Roberto Sánchez Acepta Victoria de Fujimori, Pero Alerta Sobre Anomalías Electorales

Internacionales
El exaspirante presidencial, Roberto Sánchez, ha reconocido la victoria de Keiko Fujimori en las recientes elecciones peruanas. Sin embargo, su aceptación viene acompañada de serias reservas, ya que insiste en que el proceso electoral estuvo marcado por diversas irregularidades. A pesar de la proclamación oficial, Sánchez y su partido se preparan para una oposición vigilante y activa en el Congreso, enfocada en el control político y la promoción de reformas significativas.

El antiguo postulante a la presidencia por la izquierda, Roberto Sánchez, manifestó su reconocimiento este lunes a la proclamación de Keiko Fujimori como la nueva presidenta electa de Perú, si bien reiteró que el transcurso de las elecciones estuvo plagado de presuntas anomalías. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) declaró formalmente el viernes pasado a Fujimori como la vencedora de los comicios presidenciales para el período 2026-2031, tras culminar el conteo oficial de unas votaciones que se decidieron por un margen extremadamente estrecho. Conforme a los resultados definitivos, Fujimori obtuvo el 50,135 % de los votos en la segunda vuelta, mientras que Sánchez consiguió el 49,865 %.

“Aceptamos que el Jurado Nacional de Elecciones haya declarado oficialmente los resultados electorales”, afirmó Sánchez en un comunicado rubricado junto a su partido, Juntos por el Perú, y las agrupaciones políticas Obras y Ahora Nación.

No obstante, el líder político sostuvo que aceptar la proclamación “no significa renunciar al derecho de señalar y denunciar las anomalías que se presentaron durante el proceso electoral”.

Las tres facciones de izquierda comunicaron que formarán una coalición parlamentaria de oposición con el propósito de ejercer un “control político firme” sobre el nuevo gobierno y promover iniciativas para, según declararon, “restablecer la paz” en la nación. Entre sus principales propuestas figura la derogación de legislaciones que consideran que favorecen al crimen organizado, así como la exigencia de la liberación del expresidente Pedro Castillo, quien permanece en prisión tras el fallido autogolpe de Estado de 2022.

La segunda vuelta presidencial, llevada a cabo el 7 de junio, requirió aproximadamente tres semanas para completar el conteo oficial. Desde que perdió la ventaja en el escrutinio, Sánchez ha puesto en duda la validez de los resultados al denunciar supuestas irregularidades en el voto emitido por los peruanos que residen en el extranjero. Sin embargo, el JNE rechazó una solicitud para anular esos sufragios al considerar que las acusaciones carecían de fundamento. Posteriormente, el ex candidato presentó un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para impugnar el proceso electoral.

Keiko Fujimori recibirá sus credenciales oficiales el próximo 15 de julio y asumirá la Presidencia el 28 de julio, cuando sucederá al mandatario interino José María Balcázar para gobernar hasta 2031. La líder conservadora llega al poder después de haber perdido tres elecciones presidenciales anteriores. Su triunfo marca el regreso del fujimorismo al Gobierno, 25 años después de la caída del expresidente Alberto Fujimori, fallecido en 2024 y cuya figura continúa dividiendo a la sociedad peruana. En la última década, Perú ha atravesado una prolongada crisis política que ha llevado al país a tener ocho presidentes, varios de los cuales fueron destituidos por el Congreso o renunciaron antes de concluir sus mandatos.