El tifón Maysak, el primer fenómeno de este tipo en tocar tierra en China este año, ha provocado la muerte de al menos seis personas y la desaparición de once en la región de Guangxi. Las intensas lluvias desencadenaron inundaciones severas y la ruptura de embalses, obligando a la evacuación de más de 130,000 residentes y afectando a casi 400,000 personas en la provincia.
El tifón Maysak, que representa el décimo ciclón de la temporada y el primero en alcanzar suelo chino este año, ha provocado el fallecimiento de al menos seis individuos en la zona meridional de Guangxi. Las fuertes precipitaciones asociadas al fenómeno causaron inundaciones significativas y el colapso de varias presas en Nanning, la capital regional. Un informe oficial reciente de las autoridades locales confirma seis decesos y la desaparición de otras once personas debido a los efectos del temporal. Adicionalmente, se ha procedido a la reubicación de 130,000 habitantes y un total de 375,000 residentes en toda la provincia se han visto afectados.
La presa de Liulan, ubicada en la ciudad de Hengzhou, bajo la jurisdicción de Nanning, sufrió dos fracturas principales que sumaban aproximadamente 50 metros. Por estas aberturas, un gran volumen de agua comenzó a dirigirse hacia áreas situadas río abajo, según declaraciones de personal de la instalación citadas por medios de comunicación locales. Las lluvias vinculadas a Maysak depositaron en Guangxi hasta 553.8 milímetros de agua, provocando crecidas fluviales, anegamientos en zonas urbanas e interrupciones del suministro eléctrico.
La información más reciente disponible indica que 341 embalses en la región han superado sus niveles máximos de seguridad contra inundaciones, y 56 estaciones de monitoreo distribuidas en 41 ríos reportan caudales superiores a los umbrales de alerta. El observatorio meteorológico regional informó que el tifón se fortaleció cerca de la costa de Guangxi y mantuvo su intensidad de tormenta tropical durante aproximadamente 26 horas en la región antes de debilitarse a depresión tropical. Esta trayectoria favoreció un evento de lluvias extendido, persistente y con elevados acumulados.
Las labores de rescate siguen en curso con la participación de más de 8,000 personas, más de 1,700 vehículos y 5,700 embarcaciones, todos desplegados para la búsqueda y salvamento, así como para la limpieza de escombros. Maysak, que tocó tierra en el país asiático el viernes pasado, ya había motivado la cancelación de vuelos, servicios de tren y transbordadores en la isla meridional de Hainan, además de la activación de protocolos marítimos en la provincia de Cantón en días previos.
Ante los múltiples desastres naturales registrados en diversas regiones, el presidente chino, Xi Jinping, hizo un llamado este martes para que se realicen todos los esfuerzos posibles en las tareas de rescate, asistencia, atención a los heridos y reubicación de los damnificados. China ha experimentado una serie de lluvias intensas en el centro y sur del país desde mediados de mayo. A esto se suma ahora la temporada activa de tifones en sus mares adyacentes, con el supertifón Bavi avanzando hacia el país, según advirtieron meteorólogos locales, quienes añadieron que sus efectos comenzarán a percibirse a partir de este jueves en el sureste.