El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó nuevas fricciones con sus aliados europeos durante la cumbre de la OTAN en Ankara, al insistir en que Groenlandia debería estar bajo jurisdicción estadounidense en lugar de danesa. Además, criticó las políticas migratorias, energéticas y de defensa de Europa, aumentando la tensión en un encuentro ya marcado por desacuerdos importantes.
El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, nuevamente causó fricciones con sus homólogos europeos durante la reunión de la OTAN en Ankara. Afirmó que Groenlandia debería estar bajo la supervisión de los Estados Unidos y no de Dinamarca, y además cuestionó las estrategias europeas en inmigración, energía y defensa. Durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, Trump reiteró sus opiniones sobre la soberanía de la región autónoma perteneciente a la corona danesa. “Groenlandia tendría que estar bajo el dominio de los Estados Unidos y no de Dinamarca”, declaró el líder estadounidense.
El expresidente también dirigió críticas hacia el continente europeo por su manejo de asuntos como la inmigración y la energía, temas que, según su perspectiva, podrían influir en el porvenir de la región. “Será mejor que presten mucha atención a la inmigración y a la energía. Si no administran bien estas dos cuestiones, Europa dejará de existir”, manifestó. Estas declaraciones se produjeron en el contexto de una cumbre caracterizada por las discrepancias entre Washington y diversos integrantes de la alianza militar, específicamente en lo referente al gasto en defensa y la función de Europa dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Trump volvió a mencionar la posibilidad de disminuir la presencia militar estadounidense en suelo europeo, considerando que la situación actual del continente difiere de la de décadas anteriores. “No tenemos necesidad de permanecer aquí. Podríamos retirar a todas nuestras tropas de Europa porque, como seguramente habrán notado, Europa es un sitio muy distinto al de hace dos décadas; muy distinto, muchísimo más diferente”, señaló. El interés del exmandatario por Groenlandia no es reciente. En ocasiones previas, ha planteado que el territorio posee una relevancia estratégica para los Estados Unidos debido a su posición en el Ártico y a sus recursos naturales, incluyendo minerales esenciales y elementos de tierras raras utilizados en sectores tecnológicos y de defensa.
Trump argumentó de nuevo que la presencia de embarcaciones de Rusia y China en la zona constituye una preocupación para la seguridad estadounidense. “Dinamarca no invierte el dinero necesario para apoyar verdaderamente a Groenlandia. Pero Groenlandia es fundamental para los Estados Unidos. Y está rodeada de buques chinos y buques rusos. Y eso no va a suceder”, afirmó. El exmandatario aseguró que el asunto de Groenlandia impactó su relación con algunos países miembros de la OTAN, una alianza que ha criticado en varias ocasiones por considerar que varios socios europeos no contribuyen lo suficiente en materia de defensa.
En los días previos a la cumbre, Trump también manifestó su descontento con naciones como Italia, el Reino Unido, Alemania, Francia y España por su postura frente a distintos asuntos internacionales. “Me ha defraudado Italia. Me ha defraudado el Reino Unido. Nos ha defraudado Alemania y Francia. Nos han defraudado la mayoría de ellos. España es un auténtico caos. España es terrible, no quieren pagar nada”, declaró.