El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha detenido el proceso de transferencia de poder con la administración saliente de Gustavo Petro, quien previamente había puesto en duda los resultados electorales. De la Espriella acusa a Petro y a un excandidato oficialista de intentar un golpe de Estado, mientras que Petro insiste en que la transición se mantendrá, respetando su mandato democrático.
En Bogotá, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha paralizado el proceso de sucesión gubernamental que estaba llevando a cabo con la administración del presidente saliente, Gustavo Petro. Esta decisión surge después de que Petro, el día anterior, manifestara su desaprobación a los resultados electorales, alegando un presunto fraude.
El político conservador De la Espriella declaró en un video difundido en sus plataformas sociales que, al invalidar su victoria, Petro y el excandidato oficialista Iván Cepeda iniciaron un complot para “mantenerse en el gobierno por cualquier medio y pretenden hacerlo mediante un golpe de Estado”, aunque no presentó evidencias que respaldaran esta afirmación.
“Como presidente electo, solicito a las Fuerzas Armadas de Colombia que honren su compromiso: salvaguardar la Constitución y la democracia, y abstenerse de acatar cualquier instrucción que Petro emita en contra de estos principios”, sostuvo De la Espriella. Asimismo, exhortó a la comunidad global a supervisar la entrega del poder y pidió a sus seguidores que mantengan “resistencia” hasta el 7 de agosto, fecha en que asumirá su cargo.
Previamente, Petro había comunicado en X que, si bien algunos le aconsejan “permanecer en el poder sabiendo que los que asumen no obtuvieron la victoria en las elecciones”, él no lo hará, ya que el “mandato popular que se me confirió tiene una fecha de término y soy un defensor de la democracia.”