, Rodríguez Castro carece de un puesto oficial que le permita representar formalmente al Estado cubano. Aunque reconocen que tiene acceso a los principales centros de decisión en La Habana, sostienen que cualquier diálogo con Washington dependerá del respaldo de la estructura política y militar del país.

La entrevista marca la primera vez que el nieto de Raúl Castro expresa públicamente su voluntad de convertirse en un intermediario entre Cuba y Estados Unidos, en un escenario donde las relaciones bilaterales siguen marcadas por las sanciones, la desconfianza y la búsqueda de una posible vía de diálogo.